Llegó Semana Santa y con ello miles de personas se preparan para vivir con fervor estos días de recogimiento y goce espiritual, sin embargo esta temporada también es aprovechada por muchos para disfrutar en familia y darse un merecido descanso.
Sin embargo, hay quienes se privan de disfrutar esta temporada por la escases de recursos económicos, olvidando que Valledupar y las poblaciones circunvecinas tienen grandes atractivos a los cuales pueden acceder sin necesidad de gastarse una fortuna.
Empecemos por la capital vallenata, cuyo mayor atractivo por estos días es la Iglesia Inmaculada Concepción, en el centro histórico de Valledupar, ya que esta se convierte en el epicentro de la celebración religiosa, puesto que miles de personas llegan a ella al encuentro con el patrono de la ciudad, el Santo Ecce Homo.
Otro de los grandes atractivos de la capital vallenata es sin duda el río Guatapurí, el cual reúne año tras año a miles de personas de todas partes del mundo que llegan a disfrutar de sus refrescantes aguas, y por supuesto durante este temporada vacacional el río también logra hacerse un gran atractivo turístico.
Muy cerca del río se encuentra el mirador del Cerro de Santo Eccehomo, allí las personas además de hacer ejercicio y senderismo, en su parte más alta pueden disfrutar de una hermosa vista de la ciudad, los fines de semana es uno de los sitios más concurridos.
¡A visitar los pueblos!
Pero no sólo Valledupar tiene sitios a que acudir en este temporada, pues en algunos pueblos cercanos hay muchas actividades por hacer, uno de ellos es el corregimiento de Valencia de Jesús, el cual es muy reconocido por sus fiestas de Semana Santa. Los penitentes del jueves santo, representan uno de los momentos de mayor intensidad y puede verse cómo toda la comunidad acompaña y alienta a los participantes bajo el sol.
Los pueblos de Patillal y Badillo también se caracterizan por unas fiestas tranquilas, llenas de entrega y recogimiento, en el que los habitantes hacen un gran esfuerzo tratando de recrear el sacrificio de Cristo, todo el trabajo que le ponen a esta celebración se ha convertido en una muestra maravillosa que atrae a centenares de personas año tras año.
El municipio de San Diego es otra parada obligatoria en esta Semana Santa, puesto que La iglesia del Perpetuo Socorro, se convierte en lugar de encuentro de miles de creyentes que acompañan las procesiones con una devoción conmovedora. Los días más concurridos son las procesiones de la Virgen Dolorosa el miércoles santo, la procesión de Jesús Nazareno que se da el jueves santo, y la celebración de la pasión de Cristo el viernes santo.
Al sur del Cesar, el municipio de Río de Oro, ofrece igualmente una variada programación con actos religiosos y peregrinaciones a los cerros La Virgen y La Cruz, que se han convertido en sitios turísticos para disfrutar en todo tiempo, sin embargo, cobran importancia durante la Semana Santa, teniendo en cuenta que en la cima, se ubican monumentos religiosos.
¡Turismo de aventura y contacto con la naturaleza también hay!
Pero no todo lo que se puede hacer esta temporada vacacional está ligado a actos religiosos, ya que también tienen la posibilidad de disfrutar la vasta naturaleza que tiene el departamento del Cesar para ofrecer.
Uno de los más importantes es Nabusimake, allí los viajeros tienen la oportunidad de conocer las costumbres de los indígenas Arhuacos, la población ubicada a 25 kilómetros del municipio de Pueblo Bello. Aquí se puede caminar por las calles del poblado y ver sus casas de paja, bahareque y piedra.
El municipio de Manaure no se puede quedar por fuera, no por nada es denominado como ‘El Balcón Turístico del Cesar’, puesto que se caracteriza por la hermosura de su vegetación, sumado a la frescura del clima y su rio. Allí pueden disfrutar el Salto Tequendama, Cueva de los siete Caballeros, Paso de la Canoa, Paso de la Danta y El Chorrito.
La reserva forestal del ecoparque Los Besotes, es otro atractivo turístico de aventura, que está situado a 10 km de Valledupar. Entre las más de 1000 hectáreas distribuidas entre los corregimientos de Los Corazones y Río Seco se cuenta cuatro observatorios de fauna y una red de 12 kilómetros de senderos que los visitantes pueden recorrer para ver venados, armadillos, micos maiceros, dantas y monos aulladores, entre otros animales. Allí habitan 285 especies de aves como cóndores y guacamayas verdes; y 44 especies de mamíferos.

