Pese a las promesas hechas por el gobernador del Cesar, Franco Ovalle y el alcalde de Aguachica, Henry Alí Montes, hoy con líos judiciales por el tema de alimentación escolar, de ponerle fin a la falta de agua en esa población, hoy la crisis continúa.
Un equipo periodístico del Semanario La Calle constató como particulares siguen sacando provecho a la falta de agua en las casas de varios sectores de esa población.
Aunque funcionarios de la administración aseguran que la quebrada Buturama, que es la que abastece de agua la planta de tratamiento no tienen el líquido suficiente para abastecer la demanda en Aguachica, otra es la realidad que se evidencia, pues son 30 mil y 60 mil pesos que tienen que pagar los habitantes del pueblo por una tanque que distribuyen a través de motos carros, y que al parecer sería extraída de la misma plata de tratamiento.
Mientras el negocio sigue creciendo y el agua se ha convertido en el negocio de moda en dicha localidad, los habitantes que no tienen los recursos para comprar el preciado líquido deben llenarse paciencia y esperar 15 y hasta 30 días que la empresa de agua les haga llegar el servicio por las tuberías.

