Aunque aún faltan votos por contar, Donald Trump fue proclamado oficialmente como el nuevo presidente de los Estados Unidos al alcanzar 277 votos electorales, superando el umbral necesario de 270. En la contienda, el candidato republicano venció a Kamala Harris, la actual vicepresidenta y representante del Partido Demócrata, quien obtuvo hasta el momento 224 votos electorales, a falta de que se confirmen los resultados de algunos estados.
El triunfo de Trump fue consolidado tras adjudicarse los 10 votos electorales del estado clave de Wisconsin, lo que resultó decisivo para superar la cifra requerida y asegurar la presidencia.
Luego de llevar una clara ventaja sobre la candidata Kamala Harris en la carrera por la Casa Blanca, Trump celebró con sus simpatizantes y dio sus primeras palabras, donde destacó haber logrado «una magnífica victoria para el pueblo estadounidense que nos permitirá hacer grande de nuevo a Estados Unidos».
Cabe recordar que el sistema electoral estadounidense se basa en el Colegio Electoral, compuesto por 538 delegados repartidos entre los estados según su población. En la mayoría de los estados, el candidato que obtiene más votos populares, aunque sea por un margen mínimo, se lleva todos los votos electorales de ese estado, con excepción de Nebraska y Maine, donde el reparto es proporcional.
En este contexto, el primero en llegar a los 270 votos electorales es declarado presidente.




