La Comisión VII del Senado de la República hundió la reforma de salud propuesta por el presidente Gustavo Petro tras 14 meses de trámite.
Luego de cinco horas de debates, los senadores sometieron a votación la ponencia de archivo, que fue aprobada con una votación final de 9-5.
Esta decisión representa una dura derrota para la Casa de Nariño, ya que la iniciativa había generado tensiones políticas, provocando la renuncia de varios ministros y la ruptura de la coalición de gobierno.
El proyecto, que había pasado sus dos primeros debates en la Cámara, comenzó a gestarse el 12 de marzo cuando ocho senadores firmaron la ponencia negativa, sumándose posteriormente una congresista más al apoyo del archivo.




