Wilson Rincón Álvarez, el alcalde de La Paz, Cesar, “va de tumbo en tumbo, no da pie con bola”, como dice la gente de este municipio. Al Semanario La Calle están llegando constantemente denuncias de la ciudadanía pacífica sobre el actuar de su primer mandatario. La más reciente tiene que ver con la supuesta violación de la Ley 2345 del 30 de diciembre de 2023, «por medio de la cual se implementa el manual de identidad visual de las entidades estatales, se prohíben las marcas de gobierno y se establecen medidas para la austeridad en la publicidad estatal».
“Ese man se la pasa es haciéndole culto al nombre de él”, le aseguró a La Calle la fuente que aportó la denuncia. Y mostró la evidencia con varias fotografías, donde se ve claramente el par de manos abiertas y debajo, el nombre y primer apellido, en mayúscula sostenida, de Wilson Rincón; debajo del nombre, el vocablo “alcalde”, también en mayúscula sostenida. “El man es fans de hacerle culto a su nombre, como le decía”, insiste la fuente, mientras muestra las fotografías.
Efectivamente, en la primera foto aparece un manjol recién intervenido. “De lo poquito que ha hecho y mire los bombos y platillos que se da por una miserableza de esas; comenta la fuente, mientras exhibe la foto; luego, muestra la foto de una calle pavimentada. “Esta fue la única pavimentación de todo el año”, dice; después, saca a relucir tres de un equipo de maquinaria amarilla. “Este es un bulldózer que envió al corregimiento de San José de Oriente, también marcado”, expresa; incluso, en una de estas fotografías aparece una mujer delante del aparato pesado. “Es Yadira Quiroga, concejal del municipio y oriunda de San José, de donde es Wilson”, aclara la fuente.

¿Wilson Arias viola la Ley 2345?
El Artículo 4 de la mencionada Ley 2345 establece que: “Manual de Identidad Visual de los Entidades Estatales (MIV). Las entidades estatales a las que hace referencia el artículo 2°, ajustarán su identidad visual para lo cual deberán adoptar un Manual de Identidad Visual dentro de los seis (6) meses siguientes, contados a partir de la entrada en vigencia de la presente ley, el cual observará los siguientes parámetros: (…) b) Se prohíbe cualquier uso o implementación de marco de gobierno. Será incompatible cualquier reforma al Manual de Identidad Visual que contenga símbolos, imágenes o mensajes alusivos a las marcas de gobierno; (…) f) El Manual de Identidad Visual deberá mantener la neutralidad política y religiosa. Los símbolos, imágenes, mensajes o elementos identitarios no podrán hacer alusión a partidos o movimientos políticos; g) El Manual de Identidad Visual no podrá contener elementos alusivos al Plan de Gobierno, Plan de Desarrollo o Plan de Acción del gobierno o dirección administrativa que lo apruebe”.
El inciso ‘h’, del mismo Artículo 4 es más contundente por lo específico, con el tema de la marca de gobierno que utiliza el alcalde Wilson Rincón, sobre todo, en los dos últimos vocablos: “h) El manual no podrá contener alusiones a ningún movimiento ciudadano, partido político y/o personalidades políticas”.
El Artículo 6 de la misma ley está dedicado a las prohibiciones: “Prohibiciones. Se prohíbe todo gasto en la publicidad de naturaleza estatal, que tenga el objeto de autopromocionar, enaltecer o denigrar la imagen de funcionarios del gobierno nacional o territorial a través de la promoción de sus cuentas personales en redes sociales, y/o de partido o movimiento político y marcas de gobierno. (…). También se prohíbe la imposición de mensajes, imágenes y marcas de gobierno en los bienes inmuebles y muebles donde funcionen instituciones y entidades públicas”.
La misma Ley 2345 de 2023 define lo que es la ‘marca de gobierno’ que la misma norma prohíbe: “Marca de Gobierno: Estrategia de comunicación que promueve o hace alusión a un plan de gobierno, grupo político o plan de acción de una persona elegida por periodo fijo o para un cargo directivo, a través del uso de signos o mensajes”.
¿Qué ha hecho el alcalde por el niño caído en una casa-hogar de La Paz?
En la mañana del lunes 28 de octubre del presente año, se presentó una mujer desesperada al Semanario La Calle a suplicar que se le permitiera poner la denuncia porque, según dijo, su hijo menor sufrió una caída en una casa-hogar del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, de La Paz. Se trataba de Yohanna Lugo, quien exigía a los organismos de control y al alcalde de ese municipio, Wilson Rincón, priorizar su caso, debido a que no ha contado con la debida atención, a pesar de tratarse de un menor de edad.
