Una epidemia, que no es el Zika, se está tomando a algunos funcionarios públicos por estos días, su principal síntoma es evadir las notificaciones que la justicia les envía para que den respuesta por los procesos que les abren.
La nueva víctima de esta mal es el alcalde de Pueblo Bello, Juan Francisco Villazón Tafur, a quien el ex candidato a la alcaldía de ese municipio Saúl Mindiola Romo, quien presentó ante el Tribunal Administrativo del Cesar una demanda de nulidad contra dicha elección como mandatario el pasado 25 de octubre por fraude electoral.
Según Mindiola, el mandatario Villazón se anda haciendo el loco para no dejarse notificar sobre la admisión de la demanda en el Tribunal. “Se le hizo una notificación personal para que se presentara ante el Tribunal o en su efecto ante el Juzgado Promiscuo Municipal pero no asistió”, explicó el abogado de Mindiola que le lleva el caso en Valledupar.
Según explicó el jurista, lo que el alcalde Villazón estaría tratando de hacer es utilizar la vieja maniobra de no dejarse notificar para que pasen 20 días y el proceso tenga que ser declarado incierto y al final el Tribunal tenga que archivar.
La jugada del mandatario hasta ahora le está saliendo a la perfección, pues desde el pasado 21 de febrero ya debía estar notificado, sin embargo esto no ha sido posible. Lo que se busca con la notificación es que el alcalde conozca el contenido de la demanda que le interpusieron y de paso comience a organizar lo que será su defensa.
Hacerse el loco está de moda
Como lo dijimos líneas más arriba, este no es el único funcionario público que ha utilizado esta misma ‘jugarreta’ para hacerle el quite a la justicia y enviar sus procesos en el rincón del olvido, hace apenas dos semanas el actual rector de la Universidad Popular del Cesar (UPC), Carlos Emiliano Oñate, hizo exactamente lo mismo para no dejarse notificar de manera personal sobre una demanda que en su contra fue admitida por el Consejo de Estado, Sección Quinta, la cual fue instaurada el pasado tres de diciembre, el Tribunal Administrativo del Cesar, a través de la secretaria Diana Patricia Espinel Peinado, se vio en la necesidad de expedir un edicto como mecanismo de notificación.
Semanario La Calle trató de conocer la versión del alcalde de Pueblo Bello pero fue imposible contactarlo.

