El Departamento para la Prosperidad Social (DPS) inició una jornada especial de dispersión de recursos para los beneficiarios del programa Renta Joven, con el fin de subsanar los inconvenientes presentados durante el último ciclo de 2025, cuando miles de estudiantes no recibieron sus incentivos por fallas técnicas en las plataformas bancarias.
Desde el 22 de enero de 2026, la entidad puso en marcha un plan de contingencia que permitió atender a los jóvenes habilitados cuyos pagos fueron rechazados por problemas de conectividad o desactualización en cuentas de bajo monto como Daviplata o Bico.
En esta primera fase, un total de 6.687 jóvenes recibieron el abono correspondiente al ciclo 5 de 2025. Los recursos ya fueron dispersados y deberían aparecer en los saldos de los beneficiarios, según confirmó Prosperidad Social.
El programa Renta Joven, que beneficia a más de 170.000 estudiantes de universidades públicas, el SENA y Escuelas Normales Superiores, otorga transferencias entre $400.000 y $600.000 para cubrir gastos de sostenimiento y evitar la deserción académica.
La entidad enfatizó que ningún joven perderá su derecho al incentivo por fallas atribuibles al sistema financiero y anunció que en las próximas semanas se publicará el cronograma para un segundo grupo de rezagados.