Ese mismo día, este Semanario decidió publicar la nota en sus redes sociales por considerar que era un tema delicado y de urgente atención. “Señor Wilson Rincón, ¿para qué se pone con la ridiculez de decir la semana pasada que ‘los niños son la prioridad’? ¿A dónde está la prioridad que usted ha tenido con mi hijo?”, le preguntó Lugo al alcalde en el video que se publicó. denunció que la secretaria del alcalde la había sacado del despacho: “Me maltrató. Me sacó por un brazo diciéndome que ya me dieron lo que me dieron y que yo no soy la única persona que necesito. Y yo creo que es un niño el que necesita ayuda”. Yohanna dijo que su niño había tenido siete hospitalizaciones. “Me lo han dejado, prácticamente, en estado vegetal, donde no camina, ni habla. Él era un niño alegre y ahora, prácticamente, tiene una hidrocefalia”, dijo en ese momento.
Más de un mes después de haber publicado esa denuncia, La Calle se volvió a comunicar con la madre del menor. “El niño sigue incapacitado. Hay que hacerle terapias y bastante consultas”, le respondió Yohanna Lugo a La Calle. “En la Alcaldía no me han dicho nada. Yo no llego a la Alcaldía, pero tengo entendido que Procuraduría fue allá y dizque le dijo a la Procuraduría que él no me conocía; entonces, le dijeron ‘¿usted no la conoce y le dio 200 mil pesos?’. Él ahora dizque dijo que me iba a ayudar, pero, por el momento, ni siquiera ha venido”, agregó.
Recipaz denunciará al alcalde Wilson Rincón ante Procuraduría
Helizana María Gutiérrez Zuleta es la representante legal de la Asociación de Recicladores de Oficio de La Paz (Recipaz). Ella acudió al Semanario La Calle para denunciar que la Alcaldía actual de La Paz, Cesar, le está haciendo la guerra para no entregarle el incentivo al aprovechamiento de residuos sólidos creado en aquellas entidades territoriales en cuyo Plan de Gestión Integral de Residuos Sólidos (PGIRS) se hayan definido proyectos de aprovechamiento viables, del que habla el artículo 88 de la Ley 1753 de 2015. Su denuncia fue publicada en el impreso que circuló el lunes 18 de noviembre de 2024.
Cerca de un mes después, Gutiérrez Zuleta se vuelve a presentar al periódico con una denuncia contra el alcalde, lista para presentarla ante la Procuraduría General de la Nación y ante el Despacho de la directora técnica de Gestión de Aseo de la Superintendencia Delegada para Acueducto, Alcantarillado y Aseo, Diana Marcela Perdomo Beltrán, de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios (Superservicios).
“El día 6 de noviembre del 2024, con radicado No. 20244304935671, fui notificada por la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios, donde me dan a conocer que la Alcaldía del Municipio de La Paz, Cesar, inhabilitó la Asociación de Recicladores de Oficio (Recipaz)”, inicia la denuncia; por tanto, denuncia al alcalde y a otro funcionario “por Acoso Laboral y Persecución a la Organización que represento, conformada, mayoritariamente, por Mujeres vulnerables”, pues ellos “enviaron reporte a la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliario Inhabilitando el área de Prestación de Servicio de la Asociación Recicladores de Oficio (Recipaz), sin hacer el debido proceso”.

Por lo anterior, la representante legal de Recipaz, Helizana GutIérrez, solicita a la Superservicios “corregir ante la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios la inhabilidad del área de prestación de servicio de la Asociación Recicladores de Oficio (Recipaz), la única organización censada en el Plan de Gestión Integral de Residuos Sólido (PGIRS) de La Paz – Cesar”.
El otro funcionario denunciado es Álex Leonardo Torres Contreras, “jefe de Umata, Control Ambiental y Gestión del Riesgo, por extralimitarse en sus funciones”.
¿Qué pasó con la funcionaria de la Alcaldía con diploma falso
El 28 de octubre, este Semanario publicó en sus redes sociales una denuncia por supuesta “entrega de documentación falsa, exactamente el diploma de grado”, que fue interpuesta ante la Procuraduría General de la Nación en contra de Lina Marcela Chaparro Oñate, quien, de acuerdo a la documentación aportada, tiene un contrato por un valor de 24 millones de pesos, pagados en seis mensualidades vencidas. “Es una falsedad en documento”, se agrega en el oficio, cuyo Número de Radicado es E-2024-673903.
Como el objeto del contrato es “fortalecimiento de los procesos transversales destinados a la atención de la población niños, niñas y adolescentes del municipio de La Paz, Cesar”, Chaparro Oñate, supuestamente, presentó un título de “Licenciada en Educación Preescolar”, otorgado por la Universidad Santo Tomás; de hecho, en la “Evaluación de idoneidad y experiencia”, que hace la Alcaldía de La Paz, se avala el título en el punto de “Formación académica”.
No obstante, en la denuncia ante la Procuraduría, se adjunta un documento, supuestamente expedido por la Universidad Santo Tomás, sede principal, Bogotá, en el que se destaca que “una vez revisado el sistema de revisión académica SAC de la Universidad Santo Tomás, me permito informarle que Lina Marcela Chaparro Oñate (…), no figura como graduado en el programa de Licenciatura en Educación Preescolar”.
