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¿En qué invierte Jaime González los miles de millones que le entran al Siva?

Los usuarios del transporte público siguen quejándose por la mala prestación del servicio, mientras la Gobernación del Cesar y la Alcaldía de Valledupar, siguen invirtiendo millonarios recursos para su funcionamiento. 

Las quejas sobre el servicio del Sistema Integrado de Transporte de Valledupar, SIVA, no dejan de existir entre los ciudadanos de la ciudad, como también de los trabajadores.   Los primeros indican que no hay busetas suficientes, la espera entre cada ruta puede ser hasta de una hora, mientras quienes se encargan de la operación aseguran que no tienen garantías laborales ya que les adeudan salarios, pago de seguridad social y dotación. 

Uno de los casos conocidos fue el de un exconductor que manifestó que salió de la empresa hace tres meses y aún espera la quincena, y la liquidación de tres años. 

“A los conductores no les pagan como debe ser, hay quincenas atrasadas y lo que se gana es sueldo mínimo, no hay pago de horas extras porque lo legalizan con descanso, los que se atreven a protestar son despedidos y es una situación muy compleja para uno como empleado, la ciudadanía se queja, pero no saben el trasfondo de lo que sucede.  Esta es una empresa que no es autosostenible porque el producido es muy poco, a veces uno hace una ruta sin pasajeros”, contó el extrabajador. 

Pero para entender ampliamente qué sucede con este sistema de transporte no se puede basar en la coyuntura actual sino ver cómo ha venido la empresa desde hace varios años, que hoy la mantiene al borde de la quiebra a pesar de los millonarios recursos que ha invertido la Gobernación del Cesar y la Alcaldía de Valledupar, a través del Fondo de Estabilización de Tarifa. 

Para esto el diputado de la Asamblea Departamental del Cesar, Jesús Javier Suárez Moscote, indicó que han sido varios los debates de control político que le han realizado al SIVA; que actualmente está siendo gerenciado por Jaime González, quien antecedió a Katriza Morelli. 

Haciendo un poco de contexto para que en Valledupar iniciara el servicio de transporte público se dio el documento CONPES 3656, aprobado el 26 de abril de 2010, que declaró de importancia estratégica el proyecto del Sistema Estratégico de Transporte Público (SETP) para Valledupar. Esta norma se originó en la estrategia nacional de Ciudades Amables del Plan Nacional de Desarrollo 2006-2010.  

Sin embargo, la baja demanda de pasajeros, la reducción de rutas y vehículos operativos, los problemas financieros, la informalidad en el transporte, y las dificultades laborales mantienen al SIVA en crisis. 

Para el dirigente político, el problema lleva más de una década y debe analizarse las millonarias inversiones realizadas, la infraestructura construida, la adquisición de los buses y las dificultades que ha tenido el sistema para alcanzar el número de pasajeros que requiere para sostener su operación. En la actualidad solo 10.000 ciudadanos usan en promedio los buses, en un municipio con más de 530.000 habitantes. 

“Este no es un tema de un año, este es un tema que tiene más de diez años”, sostuvo Suárez Moscote, quien ha cuestionado en la Asamblea del Cesar el funcionamiento y la situación financiera del sistema.

También indicó que para poner en funcionamiento el sistema se hicieron diferentes obras de infraestructura destinadas a mejorar las condiciones de movilidad de la ciudad y preparar las vías para la operación del nuevo sistema.

Entre las intervenciones mencionadas por el diputado se encuentra el primer tramo de la avenida Simón Bolívar, entre la glorieta de la Terminal de Transporte y la glorieta de Los Gallos, además de otras obras en diferentes sectores de Valledupar, cuyas inversiones superan los $300.000 millones.

A estas inversiones se sumaron posteriormente los recursos destinados a la adquisición de los vehículos y al componente tecnológico necesario para controlar y monitorear la operación.

Para esto en 2021 se suscribió un contrato para la adquisición de 130 buses, diseñados con características específicas, entre ellas capacidad aproximada para 25 pasajeros, plataformas para personas con movilidad reducida, cámaras de vigilancia, conectividad wifi, aire acondicionado y tecnología orientada a reducir el impacto ambiental, al funcionar con gas. La inversión superó los $45.000 millones

Sin embargo, la principal interrogante que plantea actualmente es qué ocurrió con esa flota.

