Diego Morillo Cabrera, joven ingeniero oriundo de Villanueva, La Guajira, fue asesinado en un ataque sicarial mientras trabajaba en la construcción de un megacolegio en Turbana, Bolívar. Testigos indican que fue abordado por hombres en motocicleta, uno de los cuales le disparó tras intercambiar unas palabras. Días antes, personas desconocidas habrían preguntado por él en la obra y dejado un mensaje dirigido solo a él.
Las autoridades investigan si el crimen está relacionado con presiones vinculadas al contrato adjudicado por la Gobernación de Bolívar para la ejecución del colegio Marcos Fidel Suárez. Las investigaciones continúan para esclarecer los móviles del homicidio.