La del diploma falso era mano derecha de la primera dama de La Paz
A raíz de la información publicada por este semanario relacionada con una demanda que fue interpuesta ante la Procuraduría General de la Nación porque la denunciada, una funcionaria de la Alcaldía de La Paz, habría falsificado un diploma profesional para, supuestamente, obtener el contrato que ostenta, muchos habitantes de ese municipio se comunicaron con La Calle para llamar la atención sobre cómo Lina Marcela Chaparro Oñate, la demandada, se había convertido en la mano derecha de la primera dama de La Paz, Angie Peña.
En los comentarios que los internautas hicieron a la publicación de la nota en las redes sociales de este semanario, fueron bastantes fuertes en relación de cómo Chaparro Oñate se convirtió en la mano derecha de Peña, esposa del alcalde Wilson Rincón. Algunos, incluso, hicieron señalamientos graves, mientras etiquetaban a las cuentas de los organismos de control del Estado.
Ella no quiso hablar con La calle
Antes de publicar la denuncia, el Semanario La Calle se comunicó con Chaparro Oñate y, aunque contestó los mensajes, no quiso referirse al tema. Una fuente le aseguró a La Calle que esta funcionaria, a raíz de la denuncia de este Semanario, fue desvinculada de la Alcaldía. “Y de ella se no se conoce el paradero, no se volvió a saber nada de Lina Marcela. Ella no está aquí en La Paz: en ninguna parte la ves haciendo presencia”, agregó la fuente.
Otro funcionario con ‘rabo de paja’

Sergio Iván Santana Mieles, contratista de la Alcaldía de La Paz (Cesar), tiene un proceso abierto en la Fiscalía General de la Nación por una acusación que le hicieron en 2018 porque “violó la ley de Contratación estatal”, según el denunciante, en hechos que, de acuerdo a la denuncia, ocurrieron en 2011, cuando “este señor fungió como Presidente” del Concejo Municipal de La Paz.
El denunciante dice que la vioación de dicha ley se hizo “comenzando con la invitación y especificando el objeto del contrato, los estudios previos de necesidad o conveniencia, no se obtuvieron tampoco las cotizaciones en cuanto a los insumos que se contrataron, mostrando que no se efectuó un acta inicial o un acta final de liquidación del contrato”. Son seis contratos que, según la denuncia, sufren la misma anomalía: del 02 al 07 de 2011.
Otra duda sobre el mismo funcionario
Los habitantes de La Paz, Cesar, ven constantemente a Santana Mieles con un chaleco que, en su parte delantera derecha dice “Control Urbano” y en la izquierda se lee: “Alcaldía de La Paz”. Y los pacíficos se preguntaban si, realmente, existía tal oficina en el municipio; incluso, un ciudadano, mediante un Derecho de Petición, quiso aclarar sobre la duda suscitada.
“No existe una oficina, dependencia o cargo de control urbano”, respondió la Oficina Jurídica y Contratación Estatal de la Alcaldía de La Paz. Y aclara que se contrató a una persona natural para brindar “apoyo a la gestión administrativa del municipio de La Paz, Cesar, para brindar acompañamiento en las actividades propias de la secretaria (SIC) de gobierno (SIC) y de la oficina (SIC) y la oficina (SIC) de planeación (SIC) municipal (SIC), en control urbano”.
“Yo no doy declaraciones”: Sergio Santana
El Semanario La Calle contactó a Sergio Iván Santana Mieles para conocer su versión sobre los hechos anteriores. “Yo no doy declaraciones así”, respondió el contratista de la Alcaldía de La Paz. Y, ante la insistencia de este periódico, agregó: “Vengan a la (SIC) paz (SIC)”. Una fuente le dijo a este periódico que, pese a que esta denuncia fue publicada en las redes sociales, Santana Miles continúa como contratista en la Alcaldía. “Y el man sigue utilizando el chaleco de Control Urbano sin que esta oficina exista. Eso sigue aquí como si no hubiese pasado nada, como si no se hubiera denunciado. Eso lo hacen a modo de ‘cholla’, de decir ‘nosotros hacemos lo que nos da la gana, yo me pongo este chaleco porque me da la gana’. Y ni ellos mismos saben qué funciones ejerce el control urbano en La Paz”, aseguró la fuente.
Wilson Rincón: ‘cachaco ingrato’
Por todo lo anterior, la comunidad de La Paz ve al alcalde como una persona ajena, distante, lejana, que gobierna sólo con un pequeño grupo, que no se acuerda de la gente que lo eligió y sacan a relucir, en las conversaciones cotidianas de las esquinas del municipio, la famosa frase que se ha acuñado en el sentir del oriundo del Caribe colombiano para retratar actitudes como las que los pacíficos le atañen a su alcalde actual: ‘cachaco, palomo y gato, tres animales ingratos’.
El Alcalde Wilson Rincón no le respondió a La Calle
En aras de la objetividad periodística, el Semanario La Calle le envió mensajes de WhatsApp al celular del alcalde Wilson Rincón, en los que se le informó sobre estos tres temas que se trataron en el artículo porque “ es necesario incluir su versión u opinión sobre estos tres hechos puntuales en el artículo que, le repetimos, será publicado en el impreso de este lunes”.
El alcalde no respondió, a pesar de la insistencia de este Semanario.



