Han pasado más de siete meses desde aquel lunes 4 de noviembre de 2024, cuando la tranquilidad de los habitantes del municipio de Bosconia se vio interrumpida por la algarabía de personas que corrían y avisaban: que una joven había sido asesinada en uno de los Supergiros del municipio. Esa joven era Marlen Fernanda Mozo, a quien tan solo con 19 años, hombres desconocidos apagaron su vida, y a su vez con ella, se fueron los sueños y anhelos de salir adelante para darle un futuro mejor a su madre y abuela.
Desde entonces, han sido meses de dolor, angustia y cuestionamientos constantes por parte de una madre, una abuela, un compañero sentimental, que tienen en común el surgir constantemente de estas preguntas, las cuales son imprescindibles: ¿quién mató a Marlen? ¿por qué la mataron? Sin embargo, simplemente quedan resonando en sus mentes y divagando en el aire.
El Semanario La Calle se interesó por indagar y conocer cómo ha transcurrido este lamentable suceso que causó dolor y marcó a la población bosconense. Es por eso que nos desplazamos hasta el municipio de cultura comercial, donde desde el momento que llegamos pudimos ver y comprobar el movimiento del comercio, que sin duda caracteriza a Bosconia y sus aproximadamente 50 mil habitantes.
Nos dispusimos a tomar uno de los medios de transportes originarios de Bosconia, un ciclo taxi, en el cual nos desplazamos hasta el barrio Altos de Selena, lugar donde llegamos y sorprendida nos recibió la suegra de la víctima, quien nos pidió reservar su identidad.
Comenzamos a dialogar con la mujer sobre el interés de conocer sobre los avances del caso de Marlen, quien en medio de lágrimas nos relató cómo fue su último día de vida, cómo ha transcurrido el proceso de duelo y si la empresa Supergiros donde laboró la joven por algunos meses, se ha pronunciado o tomado medidas remuneratorias frente al hecho que se registró en horas laborales en uno de los puntos de atención de la empresa multiservicios.

El día del asesinato
“Marlen ese día se levantó, como normalmente lo hacía, mi hijo la llevó en la moto, ese día salieron corriendo casi, porque los agarró la tarde. Mi hijo me comenta que al llegar al punto de ventas de Supergiros, ella le dijo que la abrazara fuerte, él le dijo que, si le pasaba algo, y ella le respondió que no, solo que la abrazara; se dieron un beso y se despidieron”, narró la mujer al Semanario.
Un aviso que Marle nunca recibió
La suegra de la joven también manifestó a La Calle que Marlen le había comentado días antes a su pareja que la líder de los puntos en la zona les había avisado que no estuvieran usando el suéter de la empresa, sino que fueran vestidos particularmente.
“Ella le había dicho eso a mi hijo, pero ella a veces se lo colocaba. Sin embargo, el día del asesinato, ninguno de los Supergiros del sector estaba abierto, todos estaban cerrados. Resulta que al chat grupal que ellos tienen habían enviado un mensaje ese día, sobre no abrir los puntos. Marlen no tenía celular, estaba dañado, pero ella fue donde la encargada de entregarle la llave para abrir el local y nunca le dijo lo que estaba pasando, que no abriera, sino que se la entregó, pero ninguno de los otros puntos había abierto ese día”, afirmó la suegra.
“Como si hubiera muerto cualquier cosa”
Del mismo modo, también añadió que, desde el día del hecho, hasta el día de hoy la empresa Supergiros no mostró acciones de condolencia, ni el más sensible acercamiento hacia la familia de la joven. “Nadie ha llegado aquí de la empresa, donde era que ella vivía, ni el día que la asesinaron, ni al velorio, ni nada. Ni siquiera la líder que vive aquí en el municipio vino a decir nada, «como si quien murió no tuvo importancia”.
¿Y el resto de la plata para cuándo?
El Semanario conversó con la mamá de Marlen Mozo, Julia Jiménez, quien indicó que aún no han llegado a un acuerdo definido en el proceso de ‘culpa patronal’, proceso legal que consiste en la responsabilidad que tiene un empleador por los daños causados a un trabajador en medio de un accidente laboral; el cual toma más fuerza al llegarse a demostrar si las afectaciones se causaron por posible negligencia o imprudencia, por parte del empleador.
“Todavía no hemos llegado a un acuerdo, en cuanto al proceso que está llevando la abogada de culpa patronal, el tema se está hablando con los abogados de la empresa Supergiros para ver cómo quedan. Ella está haciendo lo posible para que no nos den lo que ellos quieran, porque deben responder, y la póliza que ya pagaron no es suficiente para lo que le pasó a mi hija. Pero ella está trabajando, porque eso no sería nada más lo que tendrían que darnos”, sostuvo la madre de Marlen.
No obstante, el Semanario se contactó vía telefónica con la abogada Ana Castillo Cañavera, quien aclaró que: “Sí, la póliza fue pagada, la empresa Supergiros hizo el acompañamiento para que se pudiera hacer el pago de la póliza hace unos días a la madre de la joven. Por consiguiente, nos encontramos en un escenario de diálogo, porque hay algunas controversias que estamos llevando de manera conciliatoria, para no tener que llegar a un litigio extremo ni por parte de la familia, ni de la empresa”.
Castillo Cañavera añadió además que “el valor de un hijo no tiene precio, sin embargo, existen daños ocasionados que son objeto de diálogo entre las partes, con acercamientos amistosos para evitar más dolor a la familia”.
¿Hasta ahora pagan la póliza?: Supergiros
El Semanario se comunicó con el gerente de la Red de Servicios del Cesar, Alexander Arredondo, quien afirmó que ya la póliza de seguro de vida fue consignada a la familia de Marlen, “por lo único que tenían que responder”, indicando que según, por retrasos en el proceso, hasta ahora, hace tan solo unos días, fue posible cumplir con el recurso económico a los afectados por lo sucedido.
“Desde el principio que sucedió el hecho, aparte de que se pusieron las denuncias, inició un acompañamiento a la mamá, la señora Julia Jiménez, sobre todo en la parte de dar cumplimiento a la póliza, que es para las personas que prestan un servicio de la empresa. El retraso se presentó, además, porque había una situación personal entre la niña y el papá que generó retrasos en el proceso de entrega, también por la documentación y acercamiento, sin embargo, hace una semana le consignaron la póliza en su totalidad”, indicó el gerente de la Red de Servicios.
“El tema de acompañamiento a la familia no ha sido tan fácil, porque la mamá no vive en el departamento del Cesar, sino en el municipio de Algarrobo, Magdalena, donde se nos complicó llegar, pero si se realizó acompañamiento psicológico y estuvimos presentes al momento del traslado del cuerpo de la joven”, declaró el gerente.




