Luego que saliera el fallo de primera instancia en el que la Procuraduría Provincial de Valledupar sancionó a la alcaldesa de La Paz, Andrea Ovalle Arzuaga, con la suspensión del cargo por cinco meses, se ha generado mucha suspicacia por el paso a seguir del organismo de control; toda vez que dicha suspensión no quedará en firme hasta que sea ratificada en fallo de segunda instancia.
Frente a la publicación hecha en la edición 342 de Semanario La Calle que se tituló, “Los líos de una alcaldesa en el Cesar por las travesuras de su hijo’ algunos lectores opinaron y cuestionaron la justicia, afirmando que si el caso se hubiese dado en la clase popular, otro sería el cantar. La mandataria Andrea Ovalle está en ‘el ojo del huracán’ por un accidente de tránsito que, en junio del año pasado, al parecer, protagonizó su hijo y en el que terminó involucrada la camioneta que la mujer tiene como parte de su esquema de seguridad asignado por la Unidad Nacional de Protección, antes que fuera la primera autoridad del pueblo pacífico.
Dentro de los diversos comentarios que se dieron se encontró que, “cuando lo hace un hijo de papi y mami es travesura, pero si lo hace un hijo de Juancho pueblo, es un delito que hasta cárcel tiene”, escribió Alexey Petit.
“Me parece que la señora es muy irresponsable, ella debe saber y conocer muy bien la normatividad y también debe conocer muy bien a su amado retoño que como todo hijo de papi debe ser una joyita y como tiene quien le tape todas sus travesuras”, dijo Luz Marina Cárdenas.
Cabe resaltar que después del comunicado de prensa emitido por Ovalle Arzuaga, no se ha pronunciado más frente al tema. La mujer sigue con el timón del palacio municipal en La Paz, sin embargo, despertó curiosidad su ausencia en la reciente mesa de trabajo convocada en la Presidencia de la República por el mandatario nacional Iván Duque, en la que participaron varios alcaldes del Cesar y el gobernador Francisco Ovalle Angarita.
Los demás casos
Al retomarse este caso en el que la protagonista es la alcaldesa de La Paz y su hijo, se hace importante mencionar otros escándalos en los que servidores públicos generaron polémica por sus acciones y de los que al final no ha transcurrido nada. Por supuesto se hace referencia al exdiputado del Cesar por el partido Cambio Radical, Julio Casadiegos, quien en diferentes oportunidades fue blanco de críticas por las bochornosas escenas de las que hizo parte al manejar en aparente estado de embriaguez. El excorporado departamental estuvo fuera del cargo varios meses como consecuencia a la mencionada situación, sin embargo, con recursos jurídicos pudo regresar a la Duma departamental, con lo que demostró que el que tiene poder, burla la justicia.
El caso de Casadiegos Navarro inició en el año 2016, cuando arrancando año se vio involucrado en un choque automovilístico por conducir en aparente estado de embriaguez y en contravía. Para ese entonces la situación quedó grabada en vídeo, en el que se le veía al excorporado rodeado por un grupo de taxistas luego que chocara su camioneta con uno de estos vehículos de servicio público.
Por dicha situación el exdiputado atravesó una pelea jurídica que arrancó en julio de ese mismo año, cuando la Procuraduría Regional del Cesar, en fallo de primera instancia, lo destituyó e inhabilitó por un periodo de 10 años. Para ese entonces el Ministerio Público consideró que Casadiegos Navarro incurrió en fraude a resolución judicial, al conducir su vehículo el 25 de enero del 2016, al norte de Valledupar, sin portar la licencia de conducción.
En octubre del mismo año se ratificó la decisión del organismo de control y Casadiegos terminó fuera de la corporación, situación que apeló con tutela, ganando la reincorporación en marzo del año siguiente. Sin embargo, el hombre no había terminado de regresar como diputado cuando ya estaba metido nuevamente en ‘camisa de once varas’, fue así como Julio Casadiegos se vio nuevamente involucrado en problemas por, al parecer, conducir en estado de embriaguez, cuando el jueves santo 13 de abril de 2017, su camioneta se vio involucrada en un accidente de tránsito ocurrido en el barrio Ciudad Jardín de Valledupar y que dejó lesionadas a dos personas que se movilizaban en una motocicleta. Como agravante, la Policía reportó que dentro de la Toyota Fortuner, la cual al parecer no tenía SOAT vigente, fue hallado licor y como si fuera poco los ocupantes huyeron del sitio del choque.
El siguiente caso por mencionar ocurrió con el Gerente de la Contraloría Provincial de La Guajira, Luis Camilo Hinojosa Daza, quien se vio envuelto en un bochornoso acto en julio del año pasado en el conjunto cerrado Citaringa, al norte de la ciudad de Valledupar, toda vez que el hombre habría sido el autor de unos tiros al aire que se realizaron al interior del mencionado conjunto, al estar amanecido bebiendo con un grupo de amigos.
Como Casadiegos, el Contralor Hinojosa repitió escena, la segunda situación la protagonizó en noviembre de ese año, cuando el funcionario del Ministerio Público una vez más hiciera tiros al aire, en su lugar de residencia en San Juan del Cesar, La Guajira, exactamente en el barrio El Centro. El hecho quedó registrado para ese entonces en vídeos.
Los casos mencionados anteriormente al parecer se han quedado en escándalos y no han trascendido con investigaciones o suspensiones, los antecedentes ocurridos con Casadiegos Navarro, quien luego de cinco meses regresó a la Duma departamental, inducen a que se crea que se ratificarse la suspensió de Ovalle Arzuaga, esta logre regresar en termino de meses a su cargo como alcaldesa de La Paz.




