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¿Dónde están los policías y soldados que cuidarían a los vallenatos?

Llegó un momento en que los vallenatos pensaron que por fin las autoridades tomarían el control porque los policías y soldados recorrían calles y avenidas.
Muchos pensaban que era que había un “duro” en el sector; es decir, que se estaba llevando a cabo la visita imprevista de un alto funcionario del gobierno nacional o que el mismo presidente de la República había llegado a la ciudad. Es que los habitantes de Valledupar no estaban acostumbrados a ver en las calles tanto despliegue de fuerzas del orden; incluso, alcanzó a generarse una sensación de seguridad en la gente, pero, como lo dirían en el argot paisa, “de eso, tan bueno, no dan tanto”.

De nuevo, se ven pocos agentes policiales recorriendo la capital del Cesar y ya el Ejército como que se volvió a acuartelar, pues ya no se ven soldados patrullando las calles. Regresó en la gente el eterno miedo a circular seguros por Valledupar o a sentarse al frente de sus casas, debajo del tradicional palo de mango, a disfrutar de la compañía familiar o de la conversación amena del amigo que llegó.

Los vallenatos se preguntan, con razón, si es necesario que ocurra otro hecho grave, para que las autoridades vuelvan a reunirse en un Consejo de Seguridad y, otra vez, se anuncie un nuevo Plan Candado, que, otra vez, saque policías y soldados a las calles por sólo unos días. Sería una tragedia para los vallenatos que la sensación de seguridad en la gente dependiera del infernal círculo vicioso, que nace de una ruidosa alteración del orden público, con asesinatos incluidos.

Consultadas las autoridades municipales, no se tiene respuesta acerca de cuántos policías hay en la ciudad de Valledupar ni dan razón del por qué no están militarizadas las calles de la ciudad.

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