En el Cesar y La Guajira empieza a moverse el tablero electoral.
Todavía falta camino por recorrer, pero el movimiento ya comenzó. En los municipios del Cesar y La Guajira empiezan a aparecer nombres, reuniones, alianzas y conversaciones que anticipan una disputa electoral que, aunque parece lejana, ya se siente en las calles.
Empresarios, exalcaldes, concejales, dirigentes políticos, líderes sociales y hasta funcionarios que todavía ocupan cargos públicos comienzan a medir fuerzas y a explorar posibilidades. Algunos lo hacen abiertamente; otros prefieren moverse en silencio, esperando el momento adecuado para poner su nombre sobre la mesa.
Y es que en política nadie espera a que suene la campana para comenzar a correr.
En los municipios del Cesar y La Guajira ya se habla de posibles candidatos a las alcaldías. En algunos casos, son nombres conocidos que buscan regresar al poder; en otros, aparecen nuevas figuras que pretenden romper con las estructuras tradicionales. También están quienes esperan el respaldo de los grandes grupos políticos para terminar de decidirse.
Pero esta vez el debate no debería reducirse a quién tiene más maquinaria, más recursos o más padrinos.
Los ciudadanos tienen derecho a saber qué quieren hacer quienes aspiran a gobernarlos. ¿Cuál es su propuesta para mejorar los servicios públicos? ¿Cómo enfrentarán los problemas de seguridad, empleo, educación y salud? ¿Qué harán con los recursos públicos? ¿Cómo piensan transformar municipios que llevan años esperando soluciones?
Porque una cosa es aparecer en una fotografía política y otra muy distinta tener un proyecto serio de gobierno.
También será necesario mirar con lupa las alianzas que comienzan a construirse. Detrás de cada candidatura habrá intereses, acuerdos y respaldos que deberán ser conocidos por los electores. La política regional tiene memoria y los ciudadanos cada vez están más atentos a quién financia, quién respalda y quién termina tomando las decisiones.
Desde La Calle estaremos siguiendo ese movimiento.
No se trata de convertirnos en voceros de candidatos ni de anticipar ganadores. Se trata de contar quiénes están apareciendo, de dónde vienen, qué grupos los acompañan, cuáles son sus antecedentes y, sobre todo, qué le ofrecen realmente a la gente.
El tablero electoral del Cesar y La Guajira comienza a moverse. Y mientras algunos ya están haciendo cuentas, otros apenas empiezan a descubrir que la política también se gana escuchando a la gente.
La carrera comenzó. Ahora les corresponde a los ciudadanos decidir quién merece llegar a la meta.