Por: Carlos Orozco
El EGO es el conjunto de elementos infrahumanos que personifican nuestros errores, defectos, etc. Reciben el nombre de “egos” o “yoes”, siendo miles y miles los que cargamos. Cabezas de Legión de los yoes son: Ira, Codicia, Lujuria, Orgullo, Envidia, Pereza y Gula. “YO” es una persona completa que se manifiesta a través de los tres cerebros. El EGO viene de muchos ayeres. Son el polvo de los siglos en el fondo mismo de nuestra Psiquis.
En el Tibet Oriental, País de una Gran Espiritualidad desde hace siglos, existe la famosa DOCTRINA DE LOS MUCHOS YOES que fue enseñada por los verdaderos Clarividentes, por los auténticos iluminados. Cada uno de nuestros defectos psicológicos está personificado en tal o cual YO. Como quiera que tenemos millares de defectos, ostensiblemente vive mucha gente en nuestro interior. A estos elementos infrahumanos también se les llama agregados psíquicos, pues los adquirimos en el transcurso de los siglos en las diferentes Reencarnaciones, como consecuencia de los muchísimos errores que cometimos.
“Cada uno de estos agregados poseen los tres cerebros: el Intelectual, el Emocional y el Motor Instintivo-Sexual; es decir, cada YO o Agregado, que es lo mismo “es una persona completa”. Cada YO, cada Agregado, tiene su criterio propio individual, tiene sus ideas, sus conceptos, sus deseos, realiza determinados actos. Cada agregado goza entre otras cosas de cierta autonomía.
Miradas las cosas desde este ángulo, estudiadas a fondo, llegaremos a la conclusión lógica e inevitable de que “dentro de nuestra persona habitan muchas personas”. Lo más grave es que todas estas riñen entre sí, se pelean por la supremacía, cada cual quiere ser el amo, el señor. ¿A que se parece nuestra casa interior? Yo diría que a una horripilante mansión donde hubiera muchos criados y cada cual se sintiera el Señor.
Es claro que, mirada tal casa a la luz de estos razonamientos, resulta espantosa e insólita. Lo curioso del caso son precisamente los conceptos que se forjan cada uno de los “señores” de la casa. El uno dice:” Voy a comer, tengo hambre”. Más entra un segundo en conflicto y dice: “al diablo con la comida, yo voy a leer el periódico”. Surge más allá un tercero en conflicto y en forma irrevocable dice: “Qué comida ni qué lectura, voy a la casa de mi amigo fulano de tal”; dichas estas palabras, incongruentes todas, la humana personalidad movida por este resorte íntimo, abandona pues la morada para irse por ahí, por esas calles”.
Si nos pudiéramos ver de cuerpo entero tal como somos ante un espejo, podemos asegurar que quedaríamos perfectamente estupefactos. Estamos todos llenos de horripilantes contradicciones; esto es nefasto para todos. En cuestiones psicológicas hemos podido evidenciar claramente que los sujetos paranoicos, ególatras y mitómanos, por nada de la vida abandonarían el culto al Querido Ego. Incuestionablemente tales gentes odian mortalmente la Doctrina de los muchos “Yoes”.
Cuando uno de verdad quiere conocerse a sí mismo, debe auto observarse y tratar de conocer los diferentes “Yoes” que están metidos dentro de la personalidad. Si nosotros no comprendemos todavía esta Doctrina de los muchos “Yoes”, se debe exclusivamente a la falta de práctica en materia de Auto-Observación. A medida que nosotros practicamos la Auto observación Interior, vamos descubriendo por sí mismo a muchas gentes, a muchos “Yoes”, que viven dentro de nuestra propia personalidad.
Quienes niegan la Doctrina de los muchos Yoes, quienes adoran a un YO Divino, indudablemente jamás se han Auto-Observado seriamente. Hablando esta vez en sentido Socrático diremos que “esas gentes no solo ignoran sino además ignoran que ignoran”. Ciertamente jamás podríamos conocernos a sí mismos sin la auto observación seria y profunda. En tanto una persona cualquiera siga considerándose como UNO, es claro que cualquier cambio interior será algo más que imposible.
Cuando el Gran Maestro Jesús El Cristo le preguntó al poseso del Evangelio Bíblico ¿cuál es tu nombre? Contestó: “Mi nombre es Legión” Nosotros indudablemente también somos Legión, pues no tenemos una verdadera INDIVIDUALIDAD, aun no la hemos logrado. Así que en realidad de verdad cualquier persona no es la misma ni siquiera durante media hora, parece eso increíble, más así es. Los agregados psíquicos están cambiando; tan pronto es uno el que controla los Centros Capitales de la Maquina Humana, como otro. Cuando estamos AQUÍ, queremos estar ALLA, y cuando estamos ALLA queremos estar ACULLA.