Suárez Moscote asegura que de los 130 vehículos que comenzaron a operar desde diciembre de 2022, actualmente estaría funcionando menos de la mitad. Los choferes aseguraron para este informe periodístico que solo están en operación 50 vehículos. 

Es de indicar que para el funcionamiento del SIVA en la actualidad el pasaje a cada ciudadano cuesta $3.200, además de los recursos que ingresan desde el departamento en un 60 % y el municipio con 40 %. 

Una terminal que permanece sin operación

Otro de los puntos señalados es la infraestructura construida para soportar el funcionamiento del sistema.

El SIVA cuenta con terminales destinadas a organizar la operación. Una de ellas es la denominada Terminal Norte, cuya inversión habría superado los $20.000 millones, pero, continúa sin prestar el servicio para el cual fue construida.

Mientras tanto, la denominada terminal de transferencia ubicada en el sector de la carrera 27 sí se encuentra vinculada actualmente a la operación.

Para Suárez Moscote, el caso de la Terminal Norte representa una pregunta que debe ser respondida dentro de cualquier evaluación sobre el futuro del sistema: ¿Cómo es posible que después de una inversión de esta magnitud la infraestructura no esté cumpliendo plenamente con el objetivo para el cual fue construida?

Otra millonaria inversión en tecnología 

El proyecto también incorporó un componente tecnológico destinado a controlar la operación. El sistema contempla herramientas como tarjetas para el pago del pasaje, torniquetes electrónicos, seguimiento GPS de los buses y mecanismos de control que permiten conocer los recorridos, el comportamiento de la flota y la cantidad de pasajeros movilizados. La inversión en este componente habría superado los $9.300 millones.

Sin embargo, según el diputado, actualmente se presentan dificultades con el funcionamiento de estas herramientas y en algunos casos se estaría recurriendo al cobro manual del pasaje.

Para el representante de la Duma departamental la sostenibilidad del sistema depende, en buena medida, de la cantidad de pasajeros que utilizan diariamente el servicio.

La proyección inicial contemplaba que el sistema llegara a movilizar alrededor de 32.000 pasajeros diarios y que, de manera progresiva, alcanzara una cobertura cercana al 95 % de la ciudad mediante la implementación de hasta 12 rutas.

El diputado aseguró que en 2025 el sistema llegó a movilizar alrededor de 10.000 pasajeros diarios, mientras que en otros momentos la cifra habría descendido incluso hasta unos 7.000 usuarios por día.

Actualmente, según declaraciones recientes del gerente del SIVA, Jaime González, la cifra estaría nuevamente alrededor de los 10.000 pasajeros diarios.

 

Millonarios recursos entregados 

Como la movilización de pasajeros no es rentable, de acuerdo con cifras entregadas por el diputado, en 2023 se destinaron alrededor de $10.900 millones y en 2024 unos $11.500 millones para este propósito. Para 2026, el departamento habría destinado más de $8.000 millones, sin contar el aporte correspondiente del municipio.

El mecanismo busca compensar la diferencia entre el costo real de operación y el valor que paga el usuario, permitiendo mantener una tarifa que resulte accesible para los pasajeros.

Para este informe periodístico el Semanario La Calle conoció que desde la Alcaldía de Valledupar se han destinado los siguientes recursos. 

Apoyo al Fondo de Estabilización Tarifaria año 2024: $4.000.000.000,00, en el 2025, la misma inversión y este año en curso van $2.000.000.000,00. 

La Financiación de Acuerdo de Restauración ha recibido, año 2024: $3.429.000.000,00. 2025: $3.429.000.000,00.  En 2026 no se ha realizado inversión en este ítem. Funcionamiento, año 2024: $1.393.869.953,00. 2025: $1.831.344.180,00. y 2026: $1.792.927.301,00.

 

SIVA y Movivalle, una relación marcada por las diferencias

La operación de los buses está a cargo de Movivalle, empresa que presta el servicio bajo un esquema contractual con el SIVA. La cual es de origen cartagenero. 

Según explicó el diputado Jesús Javier Suárez Moscote, Movivalle surgió luego de la reorganización y agrupación de empresas que anteriormente prestaban el servicio de transporte colectivo en Valledupar.

