Román Carrasco, conocido como Don Román, propietario de la vivienda que sirvió de inspiración para la «casita» en la residencia del cantante Bad Bunny, interpuso una querella por daños contra el artista y las compañías Rimas Entertainment, Move Concerts y A1 Productions. La demanda, presentada el miércoles por el abogado Juan R. Dávila, alega que el cortometraje Debí Tirar Más Fotos, donde aparece esta versión cinematográfica del inmueble, ha generado daños a la propiedad y afecta los derechos de Don Román. A sus 84 años, el propietario busca reparación y justicia por el presunto uso indebido de su inmueble con fines artísticos y comerciales, abriendo un debate sobre los límites legales y éticos en la inspiración y reproducción de espacios privados en la industria del entretenimiento.