No cabe la menor duda que la Conciencia (El Alma) de cada uno de nosotros duerme profundamente, porque se procesa en virtud de su propio embotellamiento. Dicen los Grandes Maestros Espirituales, los Verdaderos Iluminados que nosotros tenemos únicamente el tres por ciento de Conciencia libre y el otro noventa y siete por ciento está condicionada, embotellada por los Agregados Psíquicos. En otras palabras, tenemos Alma, pero no la poseemos. Es como tener un diamante precioso en una caja de seguridad. Uno goza pensando que tiene tal prenda, pero no la usa, no la posee, porque está oculta y hasta puede empañarse.
La Gran Tarea de nosotros es liberar nuestra Alma para que se pueda manifestar esplendorosamente. Esto es lo que se llama la GRAN OBRA DEL PADRE, que muchos la empiezan, pero muy pocos llegan a la META. La Síntesis es el TRABAJO SOBRE SÍ MISMO, que consiste básicamente en desintegrar todo los Agregados Psíquicos que tienen prisionera a nuestra Conciencia (Alma), para que sea liberada. Este trabajo no se hace sentado en una mecedora, sino en el transcurso de nuestra vida cotidiana a medida que se van manifestando. Así por ejemplo cuando tenemos una explosión de IRA, inmediatamente le pedimos humildemente a DIOS, como cada cual lo conciba, que desintegre urgentemente el Agregado Psíquico que nos está atormentando. Y si se manifiesta tres veces en el día, hay que hacer la petición tres veces. Esta misma formulita se aplica para cualquier otro Agregado que haga parte de la Legión de los siete Grandes Defectos Capitales. La desintegración de cualquier Agregado Psíquico, libera un porcentaje pequeño de Conciencia, y así poco a poco vamos fabricando o cristalizando Alma, adquiriendo Iluminación y dones o virtudes espirituales en alguna medida, que se traduce en felicidad así sea imperfecta.
No se puede destruir un defecto psicológico o cabeza de legión (que son siete) en un “combate mano a mano” y de la noche a la mañana, porque es una batalla desigual (David contra Goliat). Dicen los Grandes Maestros Espirituales que la mejor manera es irle negando alimento poco a poco, destruyendo los agregados psíquicos que se van manifestando diariamente. El EGO se puede comparar a un árbol que tiene muchas raíces (agregados psíquicos), pero si le vamos cortando dichas raíces con paciencia, el árbol termina secándose por falta de alimento, y se cae por su propio peso.
Vamos a poner un ejemplo: Nosotros los Colombianos sufrimos de mal genio en un alto porcentaje, lo cual en sí es una manifestación sutil de la Ira. Tenemos que hacer un super esfuerzo y con disciplina iremos controlando y eliminando ese mal genio, con la formulita que mencioné anteriormente, y así llegará el momento en que nuestras explosiones de Ira serán esporádicas o nulas. Este mismo procedimiento se aplica a los otros seis defectos capitales o cabezas de legión.
Dicen los Historiadores Serios, que Benjamín Franklin, político, científico, inventor y uno de los Padres fundadores de Estados Unidos, se puso a la tarea de destruir los siete defectos capitales en dos años, dedicándole a cada uno algo más de tres meses. Logró su cometido, tal vez no a la perfección pero si en un alto porcentaje. ¿Porqué nosotros no podemos hacer lo mismo? Haríamos un gran negocio de tipo espiritual, ya que la eliminación de un defecto psicológico cualquiera, libera una VIRTUD, FACULTAD O DON que nos va concediendo iluminación y aunque muchos no lo crean, poderes espirituales en alguna medida (presentimiento, intuición, desdoblamiento astral consciente, clarividencia, telepatía, clariaudiencia, etc.), lo cual se traduce además en FELICIDAD. Esto no lo digo yo sino los Grandes Libros Sagrados escritos por Maestros Espirituales.
Finalmente, es importante resaltar que el Trabajo sobre sí Mismo que consiste en: Oración, Meditación, Auto observación Psicológica, Autoexamen, Muerte del defecto Psicológico y Sacrificio por la Humanidad, que hace parte de las Verdaderas enseñanzas que nos dejó El Gran Maestro Jesús El Cristo, es enseñado por la Religión Católica muy superficialmente. Solamente insisten en la Oración y el Sacrificio por la Humanidad (obras de caridad), lo cual está bien. ¿Por qué razón no insisten en el resto? Mencionan los Siete Pecados Capitales pero no enseñan la Didáctica o La Técnica para su eliminación. Algunos Sacerdotes hablan de la Meditación, pero no explican cómo se realiza esta práctica. Yo sugiero muy humildemente que cada cual se ponga en la tarea de investigar un poco sobre este asunto, (existen muchos libros serios que explican la Meditación) para poder avanzar en LA GRAN OBRA DEL PADRE.


