Grave, así está la situación de decenas de instituciones educativas públicas del Cesar, donde el deterioro en la infraestructura, la falta de aseadores, vigilantes e incluso la alarmante cifra de faltante de docentes, muestran u panorama desolador que se ha hecho visible en protestas por parte de estudiantes y padres de familia.
Sin embargo, ante esta problemática que se presenta en varios municipios del Cesar, y que a diario el Semanario La Calle hace visible paros y protestas, esto no ha significado nada ni le ha hecho cosquilla a los funcionarios encargados de esta situación que es la secretaria de Educación del Cesar y las diferentes secretarias de los municipios.
En Aguachica, los cambuches se convirtieron en las aulas
Hurtos de ventiladores, tomas corrientes, bombillos, y demás elementos que usurparon los ladrones durante la pandemia provocada por la emergencia sanitaria covid-19, que obligó al confinamiento social, las instituciones educativas Jorge Eliécer Gaitán y las sedes de primaria, escuela Alfonso López y la Antonio Nariño, en el municipio de Aguachica, fueron víctimas de un robo que se ha convertido en toda una problemática para sus estudiantes.
Después de que el gobierno nacional autorizará el regreso a clases presenciales, asegura el rector de la institución mencionada, Oscar Hernán Pallares, que “el único colegio que, con sus escasos recursos, restableció y arregló fue la sede Antonio Nariño, que fue la menos afectada; sin embargo, los recursos no fueron suficientes”.
Por la magnitud del problema, los estudiantes de la escuela Alfonso López fueron trasladados hacía la institución Antonio Nariño y ubicados en cambuches que adecuó el colegio en los corredores de la sede educativa.
“Los niños del Alfonso López tienen 30 meses desde que inició la pandemia cerrada, ellos no han podido disfrutar de las clases presenciales ordenada por el Ministerio de Educación Nacional en su escuela, las están realizando de manera incómoda e insegura en los cambuches que se adecuaron en la Escuela Antonio Nariño”, dijo el rector.
Padres de familia no envían a sus hijos a clases por temor
Los padres de familia han sido testigos de la problemática que enfrentan las instituciones educativas y les exigen a los funcionarios que se pongan en los zapatos de los estudiantes y de ellos como padres, ya que no pueden enviar a sus hijos a clases por el mal estado de la infraestructura.
Óscar Hernán Pallares, por ese motivo expresó que todos los daños realizados no fueron restaurados, lo que provocó que los padres de familia no envíen a sus hijos a clases.
“Los padres de familia hace un mes se han venido manifestando, cerraron la escuela, hicieron una manifestación pacífica y democrática ante la alcaldía, cerraron las tres sedes del colegio, pero, hasta la fecha no ha habido más recursos”, puntualizó el rector.
Sin embargo, la secretaria de Educación departamental, Pamela García, tuvo una reunión con varios rectores de las instituciones, para llegar a unos acuerdos ante los problemas que tiene los colegios de Aguachica y logró que los estudiantes levantarán el paro.
“Habíamos tenido noticias de las instituciones por eso organicé la reunión para escucharlos y buscarle pronta solución, siendo una problemática en todo el departamento del Cesar, llegando a un acuerdo con la Asamblea departamental para hacerle un llamado al gobierno Nacional, tocarle la puerta para que hagan algo al respecto”, indicó Pamela García.
Con condiciones se levantó el paro que se espera se cumplan pronto o de lo contrario volverán nuevamente a las protestas.

Más de 250 plazas docentes están sin cubrir
Luego de ser noticia el paro ejecutado por estudiantes del Instituto Educativo Hilda Aguilar de La Jagua de Ibirico, por la falta de un rector y el déficit de docentes, se conoció que otros colegios de ese municipio pasan por situaciones parecidas, evidenciando las limitaciones que hay en el área educacional.
Uno de esos es el Luis Carlos Galán en dicha población, que forma a 3.300 estudiantes de primaria y secundaria y que también tiene muchas deficiencias, como, por ejemplo que a su planta de docentes le hacen falta que sean habilitados doce cargos. Ante la no presencia de educadores de forma constante la formación está limitada.

El presidente de Aducesar, Jorge Rivero, se pronunció acerca de la situación que se registra en algunos colegios del departamento, donde hay protestas por deterioro de planteles y por la falta de docentes.
Jorge Rivero, indicó que, “ya se le había advertido a la Secretaría de Educación y al Ministerio sobre el hecho de no estar preparados para el retorno a la presencialidad por la falta de personal docente, administrativo y la infraestructura, que en el Cesar parece que en pandemia se olvidó completamente”, entre tanto, señaló que la falta de aseadoras y celadores hoy cobran gran relevancia.
Además, el líder manifestó que, “Se necesitan alrededor de 261 docentes o plazas nuevas en el departamento, parece ser por negligencia del gobierno departamental que no se han hecho las solicitudes correspondientes al orden nacional para viabilizar la ampliación de la planta docente en el departamento, como si se ha hecho en otros territorios del país”.
Los municipios en donde se presentan mayores inconvenientes por falta de profesores son: La Jagua de Ibirico, Aguachica y Codazzi, entre muchas otros donde con horas extras buscan solucionar el faltante.
La escuela La Sierrita es un desastre
Si en el sur del Cesar no escampa en Valledupar no deja de llover, pues la escuela de la vereda La Sierrita del corregimiento de Aguas Blancas en Valledupar, está en malas condiciones, pues el problema no radica solamente en su infraestructura, sino en la suciedad en la que se encuentra que, según hasta los murciélagos reinan y tienen los baños como sus nidos.

Así lo manifestó el concejal de Valledupar, Pedro Loperena, luego de hacer una visita a la zona y escuchar a los habitantes. En la escuela no hay servicio de agua potable, los baños no están aseados y en las puertas hay enjambres de abejas.

Resaltando que el predio por ser privado no será intervenido, así lo manifestó la secretaría de Educación de Valledupar, pues indicaron que, “muchas de las instituciones educativas que están en la zona rural, tienen un nivel de deficiencia, pero que se encuentran con una serie de circunstancias, que hacen sea imposible adelantar la intervención a las mismas. Una de esas circunstancias, es que muchas de estas escuelas se encuentran en predios privados, de propietarios de fincas que las han construido para los hijos de sus trabajadores”.




