publicidad

publicidad

El relleno sanitario es la joya de la corona en el problema de las basuras en Valledupar

En un cuento de nunca acabar se ha convertido la deficiente y precaria prestación del servicio de aseo en Valledupar, mientras que muchos se quejan por los altos costos en las facturas, por otro lado, le sale una pata al gato con el relleno sanitario ubicado en el corregimiento de Los Corazones, exactamente a siete kilómetros de la ciudad.

 Hablar de las múltiples fallas que presenta la empresa Aseo del Norte, y no mencionar el relleno sanitario Los Corazones, el cual según resolución 0149 del 23 de septiembre de 2002 tiene una vida útil que llegará hasta el año 2027, es omitir la sal que le cae en la llaga y que aunque aparentemente es el final del cuento, resulta siendo el inicio de toda una problemática que durante los últimos años se ha desencadenado en la ciudad, por supuesto hacemos referencia a los popularmente llamados carromuleros.

Según estadísticas, Valledupar es una de las ciudades de la región Caribe que más residuos genera en la actualidad, versión que confirma la empresa Aseo del Norte, al mencionar que aquí hay más de 2.254 toneladas de basura y 31 puntos críticos, esto a raíz de las recolecciones que realizan los carromuleros, como acción contraria y hasta ilegal a lo que se supone debe cumplir la empresa encargada de estas acciones.

Antes de mencionar las diversas vertientes que hay alrededor del relleno sanitario, el cual según contrato funciona desde abril de 1999, y tiene aparentemente vida útil hasta el año 2027, se debe mencionar que este tiene una capacidad aproximada de 2.800.000 toneladas, de las cuales ya se ha alcanzado un poco más del 50%, recibiendo 438 toneladas de residuos mensuales, cifras que aumenta y que se pone álgida con las basuras que se reciben de otros municipios cercanos: Distracción, Fonseca y San Juan del Cesar de La Guajira, y Codazzi, La Paz y Pueblo Bello del Cesar.

Los carromuleros en aumento

Si el número de basuras aumenta, los carromuleros igual, según se conoció antes del año 2022, en la ciudad habían cerca de 346 carromuleros, mientras que ahora hay alrededor de 700. Y mientras Aseo del Norte, cual, a los autores de esta práctica por los múltiples restos de poda, escombros y demás que se encuentran en la ciudad, de otro lado se conoció que los altos costos que le representa a un usuario del común acceder a un servicio especial para poda y recolección de residuos, fortalece la recolección tradicional, donde los empleados informales, por un valor cercano a los 50 mil pesos recogen los residuos y los depositan en cualquier lote de la ciudad.

Dentro de los puntos álgidos que se ven como un minibasurero, aparecen el Pabellón del pescado, el barrio Brisas de la Popa, la carrera 44, las mallas del aeropuerto, la Avenida Emiliano Zuleta Baquero, los alrededores del Estadio Armando Maestre, Cancha Las Flores, Río Guatapurí, aeropuerto Alfonso López Pumarejo, Mercado Público, Centro Histórico, Galería Popular y otros lotes que son lugares de depósito de las podas de árboles por parte de los carromuleros cuya ganancia de su actividad está en deshacerse de la carga lo más rápido posible entre otros.

La situación que no es desconocida para nadie y que con el pasar del tiempo se convertido en una modalidad de empleo, radica en que no hay una escombrera municipal en funcionamiento, mientras que el relleno sanitario Los Corazones es de su uso exclusivo, y como se dijo para hacer uso de ello se deben pagar altas sumas de dinero.

Pese a esto, Aseo de Norte defiende su posición y afirma, “la empresa en estos dos últimos años ha fortalecido las actividades de limpieza en los puntos críticos y ha duplicado la cantidad de residuos recogidos, transportados y dispuestos, pero muy tristemente está producción no disminuye, por el contrario, sigue en aumento debido al incremento en la cantidad de personas dedicada a esta actividad informal e ilegal. Aunque la empresa ha venido trabajando en pedagogía social de buenas prácticas ambientales y manejo de residuos, la empresa no tiene competencias coercitivas ni sancionatorias, por lo que la problemática trasciende una solución operativa y pedagógica por parte de Aseo del Norte”, afirmaron a través de un comunicado de prensa.

Por otro lado, se conoció que esta no sería la única queja de los pobladores de este corregimiento, pues según el concejal Wilber Hinojosa, desde hace más de siete años, la empresa de aseo no cumple con los compromisos de responsabilidad social, que se supone deben tener las empresas en su zona de influencia.

concejal Wilber Hinojosa.

“La comunidad viene quejándose porque la empresa de aseo no respalda los actos culturales y deportivos de este corregimiento, donde se supone deberían invertir en escenarios, espacios y en educación para el corregimiento de Los Corazones”, expresó el concejal Wilber Hinojosa.

Los lixiviados y otras problemáticas

Piscinas de lixiviados del relleno sanitario ‘Los Corazones’.

En un informe realizado en el año 2020 por el equipo periodístico de este medio de comunicación, se encontró que uno de los inconvenientes que presenta este vertedero, es que, desde la recolección de residuos hasta la llegada de estos al sitio, la cantidad de carga liquida que genera la materia orgánica, es alta, generando mayor de lixiviados, por ende, una mayor ocupación de residuos en las piscinas lo que hace que día a día la vida útil del vertedero sea menor.

Un año después, exactamente en febrero del 2021, en cumplimiento de una sentencia de acción popular presentada por la Procuraduría General de la Nación, la Empresa de Servicios de Aseo de Valledupar (Aseoupar S.A.S. ESP) construyó la Planta de Tratamiento de Lixiviados, proceso que se dio con el fin de lograr la protección de los derechos colectivos a la salubridad pública, al goce de un medio ambiente sano y a la prestación eficiente de los servicios públicos de los habitantes de la región. El asunto se inicia para proteger a las personas ubicadas alrededor del relleno sanitario pues este ente de control advirtió una deficiente operación y un gran volumen de lixiviados que no eran vertidos correctamente al sistema de tratamiento. Lo normal para maximar ganancias empresariales, contaminar el medio ambiente y causar daño contingente en sectores sociales cercanos al relleno sanitario de Los Corazones.

La Calle intentó conocer detalles de este relleno pero fue negado el acceso, y el gerente de Aseo de Norte, Mauricio Muriel, tampoco respondió las llamadas telefónicas

publicidad

publicidad