Al igual que Curumaní, el municipio de Pelaya durante este periodo administrativo que estamos a días de finalizar, tuvo un trauma administrativo debido a los problemas judiciales del alcalde Walfran Rinaldy, quien estuvo preso. Por sus líos con la justicia, Rinaldy estuvo fuera de la alcaldía un año y cuatro meses, lo que indudablemente repercutió negativamente en su imagen no sólo en su municipio sino en todo el departamento.
A comienzos de este año Rinaldy demostró su inocencia, recuperó la libertad y de paso su lugar como mandatario de Pelaya. Hoy, cuando está a pocos días de salir del cargo, algunos líderes políticos y comunales dieron su impresión de cómo vieron su administración.
Pese a que no le fue mal con los balances que manifestaron las fuentes consultadas, algunas obras inconclusas y el no cumplimento de algunas metas de su plan de gobierno en materia de construcción de vivienda son el lunar más grande que tiene el mandatario.
Además por estos días se armó todo un revuelo en esa localidad a raíz de una publicación impresa que la administración realizó con el objetivo de dar a conocer los logros alcanzados, algunos habitantes de San Bernardo están molestos porque allí se publicó que la vía que lo une con la cabecera municipal se encontraba pavimentada cuando no es así.
No pasó pero tampoco se rajó
Según las opiniones expresadas por algunos líderes de ese municipio, Rinaldy logró sacar adelante su administración pese a haber estado fuera más de un año, sin embargo quedó en deuda con algunas promesas que no pudo cumplir y le reprochan un préstamo que hizo con una entidad bancaria y que ahora tienen al municipio con esa deuda encima.
Guillermo Bernardo Vides Muñoz, líder cívico del corregimiento San Bernardo: “La principal preocupación nuestra es la vía que comunica al corregimiento San Bernardo con la cabecera de Pelaya, está en precarias condiciones, el municipio comenzó a recuperar la vía para la pavimentación pero el proyecto quedó paralizado, y ahora en una cartilla que publicó la alcaldía la vía aparece pavimentada y por eso la gente está molesta por esa publicación. La administración actual a pesar de todos los inconvenientes que tuvo ha presentado obras en el casco urbano y los corregimientos y veredas, pero nuestra mayor preocupación es la vía que no se cristalizó. Para el próximo alcalde sería bueno que tenga en cuenta otra necesidad importante que tiene la comunidad y es con el gas domiciliario, eso nos ayudaría mucho porque acá la comunidad no tiene buenos ingresos”.
Generoso Muñoz, ex concejal de Curumaní: “En cuanto a obras para ser muy sincero y sin ser amigo de la administración tuvimos un buen progreso durante estos cuatro años, tuvimos un gran progreso en cuanto al tema de obras y por eso no tengo quejas. Nos hicieron un coliseo, nos pavimentaron algunas calles, hubo un programa de vivienda, entonces mirando desde ese punto de vista para nosotros en Costilla la administración de Rinaldy no estuvo mala. Para los próximos cuatro años esperamos que nos puedan ayudar más con el tema de los servicios públicos y reforzar mucho más el tema de vivienda de interés social”.
Huber Durán, concejal de Pelaya: “Comenzando que ésta fue una administración muy accidentada teniendo en cuenta que el alcalde después del primer año fue recluido en la cárcel y eso generó que durante un año y cuatro meses hubiera prácticamente un vacío de poder y se estancó un poco la administración. Sin embargo, lo que puedo decir de la administración no es del todo buena, había mucha expectativa por el programa bandera del alcalde que era la construcción de vivienda y no lo cumplió, sólo logró un mínimo teniendo en cuanta las metas, tan solo se lograron construir 100 viviendas para los corregimientos y otras 100 para el casco urbano, pero estas se hicieron porque el Municipio adquirió una deuda millonaria con una entidad bancaria”.

