El pasado domingo 7 de agosto, durante la posesión del presidente Gustavo Petro, uno de los episodios polémicos que dejó la jornada fue cuando el rey Felipe VI de España se quedó sentado en su silla en el momento en que la espada de Bolívar llegaba a la Plaza, tras el pedido expreso de Petro, luego de que el expresidente de Iván Duque se negara a dejar que el objeto saliera de la Casa de Nariño.
El episodio es noticia también en España, en donde algunos sectores de la prensa y la política califican este acto como ‘irrespetuoso’. Sin embargo, hay otros que lo legitiman, argumentando que Simón Bolívar fue el libertador de varios países en América, incluido Colombia. Esto lo hizo combatiendo a la corona española, a cargo del Virreinato de la Nueva Granada.
“La espada de Bolívar representa la soberanía de Latinoamérica. El rey Felipe VI ha sido el único jefe de Estado que ha permanecido sentado a su paso en la toma de posesión del nuevo presidente de Colombia. Una falta de respeto grave”, tuiteó el partido de izquierda en la noche del lunes.
Por su parte, los sectores socialistas de la coalición buscaron minimizar la polémica, que tuvo eco en algunos medios españoles. “Yo no sé si me pasa una espada por delante, si me levante o no”, dijo a la radio pública RNE el ministro de Cultura, el socialista Miquel Iceta, quien consideró que pedir que Madrid se disculpe es “absolutamente disparatado y desproporcionado”.
Si bien el gobierno español no se ha pronunciado al respecto, la discusión es replicada por la prensa y con el paso de las horas se hace noticia. En Colombia, ni el presidente Petro, ni el expresidente Duque se han pronunciado al respecto.
Cabe recordar que el equipo que coordinaba el acto de posesión de Petro pagó un seguro, que cubría con una cantidad cercana a los mil millones de pesos por cualquier daño a la espada, que entraba en vigencia desde las 00:00 del domingo 7 de agosto hasta las 00:00 del día siguiente.

