En el municipio de La Jagua de Ibiríco la política se vive con pasión, y es tanto el enamoramiento de los seguidores de los distintos candidatos, que se atacan entre sí; por esto, esta población siempre aparece en el mapa de riesgo electoral por violencia, pues además se tiene injerencia de algunos grupos al margen de la ley.
De esta manera, la población minera está hoy en el ‘ojo del huracán’ al ser considerada por la Misión de Observación Electoral (MOE), como una de las zonas geográficas del país con mayor riesgo de cara a la justa democrática. Compra y venta de votos, desvío de recursos públicos, constreñimiento y violencia armada, entre otros, son situaciones que intranquilizan.
Es por esto que desde hace varios meses las autoridades tienen sus ojos puestos sobre este municipio del centro del Cesar, donde además varios candidatos y líderes políticos han recibido amenaza para que dejen a un lado su proyecto.
Esto ha llevado a que se realicen consejos de seguridad y múltiples comités de seguimiento electoral, con el fin de investigar la procedencia de dichas intimidaciones y por ende buscar medidas que garanticen la tranquilidad y seguridad de los comicios del próximo 27 de octubre, cuando elijan al nuevo alcalde.

El primero en hacer una denuncia fue el excandidato Misael Liz Quintero, a quien sujetos armados le exigieron salir de la población y desistir de sus aspiraciones, luego de golpearlo. A pesar de ello, el líder político continúo con sus aspiraciones y se inscribió ante la Registraduría, pero terminó desmontando su parafernalia, esto debido a que creyó contar con el apoyo del senador Didier Lobo, pero otro fue el panorama, y aunque intentó llegar solo no le alcanzó, puesto que no tuvo cómo, lo que lo llevó a adherirse a la propuesta del candidato Ovelio Jiménez Machado.

Este último también denunció amenazas. El candidato del ‘Equipo Azul’ dijo en su momento que, individuos a nombre de grupos armados ilegales, lo conminaron a abandonar la lucha social y política que viene adelantando, sopena de atenerse a las consecuencias.
Pero esto no fue motivo para logar que el candidato desertara de su intención política, con la que aspira convertirse en el nuevo alcalde de La Jagua de Ibirico.
Y es que uno de los municipios más peleados en el departamento es La Jagua de Ibirico, allí políticamente pasa de todo, y los actos de violencia y amenaza han marcado la historia de esta población carbonífera.

Otro candidato amenazado fue Heberth Parody, aspirante por el partido Verde a la alcaldía de dicho municipio, quien denunció haber sido objeto de intimidaciones contra su vida. Parody, quien es ingeniero civil y viene de desempeñarse como concejal de esta población, dijo que recibió un mensaje de texto en el que le decían que declinara de sus aspiraciones por su bien y el de su familia.
Sin embargo, y ante el respaldo de sus seguidores, Parody decidió no abandonar sus intenciones de llegar a la Alcaldía de La Jagua de Ibirico, por lo que continua con sus intenciones.
Parody interpuso la respectiva denuncia ante las autoridades, y dio a conocer que ha recibido propuestas para adherirse a otras candidaturas; no obstante, advirtió que irá hasta el final porque pese a que las encuestas no lo demuestran, siente que el temor que existe es porque ha ido creciendo.
Más intimidaciones
Pero los candidatos a la alcaldía no son los únicos protagonistas de dichas amenazas. En La Jagua, un concejal y candidato al concejo también recibió llamadas intimidantes.

Se trata de Gabriel Hernández del Partido de la U, quien denunció que con un lenguaje bastante despectivo le pidieron que dejara de trabajar a las minas que eran las que le daban trabajo a la gente y que se iba a hacer matar por las casas que no eran de él.
Pues resulta que el concejal se ha caracterizado por defender a las familias que se han visto afectadas en sus casas por las voladuras que provienen de la explotación de carbón.
Hernández interpuso la denuncia ante la Fiscalía, pero hoy su vida está en riesgo toda vez que no cuenta con seguridad, aun cuando las amenazas han seguido.
Aunque no hay certeza de dónde vienen las amenazas, en las llamadas mencionaron unas casas, las cuales el concejal asemeja con el caso de los daños que se han venido presentando en algunas viviendas del municipio por la explotación minera y frente a las que la empresa Prodeco no ha querido responder aun cuando se comprometió con su reparación.
En los últimos días, también se conoció una denuncia de Leonardo Hernández en la que asegura que ha sido objeto de amenazas en contra de su vida, a través de llamadas telefónicas y de panfletos; además de una posible asonada si llegase a ganar las elecciones.
Todas estas situaciones son conocidas por las autoridades, por lo que exhorta a tomar cartas en el asunto por considerar que a medida que se acerquen las elecciones la situación podría agudizarse.


