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Divorcio entre alcaldes y gobernadores han paralizado a Valledupar

Estancado está el desarrollo del municipio de Valledupar por culpa de los ‘matrimonios rotos’ de los últimos 12 años entre los dirigentes que han estado ocupando la silla de la Gobernación y los alcaldes que han pasado por el Palacio Municipal, pues durante los últimos tres mandatos las distancias han sido el común denominador en estas administraciones.

Obras inconclusas, proyectos de salud, planes de movilidad, y hasta el trasporte urbano han resultado afectado por los egos políticos que según conoceros del tema son los que no hacen que fluyan las relaciones entre los mandatarios de los dos entes territoriales.

Nandito y Ciro se odiaron

Los romances entre el ex gobernador Nando Molina y el ex alcalde Ciro Pupo se rompieron desde el momento en que Molina pisó el palacio departamental, pese a que los dos llegaron juntos a las diferentes administraciones por el Partido Liberal, desde entonces varios proyectos que se tenían que trabajar en conjunto se estancaron.

Según el aspirante a la Alcaldía del municipio de Valledupar Otto Córdoba, para esa poca varios proyectos no avanzaron debido a que se debían de ejecutar mancomunadamente, “para esa época se dejó de ejecutar los planes estratégico de la ciudad que incluyen entre otras cosas la organización y el plan parcial del Centro Histórico de Valledupar así como la modificación de todo lo concerniente a los alrededores de la edificación de la Gobernación”.

Pero no fue lo único, pues la ruptura impidió también en su momento el crecimiento de manera organizada del municipio de Valledupar, debido a que no existió una planificación ni mucho menos unas priorización de obras para la ciudad.

Los que le siguieron el paso

Pero este no fue el único divorcio que le generó consecuencias nefastas a la ciudad de Valledupar, pues aunque los cesarenses pensaron que con la llegada del ‘negrito’, Cristian Moreno Panezo a la Gobernación del Cesar iba a ver desarrollo para todo el departamento, no fue así, pues aunque llegó bien y trabajando de la mano con Ruben ‘Ava’ Carvajal quien se montó en la Alcaldía de Valledupar, el ‘Gober’ terminó mal en los últimos dos años de su mandato con Luis Fabián Fernández quien llegó a la Alcaldía después de la destitución de ‘Ava’ Carvajal.

La puja entre estos dos mandatarios fue la más marcada, pues allí, se paralizaron obras como la pavimentación de la calle 44 donde la Administración Municipal le puso trabas al gobierno departamental.

Según el gerente de Transvalle, Wisam Faraj Obregón los perjuicios causados a la ciudad por estas separaciones administrativas son enormes y se ven reflejadas en la actualidad, “si hacemos un análisis en la actualidad el eje más perjudicado ha sido el transporte urbano por las diferencias entre la administración departamental y municipal, así mismo obras de infraestructura como la Avenida Simón Bolívar y la Avenida Fundación”.

Pero fue más allá y dijo que la historia demuestra que estas rupturas perjudican más de lo que se cree a la ciudad, asegura que en los gobierno de Ava Carvajal y Cristian Moreno Panezo, se perdieron las proyecciones que se tenían de culminar el elefante blanco en el que se ha convertido el Centro Comercial La Granja, el cual se pretendía financiar con recursos del departamento y que por culpa de las malas relaciones no se pudo concretar.

En las mismas habría quedado un teatro que se construiría en el gobierno de Cristian Moreno Panezo y Ava Carvajal en el lote de Electrocesar que hoy el alcalde Fredys Socarrás tiene en venta.

La ruptura de moda

Pese a que en campaña se unieron y en la posesión se pensó que habría armonía entre Luis Alberto Monsalvo y Fredys Miguel Socarrás Reales, la tradición continuó, pues a los pocos meses de haberse montado en el cargo ambos gobernantes marcaron la línea de la separación.

Un decreto en el Festival Vallenato del año 2014 para que el Gobernador no realizara una fiesta gratuita, fue el inicio de la muestra de odio entre los dos mandatarios, pero no ha sido lo único, el problema de las invasiones, el Sistema Estratégico de Trasporte y hasta la exclusión de proyectos para Valledupar por parte del Gobernador hacen parte de las muestra de odio entre estos dos funcionarios.

“Para Valledupar se pudieron hacer muchas cosas, creo que mejores pero hay un ego político de algunos funcionarios que se llenan de odio en lo personal sin pensar en el pueblo y hacen obras pensado en llenar un ego y no pensado en las necesidades del pueblo y se quedan como está hoy el Coliseo Cubierto o como están muchas obras en el departamento que no tienen dolientes porque no se hicieron para satisfacer la necesidad de la comunidad”, así lo resumió el dirigente político Antonio María Araujo.

Si hubiese comunión entre el gobierno de Monsalvo y el alcalde quizás hubiese concertado en que lo mejor para Valledupar en la antigua Zona de Carreteras es un gran parque, pero como no la hay entonces el gobernador solicitó la modificación del POT para hacer la construcción del Centro Cultural de la Música Vallenata, terminó diciendo el dirigente político.

El Semanario La Calle conoció además que la separación entre Monsalvo y Socarrás han afectado las obras del Siva, así como la construcción del estadio y hasta la solución de las invasiones de Valledupar, pues ninguna de las dos administraciones se han puesto de acuerdo para solucionar el problema, lo que los tiene en líos judiciales por desacato de tutela proferido por el Consejo de Estado.

Otto Córdoba terminó diciendo que no se puede decir que el gobierno departamental ha dejado de hacer obras en el municipio por el divorcio con el Alcalde, pero si manifiesta que como no se están haciendo en comunión no se están haciendo de la mejor manera debido a que cada uno anda por su lado.

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