El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), emitió un boletín técnico concerniente a la medida de pobreza multidimensional por municipios. El Cesar y otros departamentos de la región Caribe doblaron el valor del promedio nacional de pobreza que hubo en el año 2018. Está variable está definida por la implicación directa de cinco variables mencionadas anteriormente y la medición de 15 indicadores. Se consideran hogares pobres aquellos que presenten privación por lo menos de 33.3 % de estos indicadores.
Pobreza multidimensional en el Cesar
El estado de la educación, el trabajo, la salud, la vivienda, la niñez y la juventud son las dimensiones que definen la situación de pobreza de los habitantes cesarenses. Dentro de las condiciones de la niñez y la juventud que integra indicadores como la inasistencia escolar Pueblo Bello ocupa el segundo puesto con un porcentaje del 22.9 %. Por otro lado, los municipios de González y Astrea fueron las zonas con el mayor índice de pobreza multidimensional con porcentajes del 56.6 % y el 52.8%, respectivamente.
Según el Centro de Estudios Socioeconómicos y Regionales (Cesore), 500.000 personas fueron identificadas como pobres en el Cesar, mientras que 650.000 no lo son. En 2018 fue notable el incremento de la pobreza en el departamento con 25 mil nuevas personas pobres.
“El departamento del Cesar ha recibido en los últimos años más de 2.2 billones de pesos en regalías. Adicionalmente, genera recursos propios y recibe también del sistema General de Participación, sin embargo, su nivel de pobreza es de 43%, es el sexto departamento más pobre del país con tamaña riqueza que tiene en recursos naturales, no solo carbón sino también sector agrícola y pecuaria. Valledupar es tercera ciudad con mayor desempleo, esto quiere decir que hay algo que no estamos haciendo bien. Se deben reinvertir los recursos de regalías y los recursos propios en actividades y necesidades que sean más sentidas por la población del Cesar, se debe apoyar otro tipo de acciones: invertir en generación de empleo, empresas, sector productivo, placa huella, inversiones socioeconómicas, educación, salud. Esa debe ser la prioridad de los gobernantes, identificar las principales necesidades sociales e invertir los recursos en esas necesidades, con que hagan eso tan sencillo tan perogrullo, yo creo que mejoraríamos mucho en el Cesar”, dijo Fernando Herrera, director de Cesore.
Fernando Herrera, quien tiene conocimiento en estos temas, aseguró que estamos perdiendo la batalla con la pobreza: “se está perdiendo la batalla contra la pobreza. En los últimos tres años en vez de bajar la pobreza en el Cesar aumentó del 41 al 43 %. Ese dos por ciento quiere decir que 24 mil personas entraron a la pobreza, una población como todo el municipio de La Paz. Por eso, hay que exigirles más a los gobernantes en su lucha contra la pobreza”, concluyó.
Trabajo informal y vivienda digna
Dentro de las variables de privación en el índice de pobreza multidimensional en el Cesar, la más alta es el trabajo infantil con un valor del 86.9 %, seguido del bajo logro educativo con un porcentaje del 51.6 % y el regazo escolar con el 37.6 %. Muchos de los niños que pertenecen a varios territorios del Cesar se ven obligados a trabajar para ayudar a sus padres. El trabajo infantil es una variable estrictamente relacionada con la pobreza multidimensional.
El 60 % de la población cesarense sobrevive con el trabajo informal, de este grupo más del 20 % son mujeres. El desempleo es uno de los problemas que ha llevado a muchos ciudadanos a mantenerse en la informalidad para llevar el sustento diario a sus hogares. A su vez, este trabajo incide de manera directa en el aumento de la pobreza en el departamento.
La falta de una vivienda digna es otro problema en relación a la pobreza. El Cesar hay un déficit cuantitativo de viviendas de más del 5%.
“Nosotros hemos estado en una maratónica jornada en el departamento del Cesar, invitando a los alcaldes a que, de la mano con constructores locales, estructuren proyectos de vivienda para la población más vulnerable y que una vez tengan estructura dichos proyectos, vengan al ministerio para que entre todos los actores involucrados aportemos recursos para que esas familias puedan acceder a la vivienda. Nosotros tenemos varios programas: ‘Mi casa Ya’, ‘Semillero Ahorro’, programas de mejoramiento de viviendas, todo esto buscando darle una mano a las familias que no cuentan con los recursos suficientes para acceder a una vivienda. Pero para esto es importante que los mandatarios estructuren proyectos cuanto antes para materializarse el sueño a las familias más vulnerables, de tener una vivienda propia”, dijo Camilo Quiroz Hinojosa, jefe de gabinete del ministerio de Vivienda.