Durante 2024 y 2025 se presentó un enfrentamiento relacionado con los recursos destinados a garantizar la operación. En ese momento, según recordó el diputado, Movivalle habría denunciado que el SIVA le adeudaba más de $6.000 millones, situación que incluso llevó a advertencias sobre una eventual suspensión del servicio.

Mientras desde el SIVA se sostiene que la entidad estaría al día con sus obligaciones, la responsabilidad por las dificultades actuales recaería, según la versión entregada por el gerente, Jaime González,  sobre incumplimientos relacionados con Movivalle.

Suárez Moscote asegura que durante debates anteriores en la Asamblea Departamental, se han recibido denuncias relacionadas con las condiciones contractuales de empleados de Movivalle, incluyendo dificultades con liquidaciones, terminación de contratos y presuntas irregularidades en la vinculación laboral.

 

‘Una crisis que exige replantear el modelo’

Para el concejal de Valledupar Carlos Escorcia, la solución pasa por revisar nuevamente el modelo y diseñar rutas que respondan a las necesidades reales de los ciudadanos.

“Yo pienso que esto es una crónica de una muerte anunciada, como dice el libro de nuestro Gabriel García Márquez. Desde el año 2022, cuando llegaron a Valledupar más de 120 busetas, hoy en día solo están funcionando alrededor de 50. El resto se ha averiado por múltiples causas y no ha habido la forma de ponerlas nuevamente en funcionamiento”, manifestó el cabildante.

Escorcia cuestionó además la baja utilización de las rutas y los tiempos de espera que enfrentan los usuarios.

“Las rutas siempre han estado solas, no las utilizan los usuarios y el transporte pasa demasiado lento. Esta es una queja que se ha venido haciendo desde hace mucho rato. Ya se han hecho debates dentro del Concejo, dentro de la Asamblea, porque también la Gobernación ayuda. Sin embargo, vemos el sistema que está en cuidados intensivos”, señaló.

El concejal aseguró que las dificultades que actualmente enfrentan los trabajadores también reflejan la situación financiera y operativa del sistema.

“Lo que está pasando ahorita con los trabajadores es un reflejo de la situación del SIVA. Para nadie es un secreto que la empresa en este momento no presta un servicio de calidad. Los usuarios no están satisfechos con la forma como ha venido operando el SIVA y, obviamente, en estas condiciones se está proyectando como una empresa inviable para poder seguir con el servicio público”, afirmó.

“Ellos reciben unos apoyos de parte de la Gobernación y de la Alcaldía, que son los que lo mantienen en pie, porque tanto la Gobernación como la Alcaldía tienen esa responsabilidad social del Estado de poder garantizar el transporte público a la ciudad”, explicó.

Sin embargo, sostuvo que la baja utilización del transporte urbano también ha contribuido al deterioro del sistema.

“Las personas en Valledupar, por múltiples causas, no utilizan el transporte urbano. Entonces eso también ha llevado a un deterioro de la estructura del transporte aquí en la ciudad”, agregó.

El concejal recordó que desde el Concejo Municipal se han realizado debates de control político para analizar el funcionamiento del SIVA.

“En 2025 se hizo un debate de control político para evaluar cómo se estaba prestando el servicio. Se invitó al doctor Jaime González, que en ese tiempo acababa de recibir la gerencia del SIVA. Se habló de que iban a hacer unos cambios estructurales dentro del sistema para mejorar, pero no hemos visto nada de eso, porque eso se hace con recursos y los recursos no los hay”, sostuvo.

Finalmente, cuestionó las estrategias implementadas desde 2022 y planteó la necesidad de rediseñar las rutas de acuerdo con las necesidades reales de los habitantes.

“Lo que tienen que entender en el SIVA como tal es que el plan que utilizaron, la estrategia, no funcionó. Entonces ellos tienen que cambiar la estrategia, mirar a ver cómo replantean la forma de prestar el servicio público de Valledupar”, afirmó.

Ante todo este panorama, el Semanario La Calle buscó conocer la postura de la gerencia del SIVA, no obstante, su gerente Jaime González, no respondió las llamadas telefónicas.

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