El departamento del Cesar no se escapa de la crisis de la salud que vive el país, problemática que con el pasar del tiempo parece empeorar, prueba de ello son los miles de quejas, reclamos, denuncias por parte de los usuarios con la prestación de los servicios de las EPS que, literalmente, juegan con la vida de los usuarios.
Por lo anterior, en el 2019 la Superintendencia Nacional de la Salud le puso la lupa a varias EPS de la región Caribe, liquidando varias de estas que se encontraban en el departamento del Cesar. Medimás, Comfacor, Saludvida y Emdisalud fueron las entidades que cerraron sus puertas por no garantizar la completa prestación del servicio a sus afiliados.
Entre los hallazgos que llevaron a la Superintendencia, en cabeza de Fabio Aristizábal, a tomar la decisión de cerrarlas y sacarlas del departamento se encuentra el mal manejo de los recursos, demora en la entrega de medicamentos, autorización o asignación de citas médicas y demás, un panorama que, a decir verdad, afecta hoy en día al resto del país.

En el caso de la EPS Comfacor, Aristizábal mencionó que a la entidad se le dieron dos oportunidades de mejorar el servicio para que bloqueará su liquidación, pero no lo hizo. “Fueron dos años y medio de intervención, tres prórrogas a la medida preventiva especial de vigilancia y no mejoró, al igual que las demás EPS, en donde ya algunos usuarios estaban corriendo peligro con sus vidas”, afirmó.

Frente al caso de Saludvida, es importante mencionar que el pasado jueves 6 de febrero el Tribunal Superior de Valledupar revocó la decisión de un juez que había suspendido la liquidación de dicha EPS, la cual había sido ordenada por la Superintendencia en octubre de 2019, a través de resolución 8899.
El Tribunal argumentó que lo que pretendía la EPS con la tutela era extender el funcionamiento de Saludvida por un tiempo mucho mayor, “alegando la protección de 33 afiliados, ante el derecho de un millón de usuarios más”.
Dicha tutela había frenado el traslado de los usuarios de Saludvida a otras EPS, el cual debió darse el 1 de noviembre de 2019.

De otro lado, con la liquidación de las EPS Medimás, Comfacor, Saludvida y Emdisalud fueron más de 49 mil afiliados que tuvieron que ser traslados a otras prestadoras de salud como: Nueva EPS y Coomeva.
De acuerdo a la Secretaria de Salud del Cesar, fueron más de 3 mil quejas las que recibieron de los afiliados a las EPS en el 2019, en ese orden de ideas las entidades con más reclamos fueron: Saludvida con más de 600, por lo que en su funcionamiento en el departamento se cerró, seguida se encuentra la Nueva EPS con un poco más de 400 reclamos, Comparta y Cajacopi también en la lista con más denuncias cada una por parte de sus usuarios.
“Desde las oficinas de la secretaria de Salud del Cesar recibimos quejas por parte de todos los usuarios a las EPS desde los distintos municipios del departamento, en la vigencia anterior recibimos más de 3 mil quejas, Saludvida ocupa el primer puesto con más denuncias por parte de sus afiliados”, indicó el secretario de Salud del Cesar, Hernán Baquero Rodríguez.
Otra EPS que está a punto de salir
La Superintendencia Nacional de la Salud le tiene el ojo puesto a una de las EPS que mayores dolores de cabeza les genera a los usuarios, el motivo no puede ser otro que el pésimo manejo de sus recursos, pero sobre todo de la prestación en servicios a sus afiliados.

Se trata de la EPS Coomeva, entidad que está en la mira de la Superintendencia desde hace varios meses, esto tras la petición que hizo la Procuraduría General de la Nación, debido al aumento de las quejas e incremento de las deudas que, según dicho ente de control, supera los $2 billones de pesos.
Cabe resaltar que otras de las irregularidades que tiene Coomeva con sus más de 2 millones de afiliados tienen que ver con las barreras de acceso para la atención de enfermedades de alto costo, continuidad en procesos de atención en salud, realización de exámenes de apoyo diagnóstico, citas médicas de control con especialista y entrega de insumos y medicamentos.

El Superintendente reconoció que hay preocupación por la situación de esta EPS toda vez que Han tenido un evidente deterioro, aumentando las peticiones y quejas, tienen un problema financiero grande. Sabemos que están esperando ese acuerdo esperando ese acuerdo de punto final con los recursos que llegan del Estado, pero creo que la empresa también tiene que estar esperando en la capitalización que necesitan si quieren salir adelante”, aseguró Aristizábal.
En el 2019, afiliados a Coomeva protestaron a las afueras de sus instalaciones en el Cesar, exigiendo mejoras en la prestación del servicio. Uno de los casos más reciente que se dio apenas iniciando el 2020, fue el de la usuaria Kellys Floréz, quien lleva una pelea con dicha entidad hace varios años, debido a una enfermedad que padece su hijo, Fernando de 7 años de edad.
Por lo que Kelly, se tomó a través de redes sociales, y canales nacionales el mal servicio que presta la EPS en Valledupar. “Coomeva ni con tutela le autoriza los medicamentos y mucho menos la atención con sus especialistas, mi hijo padece una enfermedad debido a una negligencia médica por lo que la salud de mi hijo cada vez se deteriora más, expresó la madre del menor.


