Con una sonrisa espontánea, palabras de bienvenida y una mirada aguda, el Papa León XIV volvió este domingo 11 de mayo al balcón central de la Basílica de San Pedro, el mismo lugar donde fue anunciado como nuevo sucesor de Pedro el pasado jueves.
Miles de fieles y peregrinos de todo el mundo se reunieron para acompañar su primera oración mariana del Regina Caeli. En su intervención, el Pontífice recordó que hoy se celebra el Día Mundial de Oración por las Vocaciones, una jornada significativa que cumple 62 años. También mencionó con entusiasmo el Jubileo de las Bandas y Show Popular que se lleva a cabo en Roma.
Sin embargo, uno de los momentos más emotivos se vivió hacia el final de su mensaje, cuando el Santo Padre quiso dedicar unas palabras especiales con motivo del Día de la Madre, que se celebra este domingo en Italia y en otros países del mundo:
“Envío un cariñoso saludo a todas las madres, con una oración por ellas y por las que ya están en el Cielo. ¡Feliz Día de la Madre!”, expresó León XIV con ternura desde la Plaza de San Pedro.
Antes de retirarse, el Papa saludó nuevamente a los presentes con olas y una sonrisa, correspondiendo al afecto y los aplausos de los fieles, y deseó a todos: “un buen domingo”. Su mensaje, breve, pero lleno de cercanía, marcó un inicio lleno de esperanza en su pontificado.