Salud, educación y analfabetismo
Pueblo Bello es uno de los municipios del Cesar con la mayor cantidad de jóvenes y niños con dificultades para acceder a la educación. El 74 % de la población ni siquiera alcanza a tener estudios de secundaria. El problema de saneamiento básico y salubridad afecta las condiciones para que los niños puedan asistir a las escuelas. El Cesar es considerado unos de los departamentos con la peor calidad educativa. En los corregimientos del municipio de Valledupar como Los Venados, La Mesa, Guacoche, El Jabo, entre otros, las instituciones suspenden las clases porque las instalaciones no están en buenas condiciones y en la mayoría de las ocasiones, no hay servicios públicos. Esto hace más difícil la situación para que los jóvenes puedan asistir a sus actividades académicas. En territorios indígenas, a los estudiantes les toca transitar largas distancias.
“Al municipio de Pueblo Bello le están cargando todo el censo del pueblo indígena no se está aplicando un enfoque diferencial al hacer la valoración de las formas y costumbres del pueblo indígena. Se ha hecho un juicio equivocado de la pobreza, porque los indígenas tienen sus costumbres y esa pobreza tal cual como la menciona el DANE afecta a nuestros municipios en cuanto al tema de resultados, es la manera cómo lo califiquen no se tienen en cuenta las costumbres indígenas en este caso el municipio de pueblo bello donde el 70 % de la población es arhuaca”, dijo Danilo Duque alcalde del Pueblo Bello.
Los hospitales y centros de salud tienen los mismos problemas: “Los que trabajamos en los centros de salud, nos vemos obligados hasta comprar bolsas de litro de agua porque a veces no hay y la que sale no es potable para realizar los procedimientos odontológicos y parto. El servicio de ambulancia es lento, los pacientes no tienen los recursos suficientes”, residente anónimo del corregimiento de Los Venados.
La dificultad para acceder a los servicios de salud en edad temprana y a las madres que están en periodo de parto y postnatal, ha hecho que el 43% de las muertes de niños sea antes de los cuatros años de edad. El 50 % ocurre en el primer mes de vida, según el DANE el 46 % de los casos se relaciona con enfermedades respiratorias e infecciones durante el periodo prenatal, situación que obedece a los altos índices de pobreza registrados. El Cesar es el cuarto departamento con mayor mortalidad infantil por desnutrición. En 2018 las causas de muerte fueron malformaciones congénitas, malformaciones, alteraciones cromosómicas, enfermedades respiratorias, deficiencias y anemias nutricionales; las últimas dos patologías se relacionan directamente con factores socioeconómicos.
Valledupar es el municipio que registra la mayor cantidad de personas que han tenido acceso a la educación; no ocurre lo mismo con Pueblo Bello que presenta una cifra de analfabetismo del 34.4 % seguido de municipios como Rio de Oro con el 28.7 %, Pelaya 26.8 %, Chimichagua 25.8 % y La Gloria con el 25 %. Las personas que hacen parte de este grupo no han tenido la oportunidad de ingresar a un centro educativo, algunas no saben leer ni escribir.
Hacinamiento
El DANE hizo referencia al hacinamiento en el informe de Metodología Déficit de Vivienda en 2009, en este definió el término como los lugares donde habitan más de cinco personas por habitación. Cuando una persona vive de esta forma es catalogada en condición de pobreza. Según el reporte de este importante Departamento Estadístico para el 2019, Pueblo Bello es el municipio con el mayor número de viviendas donde habitan más de cuatro personas seguido de Valledupar, El Copey, Bosconia, El Paso y Becerril.
En el Cesar el porcentaje de viviendas con más de seis personas es de 11.5 %, cinco personas (13.3 %) y cuatro personas (21.1 %). En Valledupar el porcentaje de hogares con seis o más personas es del 12.3 %, cinco personas (14.4 %), cuatro personas (22.4 %). El hacinamiento en los hogares es una condición que imposibilita el desarrollo social necesario para los miembros de una familia.
Muchos recursos, poca inversión
El Cesar es una de las zonas con mayor ingreso de recursos y regalías por explotación carbonífera, proliferas y algunos metales. Dichas regalías y recursos del gobierno nacional escasamente son invertidos en pro del mejoramiento en las variables y dimensiones de la pobreza. La calidad de vida de los habitantes se hace cada día más difícil y al parecer, la falta de voluntad política se gira su mirada hacía otro camino. El reto se centra en los nuevos gobernantes y alcaldes de los municipios y corregimientos, en manos de quienes están las acciones para mitigar la miseria que hoy envuelve a sus habitantes.


