La obra “Optimización del acueducto y sistema de tratamiento de agua potable para el municipio de San Alberto, departamento del Cesar”, correspondiente al Contrato de Obra Pública No. 034 de 2023, fue presentada como una solución para mejorar el servicio de acueducto en el municipio. Sin embargo, luego de más de dos años de ejecución y varias prórrogas, líderes políticos, comunales y veedores cuestionan que el proyecto ya no tendría como propósito garantizar agua potable las 24 horas, como inicialmente se anunció a la comunidad.
La ejecución del Contrato de Obra Pública No. 034 de 2023, suscrito entre Aguas del Cesar S.A. E.S.P. y el Consorcio Agua Integral, cuyo objeto es la “Optimización del acueducto y sistema de tratamiento de agua potable para el municipio de San Alberto, departamento del Cesar”, continúa generando inconformidad entre distintos sectores del municipio.
La iniciativa contempla una inversión de $7.043.723.045,04 y, según recuerdan concejales, líderes comunales y veedores ciudadanos, debía ejecutarse en un plazo cercano a cuatro meses y estar finalizada durante el año 2024. No obstante, más de dos años después continúa sin ser entregada oficialmente y ha sido objeto de varias adiciones en tiempo, situación que mantiene a la comunidad a la expectativa de conocer los verdaderos alcances de la obra.
La principal preocupación no radica únicamente en los retrasos, sino en que, según los líderes consultados, durante la socialización del proyecto se aseguró que permitiría aumentar la capacidad del sistema de acueducto para garantizar agua potable las 24 horas en el casco urbano. Hoy, afirman, las entidades responsables les informaron que la finalidad de la obra era únicamente optimizar la captación y el tratamiento del agua, sin asegurar la continuidad permanente del servicio.
Cambió la expectativa sobre el proyecto
El presidente del Concejo de San Alberto, Andrés Pinilla, manifestó que desde la presentación del proyecto la comunidad entendió que la inversión solucionaría uno de los principales problemas históricos del municipio: la falta de continuidad en el suministro de agua potable.
“Siempre se habló de que este proyecto iba a aumentar la capacidad de 46 a 92 litros por segundo y que eso garantizaría agua las 24 horas para San Alberto.”
Explicó que esa información fue asumida como cierta tanto por la corporación como por la administración municipal y la ciudadanía.
“Como concejales, la comunidad e incluso la administración asumíamos que con esta obra íbamos a tener más agua en el municipio.”
Sin embargo, durante una reunión de seguimiento realizada la semana anterior, recibieron una explicación distinta sobre los objetivos del contrato.
“Ahora nos dicen que la obra no buscaba mejorar la distribución del agua en el municipio, sino únicamente ampliar la captación y el tratamiento.”
Pinilla indicó que durante las visitas efectuadas al proyecto pudieron observar parte de las intervenciones ejecutadas.
“Nunca pudimos verificar si realmente hicieron el cambio de los 30 metros de tubería que dicen haber modificado.”
Añadió que sí fue posible evidenciar la ampliación del tanque existente, la construcción de un nuevo tanque de almacenamiento y la instalación de equipos para el tratamiento del agua.
“Lo que nosotros evidenciamos fue la ampliación del tanque, la construcción de un tanque adicional y la instalación de equipos para el tratamiento, pero no pudimos constatar la intervención en la captación.”
El presidente del Concejo señaló además que el contratista entregó un nuevo plazo para culminar los trabajos.
“En la reunión de la semana pasada nos informaron que, en un plazo máximo de 15 días, el tanque sería entregado.”
Precisó que dicha información fue suministrada por Carlos Andrés Cuillo Velasco, encargado de la obra.

Líderes comunales piden explicaciones
El presidente de Asojuntas de San Alberto, Robinson Durán Vargas, aseguró que durante más de dos años la comunidad mantuvo la expectativa de contar
finalmente con un servicio permanente de agua potable.
“Nos vendieron la idea de que este proyecto iba a garantizar agua las 24 horas para San Alberto, pero hoy nos dicen que solo era una optimización.”
Recordó que la obra acumula más de dos años y medio de espera y que ahora el propósito inicialmente anunciado parece haber cambiado.
“Llevamos dos años y medio esperando este proyecto y ahora nos cambian completamente el objetivo con el que fue presentado.”
Durán explicó que concejales, líderes comunales y la administración municipal han acompañado permanentemente el seguimiento de la obra.
“Nosotros, junto con los concejales, los líderes y la administración municipal, hemos estado muy pendientes porque la expectativa siempre fue mejorar el suministro de agua para todos los sanalbertenses.”
