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El renacer del ‘oro blanco’  

Los años 70 fueron para el departamento del Cesar una de las mejores épocas para producir algodón, conocedores del tema hablan de la siembra de más de 200 mil hectáreas, números que le hacen elogio al seudónimo de ‘oro blanco’ como era conocida esta fibra textil. Sin embargo, antes de los 90 todo fue decayendo y municipios como Agustín Codazzi, El Copey, Aguachica, Bosconia y Gamarra decayeron en economía también. Hoy la realidad demuestra que están en la búsqueda de lograr el renacimiento del algodón.

“El departamento del Cesar llegó a sembrar 126 mil hectáreas de algodón en el año 1965, en Codazzi, Valledupar, Aguachica, Bosconia, que fueron fuertes áreas de algodón, lo cual reflejaba cerca de 300 mil toneladas de algodón semilla y eso generaba mucho empleo”, manifestó el Presidente del Comité Agropecuario, Cesar, Dagoberto Poveda.

Según Dagoberto, fue en el gobierno de Carlos Gaviria que todo empezó a bajar, esto a raíz de la desestimulación de ciertos cultivos, además de la presencia de plagas, altos costos de producción y la afectación climática. Sin embargo, el renacer al que hoy se le apunta tiene altas posibilidades de darse, “el país dejó de sembrar algodón y eso le implicó tener que ir por 70 ml toneladas de fibra para la industria textil y la situación se agrava porque el precio internacional ha subido y son divisas que hay que usar para traer ese algodón importado” afirma Poveda.

Quien manifiesta que el Gobierno brindará un apoyo para impulsar el algodón, toda vez que la producción y siembra está baja. Se habla de cerca de 40 mil hectáreas en el país.

Por su parte el investigador master asociado de Asogravia, Iván Pastrana Vargas, remembra la época “el Cesar fue el departamento que más áreas de algodón alcanzó a sembrar, a finales de la década de los 70 alcanzó más de 300 mil hectáreas de algodón en toda esta zona de caribe seco. Fue mermando hacia los 80, fue decayendo la producción por el mal manejo que se le dio a los suelos y otros motivos a tal punto que hace cinco temporadas, no se pasaba de mil 500 hectáreas”, dijo.

Quien además rescata la intención que se viene viendo desde la temporada pasada en algunos productores de la región, “se ha logrado iniciar un proceso de reactivación del cultivo, para esta temporada de 219-2020 la posibilidad de aumento de la siembra existe y está bastante latente”, afirmó Pastrana Vargas.

¿Renacerá?

La decadencia del algodón es algo que quedó en el pasado, hoy algodoneros de la región le apuestan al renacer de este, es así como en la parte alta de Aguachica hay sembradas siete hectáreas, mientras que, en la baja, que queda entre este municipio y Gamarra hay otras 200 hectáreas, las cuales fueron sembradas el año pasado. Para este año buscan apostarle a la siembra de mil hectáreas.

“Hace unos años Aguachica era una zona de unas 15 mil hectáreas en promedio y se llegó a cero prácticamente, entonces todavía hay gente que quiere insistir para ver si se arranca, el año pasado se sembraron casi 200 hectáreas y se espera que este año se siembren mil”, dijo Germán Orozco, algodonero de la región.

Pese a la intención de recuperarlo, el presidente de Coalcesar, Germán Orozco, afirma que la tarea no es nada fácil, “estamos en una época mala, los costos de producción son muy altos, la rentabilidad del negocio se bajó considerablemente por problemas ambientales, entonces hizo que estas se bajaran un poco”, afirmó.

A lo que se le suma la falta de infraestructura que menciona Poveda, toda vez que, con la decadencia de la producción, se terminó saliendo de maquinaria que hoy es necesaria para el proceso, “es como incentivar a ver si la gente se vuelve a meter en el cultivo de algodón, ahora, se necesita una infraestructura que ya no hay, las desmotadoras las vendieron, los productores vendieron su maquinaria. Para sembrar algodón se necesitaría un apoyo para comprar una nueva, además el que siembre algodón necesita tener riego para no correr el riesgo de un verano en el que se le baje la producción y termine perdiendo plata”, acotó el presidente del Comité Agropecuario del Cesar.

Hoy una tonelada de algodón fibra tiene un valor de 5 millones 400 mil pesos, lo cual traducido a algodón semilla se refleja en unos 2 millones 400 mil pesos. En el sur del Cesar, donde ya se empezó la recolección de algodón, se conoció que fueron cinco propietarios de finca los que le apostaron a la siembra.

Por su parte, el investigador master de Asogravia, Iván Pastrana, manifiesta que, si es posible que el algodón renazca, “ahora hay una coyuntura especial para el cultivo, dado por el mercado internacional, mejoró el año pasado pese a que ha bajado este periodo, pero se mantiene en un parámetro que le da algo de rentabilidad al cultivo y más que las existencias a nivel mundial han mermado, lo que le da algo de posibilidad que el algodón renazca no solamente en Colombia en países trópicos”, dijo.

La esperanza de que el algodón renazca en la región, alimenta la ilusión de cientos de campesinos que durante muchos años vivieron de la recolección del ‘oro blanco’ y que, con el regreso de esta actividad, hoy se vuelven a beneficiar.

 

¿Se volverá a las buenas épocas?

 

Pese a que la demanda de la fibra textil favorece el renacimiento al que hoy le apuntan cerca de cinco algodoneros del sur del Cesar, Manuel Rangel Quintero, exconcejal de Aguachica y conocedor del tema afirma que volver a las épocas de oro con la producción de algodón es un tema difícil, por la falta de instituciones que son necesarias en este proceso.

“Se ve una expectativa de crecimiento del área, las condiciones del mercado mundial están favoreciendo el tema porque hay una demanda de algodón y la fibra que se produce por este lado es la que está demandando. Aguachica llegó a sembrar 17 mil hectáreas de algodón, pero de ahí a estimar una bonanza de ese calibre hacia el futuro, es un tema bastante complejo; primero porque las instituciones de fomento al sector algodonero ya no existen, por ejemplo, el tema de fumigación, el tema de la solidez financiera de la cooperativa que asistía al sector algodonero”, afirma Rangel Quintero.

En las mejores épocas de la segunda ciudad del Cesar, la economía se movía alrededor del algodón, de más de 200 productores de la fibra textil, hoy le apuestan apenas cinco, “creo que el sector va a renacer, pero primero tiene que haber una política pública del Gobierno Nacional que permita ese fomento y tiene que ver con el tema de importaciones, revaluación de la moneda, subsidios, los seguros de cosecha. Aguachica sus mejores épocas de prosperidad las tuvo en los años 70 y 80 por el algodón prácticamente”, acotó el ex corporado.

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