El 2 de diciembre de 2023, la Empresa de Servicios Públicos de Valledupar (Emdupar) anunció oficialmente su alianza con Acueducto Metropolitano de Bucaramanga S.A. E.S.P. (AMB) para gestionar la comercialización del servicio de acueducto y alcantarillado en la capital del Cesar. Este contrato, que sustituyó al de Radián, ha resultado en un aumento significativo en los costos de operación, sin que hasta el momento se evidencien beneficios reales para la empresa ni para la ciudadanía.
Un contrato más costoso y menos eficiente
En enero de 2023, Emdupar pagó a Radián aproximadamente 222 millones de pesos, mientras que en enero de 2024, el pago a AMB ascendió a más de 605 millones de pesos. En total, durante 2023, Radián recibió 2.660 millones de pesos, mientras que AMB se embolsó 6.880 millones en 2024.
La razón detrás de esta diferencia radica en la estructura de pago. Mientras que a Radián se le remuneraba con base en la recuperación de cartera morosa, AMB recibe una tarifa fija de 2.348 pesos por suscriptor, independientemente de si es moroso o cumplido, además de 228,28 pesos por cada metro cúbico de agua facturado. En consecuencia, AMB percibe más de 631 millones de pesos mensuales, sin necesidad de realizar gestiones adicionales de cobro.
Un modelo de recaudo que favorece a AMB y perjudica a Emdupar
Bajo el contrato con Radián, la empresa recibía el 35% del dinero recaudado exclusivamente de los usuarios morosos, incentivando así la recuperación de cartera. En cambio, AMB cobra el 16% del total recaudado, lo que significa que se beneficia tanto de los pagos de los morosos como de los cumplidos. Es decir, Emdupar ahora paga más dinero sin garantizar un aumento en la eficiencia de recaudo.
Además, mientras Radián tenía la obligación contractual de cobrar a todos los morosos, AMB solo debe gestionar la cartera de aquellos que adeudan entre uno y seis meses, dejando sin cobro las deudas de mayor antigüedad. Como resultado, la cartera morosa de Emdupar ha pasado de 88.934 millones de pesos en 2022 a aproximadamente 110.000 millones en 2024.
Duplicidad de funciones y falta de reestructuración
Uno de los argumentos para justificar la contratación de AMB era la optimización de la gestión comercial de Emdupar. Sin embargo, la realidad es que la empresa ya cuenta con una estructura interna encargada de facturación, atención al usuario, control comercial y gestión de pérdidas, lo que genera una clara duplicidad de funciones.
A pesar de la intervención de Emdupar, la nómina sigue siendo excesiva, con 216 funcionarios en 2024 frente a los 226 que tenía en 2022. Además, los gastos operativos continúan siendo elevados, incluyendo pagos por horas extras que han aumentado de 1.256 millones en 2022 a 1.757 millones en 2024.
La intervención: un fracaso evidente
Los datos demuestran que la intervención de Emdupar no ha generado mejoras significativas. En 2022, la empresa facturó 61.748 millones de pesos y recaudó 45.943 millones, mientras que, en 2024, la facturación aumentó a 72.000 millones, pero el recaudo solo alcanzó los 53.183 millones, a pesar de tener más suscriptores.
Por otro lado, las pérdidas de agua continúan en niveles críticos: en 2022 se perdió el 56,48% del agua producida y en 2024, el 56,39%. Es decir, no ha habido ninguna reducción significativa en las pérdidas comerciales y técnicas.
¿Quién responde por este desfalco?
El contrato con AMB ha resultado en un modelo financiero perjudicial para Emdupar y para los ciudadanos de Valledupar. Se paga más dinero por una gestión menos eficiente, mientras la cartera morosa sigue en aumento y los costos operativos continúan elevándose sin control.
La pregunta que queda en el aire es: ¿Quién responderá por este desfalco? ¿Hasta cuándo se permitirá que Emdupar sea manejada de manera irresponsable, beneficiando a terceros en detrimento de la empresa y la ciudadanía?
Es urgente una reestructuración real de la empresa, con una gestión eficiente que garantice la sostenibilidad del servicio sin seguir alimentando contratos desproporcionados que solo favorecen a intereses externos.


