publicidad

publicidad

Emilio Tapia y su vínculo en el millonario contrato de MinTIC

El contratista condenado por el carrusel de la contratación en Bogotá, Emilio Tapia Aldana, sería el dueño de la empresa ICM Ingenieros que hace parte de la Unión Temporal Centros Poblados, la cual se ganó un millonario contrato con el Ministerio de las TIC y recibió un anticipo por 70.000 millones de pesos, aunque presentó garantías falsas.

Pero, además, se supo que los recursos entregados al consorcio están en empresas que son de ellos mismos y no en manos de proveedores o subcontratistas, como lo han manifestado los abogados de la unión temporal.

La compra de ICM por parte de Emilio Tapia

La sociedad ICM Ingenieros SAS era hasta el año pasado una empresa de Luis Guillermo Meza Barragán y el exgobernador de Cundinamarca, Álvaro Cruz, dedicada a la construcción de obras civiles y participación en contratos de infraestructura vial.

Por esa razón, el gobernador Cruz ha salido mencionado en este escándalo del millonario contrato de Centros Poblados. Sin embargo, se conoció que tanto él como su socio, Meza Barragán, concretaron la venta de su empresa dos meses antes de adjudicarse la licitación con el MinTic, que hoy tiene en el ojo del huracán a empresarios, funcionarios e interventores.

Le puede interesar  Abren investigación disciplinaria a Karen Abudinen

Pero, ¿cómo y a quién se la vendieron?

En el proceso de compra empezó hace dos años, cuando el escándalo estaba lejos de llegar a los titulares de prensa. Y es que, en 2017, ICM Ingenieros participó y se ganó una licitación del Instituto Nacional de Vías (Invías) para el mejoramiento de la vía Medellín – Quibdó.

Este fue un contrato de 117.000 millones de pesos, que logró junto a las firmas Intec de la Costa, Belmira Construcciones y Corvez Ingeniería. Como podemos darnos cuenta, desde esta fecha ICM ya había hecho negocios con otra de las empresas involucradas en el polémico contrato de Centros Poblados (Intec de la Costa).

Le puede interesar  Iván Duque demostró su apoyo a Karen Abudinen

En tanto, Belmira Construcciones es una empresa relacionada con otra vieja conocida, que se llama Castor Construcciones, filial de Odeka SAS. Tanto Belmira como Castor tienen a Mónica Padilla como representante legal y en Castor y Odeka aparecen los nombres de Juan Carlos y Juan Camilo Aldana, primo y sobrino respectivamente del famoso y polémico empresario, Emilio Tapia, con quien estuvieron involucrados en el carrusel de la contratación en Bogotá.

Fue así como, en 2019, y por la cercanía que tuvo en ese contrato con Luis Guillermo Meza y Álvaro Cruz, que Juan Carlos Aldana se entera de las intenciones de estos empresarios de vender su compañía ICM Ingenieros. Aldana habría contactado a su primo, Emilio Tapia, convenciéndolo entonces de quedarse con esa sociedad para retomar su trayectoria empresarial.

publicidad

publicidad