¿Quién no conoce al tenebroso Edgar Barraza, Gestor Social de La Jagua de Ibirico?, con esta pregunta se hace referencia al mandamás de este municipio, el hombre que tomó las riendas del pueblo jagüero desde el año 2016 y desde entonces ha hecho con él lo que le ha apetecido… ¿pero cómo lo logró y cuáles son las perlas más relevantes de su arbitrario lugar?
Lo primero que hay por decir de él es que, por primera vez en la historia del municipio, la oficina de Gestión Social se trasladó a una casa de residencia, el hombre que de sentido social solo tiene el cargo, atendió a la comunidad en las oficinas de la alcaldía solo el primer año, tiempo después empezó a hacerlo en su casa y con un régimen bastante estricto.
Según cuenta una fuente fidedigna que trabaja con él, en la administración municipal no se mueve una sola hoja si él así no lo aprueba, la alcaldesa Yarcely Rangel estaría de papel, una figura decorativa que hoy puede adquirir un compromiso, pero si mañana el señor Gestor le dice que no, no va, sin importar la palabra que la mujer haya establecido, aun cuando se supone que la máxima autoridad es ella. Al parecer, el hombre no solo manda en el hogar, sino que también en la administración municipal.
Un dictador
El hombre atiende a quién él decide, para lo que se debe tener una cita previa, solicitada con siete días de anticipación. Si el encuentro está establecido para las 8 de la mañana y la persona se retrasa cinco o 10 minutos, no lo atiende y su respuesta es “la cita era a tal hora, estoy ocupado”.
Su sagacidad para moverse en los negocios no ha sido en vano, para ello tiene relación de todo lo que sale y entra desde que Yarcely estaba en campaña; en estos casi cuatro años de administración, líderes y mujeres que trabajaron con él y quienes se han acercado en busca de ayuda, solo han recibido un desparpajo con el que no vuelven ni sin culpa. Y ¿cómo lo hace?, el hombre tiene al parecer un software en su computadora personal y maneja la relación de más de 700 líderes y 450 mujeres que conformaron las avanzadas en tiempos de campaña, pues cada uno tiene en su relación si se le dio dinero y cuanto, por ende, cuando alguno de estos se ha acerado en busca de ayuda la respuesta ha sido “yo ya le pagué por su trabajo y fue tanto”, lo que sustenta con recibos.
Un trío maravilla
Que la administración está dividida 50% – 50% entre la alcaldesa, en este caso Edgar Barraza y el senador Didier Lobo, eso no es un secreto, lo que pocos conocen es quién es el tercer socio en la contratación que se ha hecho en este cuatrienio, la cual al parecer se acerca a los 500 mil millones de pesos.

El tercero en este negocio redondo sería José José Avilez, el mismo que agosto del año pasado este medio de comunicación referenció en los artículos: Los ‘amiguis’ de Yarcely, dueños de la contratación en La Jagua y con contratos ‘Kiko’ Rojas estaría pagándole a quienes financiaron su campaña; bueno este hombre, el mismo que hace cerca de un mes estuvo inmerso en un escándalo en Becerril por tener la obra de la plaza principal parada, sería la tercera ficha que juega en este grupo y habría llegado gracias al senador Didier Lobo, cuando fue alcalde.
El contratista José José Avilez, fungió como alcalde encargado de este municipio en el año 2003 y desde la administración del exalcalde Didier Lobo viene contratando con el municipio, se dice que su relación con el hoy senador es bastante estrecha y le habría aportado recursos económicos a la campaña de la hoy alcaldesa Yarcelys Rangel. Actualmente se presume que es socio directo de Lobo y Barraza, por ende, las obras más grandes se las darían a él.
Pero ahí no acaba todo, Avilez habría aportado dineros a la campaña de la actual alcaldesa y estaría haciendo lo mismo con Leonardo Hernández, a quien desde octubre del año pasado le vendría inyectando recursos, por lo que, de ganar, el contratista seguiría en el negocio de las obras más grandes del municipio.
Los que vigilan la campaña del ‘León’
Que el grupo DILO es un arrimado en la campaña de Leonardo Hernández nadie lo desconoce, pero ¿cómo se mueven dentro de esta?, pocos saben. Los primeros en llegar a este grupo fueron Adalberto Rangel, hermano de la alcaldesa y su esposa Shelsy Giraldo, a quienes los mandaron a trabajar con este grupo, a partir de ahí se empezó a rumorar lo que al final se destapó y era que al ‘León’ lo estaban financiando desde la casa municipal, bajo cuerda, lo que quedó demostrado tiempo después.

Según se conoció, quien entregaría el dinero a la campaña es el contratista José Avilez, recursos que serían vigilados por la cuñada de la alcaldesa Shelsy Giraldo y su esposo, quienes hacen el control que los recursos que se aportan desde el grupo de Barraza a través de ‘amiguis’ se inviertan en su totalidad y de manera óptima, es decir que no se los guarden.
También se conoció que pese a que Didier Lobo habría puesto a disposición el movimiento DILO, quien más injerencia tiene en la campaña es Barraza, no en vano fue quien orquestó todo para que al final el senador no llevara candidato propio, pretensiones que se dan, al parecer, con el fin de seguirle quitando el poder al exalcalde. Como se dijo en la edición anterior las relaciones entre estos dos pende de un hilo y tan pronto pasen las elecciones, podrían romperse de manera definitiva.

