Mucha suspicacia se ha originado alrededor de la campaña de Leonardo Hernández, el joven médico que aspira llegar al primer cargo de La Jagua de Ibirico, esto por los caciques políticos que tiene detrás y quienes, al no ver opción en su candidato inicial, aterrizaron en esta campaña. ¿Cómo se dio esta unión?…
Antes que se dieran a conocer los respaldos políticos para los candidatos, muchos esperaban ser ungidos por el senador Didier Lobo, el mismo que ha logrado tener ocho años el poder y de quien nadie desconoce goza de popularidad y mueve grupos en el municipio; sin embargo, solo uno era el que estaba entre sus opciones, claro está que de boca pa’ afuera, muchos eran posibles candidatos, y de boca pa’ adentro, solo Raúl Romero. Al final Lobo terminó derrotado por el primer Gestor que dijo que, si era Raúl, no iban más… por supuesto el pasar por encima de Edgar Barraza, le costaba un precio burocrático a Lobo, grande, por ende, decidió llevar la fiesta en paz.
En medio de lo que era el primer proceso de la campaña, es decir el ser precandidato y buscar respaldo político, Leonardo Hernández tocó las puestas del senador y le pidió lo respaldara, es decir que lo ungiera y lo llevara como su candidato… propuesta que al congresista no le sonó y a la que según se conoció, le respondió que no podía hacerlo porque sencillamente él (Leo), no tenía trabajo político.
Justificación que Lobo le dio con argumentos, toda vez que políticamente lo único que tiene Leo, es la herencia política que le dejó su padre. Entre las palabras que le dijo el parlamentario al candidato, están que no podía acompañarlo sin el haber mostrado un trabajo… sin embargo, el adagio popular es tan sabio que dice “no digas de esta agua no beberé, porque más rápido les da sed”, y así fue.
Lo que el senador no sabía era que su supuesto aliado y socio, Edgar Barraza, estaba manejando por debajo de la mesa dicha campaña, entre las pretensiones del ‘señor Gestor’ no estaba en ningún momento que el senador eligiera el candidato, es decir que fuera de sus aposentos, porque obviamente de ser alcalde, a quien le obedecería sería a Lobo, y él junto a su esposa la alcaldesa Yarcely Rangel quedarían viendo un chispero, o comiendo de poquito, algo que el ambicioso hombre no estaba dispuesto a aceptar.

Al final los planes de Didier no salieron como esperaba y su pupilo no pudo ser candidato, hoy lo lleva a la asamblea y seguramente lo hará diputado, premio de consolación con el que el fiel amigo se resignó.
Se aproximaban el cierre de las inscripciones al debate regional y el senador consciente de estar a un paso de perder la alcaldía, no tuvo otra opción que recoger al candidato Misael Liz Quintero e ir a buscar un cupo en la campaña de Hernández, grupo al que han fortalecido, pero no tienen otro seudónimo distinto que al de ‘arrimados’.
La relación que penda de un hilo
Actualmente la relación entre Barraza y Lobo solo es por conveniencia, fuentes cercanas afirman que está a un hilo de romperse, por lo que es terminándose las elecciones y ellos dos rompiendo relación, puesto que Didier aun le resiente que no le hayan permitido llevar a Raúl Romero como su candidato a la alcaldía y hoy estén dando la pelea a través de uno que no nació en el movimiento y al que tuvieron que pedirle un cupo en su campaña. Por otro lado, si del apoyo que le está brindado la administración a Leonardo, se trata, nadie desconoce que al Gestor no lo quiere sino la alcaldesa… y eso. Al parecer los humos y prepotencia del hombre lo tienen con la imagen capa caída; quienes le copian son los contratistas, que no lo pasan, pero por temor a perder el puesto hacen lo que este les indica, situación en la que la alcaldesa no tiene ni voz ni voto y por ende no se involucra. El único aporte que actualmente le estaría haciendo a la campaña de ‘El León’ sería el endose de la maquinaria que respalde su candidatura.
Las promesas incumplidas de Yarcely

Cuando era la candidata del gobierno anterior, Yarcely quiso utilizar un discurso que superara lo que Didier Lobo como alcalde dejaba, en La Jagua, el senador gestionó y construyó 375 viviendas, las cuales fueron entregadas en este gobierno con varias anomalías, porque al parecer, la actual alcaldesa se las dio a quien no las necesitaba.
En sus propuestas la mandataria hablaba de 2.000 viviendas y 2.000 empleos, cifras que quedaron en palabras, toda vez que una de las cosas que más le reclaman hoy a la mujer es que quiso ser coequipera del sector minero para a través de ellos generar oportunidades laborales y recursos al municipio, pero no cumplió con las expectativas ni metas. La mandataria se hizo amiga de ese sector y el municipio sigue con los mismos índices de desempleo.
De las 2.000 viviendas que prometió Yarcely, logró la gestión de 100 viviendas rurales de interés social, iniciativa que adelantó desde el gobierno con recursos del Sistema General de Regalías del Crédito Público.