También advirtió que el crecimiento urbano del municipio exige una mayor capacidad del sistema de acueducto.
“El municipio está creciendo y necesita mayor capacidad para atender los nuevos proyectos urbanísticos y a los futuros usuarios del servicio.”
En ese sentido, considera indispensable una segunda fase de inversiones.
“Si no hay una segunda fase y no se amplía la capacidad del sistema, no podremos garantizar el suministro de agua a esos nuevos desarrollos.”
El dirigente comunal insistió en que la comunidad esperaba un resultado diferente.
“La ciudadanía esperaba contar con agua las 24 horas del día. Esa era la expectativa que se creó alrededor de este proyecto.”
Aunque reconoce que la modernización de la planta podría traducirse en una mejor calidad del agua, sostiene que eso no resolverá completamente el problema del abastecimiento.
“Es cierto que podríamos tener una mejor calidad del agua por la planta de tratamiento, pero seguimos necesitando una nueva línea que garantice el suministro y la presión en todos los sectores.”
Finalmente solicitó que se informe con claridad cuáles serán los beneficios reales del contrato.
“Queremos que se le explique con claridad a la comunidad qué fue lo que realmente ocurrió con esta obra y qué es lo que finalmente van a entregar con un proyecto cercano a los $7.000 millones.”

Veeduría mantiene seguimiento al contrato
El activista social y veedor ciudadano John Jairo Moreno Franco manifestó que la ejecución del contrato ha sido objeto de seguimiento permanente por parte de la ciudadanía y de los organismos de
control.
“La ampliación y optimización de la planta de tratamiento de agua, contratada por Aguas del Cesar en 2023 por más de $7.000 millones, lleva más de dos años de retraso.”
Indicó que, gracias a las gestiones adelantadas desde la veeduría ciudadana, la Contraloría General de la República ha realizado dos inspecciones oculares al proyecto.
“Como activista y veedor ciudadano hemos logrado dos inspecciones oculares por parte de la Contraloría General de la República para hacer seguimiento a la entrega de esta obra.”
Moreno recordó que el proyecto fue presentado como una solución integral para mejorar la capacidad, la calidad y la continuidad del servicio.
“Este proyecto nació con la ilusión de brindar mayor capacidad, calidad y continuidad en el servicio de agua potable, pero la realidad es otra.”
Según explicó, tanto Aguas del Cesar como la administración municipal y Empozonal les informaron recientemente que la obra no garantizará agua potable permanente.
“Lo que nos han manifestado Aguas del Cesar, la administración municipal y Empozonal es que la obra no garantizará agua las 24 horas para San Alberto, como se anunció desde un principio.”
A juicio del veedor, esa situación generó frustración entre los habitantes.
“Jugaron con la ilusión de los pobladores.”
Moreno recordó que la inversión permitió construir una línea de conducción, modernizar la planta de tratamiento e instalar un tanque de almacenamiento con capacidad para 1.300 metros cúbicos.
“Más de $7.000 millones fueron invertidos en una línea de conducción, una planta más tecnificada y un tanque de almacenamiento de 1.300 metros cúbicos.”
Sin embargo, considera que la meta inicialmente planteada aún no se cumplirá.
“La idea central del proyecto, según su diagnóstico, era garantizar el servicio de agua potable las 24 horas en el casco urbano, pensando en el desarrollo urbanístico, pero eso solamente se quedó en una ilusión.”
El activista aseguró que esperarán la entrega oficial del proyecto para conocer el contenido del acta final y evaluar el cumplimiento de los compromisos adquiridos.
“Vamos a esperar la entrega de la obra y, cuando conozcamos el acta final, daremos nuestras conclusiones.”
Mientras tanto, mantiene sus reparos frente al resultado de la inversión. “Lo que sí podemos decir es que nos vendieron una idea y la triste realidad es otra.”
También advirtió que, de no ejecutarse nuevas obras de ampliación del sistema de acueducto, persistirán las dificultades para garantizar la continuidad del servicio. “San Alberto seguirá padeciendo por la continuidad del servicio de agua potable.”
Mientras la comunidad permanece a la espera de la entrega de la obra, concejales, líderes comunales y veedores insisten en que las entidades responsables expliquen con claridad los alcances reales del proyecto y si, finalmente, cumplirá con las expectativas que durante años se generaron alrededor de una inversión superior a los $7.043 millones para mejorar el servicio de agua potable en San Alberto.




