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Francisco Meza y sus méritos para ser el peor alcalde del Cesar

En el Cesar hay varios alcaldes que hacen fila para ocupar el deshonroso título del peor alcalde del departamento; Sin embargo, con los últimos acontecimientos el mandatario de El Copey, Francisco Meza, hace carrera para ganarse dicho rotulo, puesto que en su haber de arbitrariedades están denuncias por presuntos malos manejos de los recursos públicos, el infame cobro de un impuesto para poder enterrar en el cementerio central en plena época de pandemia, y como si fuera poco un posible acto de corrupción en la compra de un predio.

Hablar de Francisco Meza, alcalde de El Copey, es hablar de un hombre cuyo poder, al parecer, le obnubiló la mente, ya que desde que llegó a tomar las riendas del municipio ha estado en medio de diversas actuaciones que lo dejan muy mal parado, sobre todo después que duró 4 procesos electorales para poder ganar, pero sus ansias después de tantos años insistiendo lo tienen totalmente desconectado con la realidad y las necesidades que tiene su comunidad.

Sus primeras triquiñuelas

Hablemos de hechos concretos, y por ello comenzaremos por su primer gran escándalo, que no es otro que su intento por manejar los recursos del hospital San Roque, pero para ello tenía que sacar del camino a la gerente, que en ese momento no respondía a sus intereses.

Fue por ello que se inventó la Resolución 01 del 02 de enero de 2020, con la que mandó de vacaciones a la gerente del hospital Yajaira Sanjuán Ríos, quien aseguró para ese entonces que, bajo los lineamientos del documento elaborado exclusivamente por el mandatario, hubo ilegalidad e irregularidades provocadas con el propósito y la excusa de despojarla de su cargo. Prueba está que cuando la gerente regresó luego de cumplir con los días establecidos en dicho oficio por el alcalde ¡vaya sorpresa! la que se llevó al encontrar que en el cargo había un nuevo gerente encargado, Reinaldo Morales Guillen, quien habría sido nombrado por el mismo alcalde, y con quien sí pudo adelantar todas las triquiñuelas presupuestales que tenía en mente. Con este primer acto, el mandatario Meza dejó claro lo que iba a ser su administración.

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Cuando ya corría marzo un nuevo acto del mandatario lo puso en la lupa de opinión pública, esta vez teniendo a la mayoría de los concejales de su lado, el alcalde Meza presentó 17 proyectos a la corporación, los cuales les fueron aprobados a ‘pupitrazo’, entre ellos dos empréstitos millonarios, uno por un monto de más de mil millones de pesos, y el otro para estrenar camioneta.

Y es que Meza mientras no estuvo en el cargo de alcalde criticaba y se mostraba en contra de la corrupción y los empréstitos que se pretendían ejecutar el último año de la administración pasada, pero no demoró más de dos meses para solicitar vía libre al Concejo para realizar uno por un valor de 1.200 millones para comprar dos maquinarias que, supuestamente, beneficiarán más de 72 veredas y tres corregimientos en el municipio.

Pero las ganas de endeudar el municipio por parte del alcalde eran grandísimas, puesto que además solicitó otra aprobación de empréstito por el valor de 350 millones para comprar un carro nuevo para él transportarse.

El negocio ‘yo con yo’

Este es quizás el hecho más grave que involucra al alcalde de El Copey, Francisco Meza Altamar, y tiene que ver con la compra de un predio el cual fue adquirido por el mandatario con la finalidad de legalizar los predios que hace más de 10 años están ubicadas en este sitio conocido como Camilo Torres, y lograr que cada uno tenga su escritura y poder así realizar proyectos de inversión.

En las escrituras 211 cuya matrícula inmobiliaria es la 190 – 38156 del predio que está ubicado en la dirección agropecuaria La Pista, demuestran que el predio fue vendido por la Fundación para el Desarrollo Social y Productivo (Fundicop) por un valor de 50 millones de pesos, a la empresa Servicios Integrales del Caribe Colombiana SAS (Sicarcol) el 18 de agosto de 2020. Esta a su vez 16 días después, se lo vendió al municipio por 600 millones de pesos, es decir hubo un incremento supremamente exagerado que debe ser investigado por las autoridades.

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Antonio María Andrade y Francisco Meza

Pero lo realmente grave de esta situación es que el alcalde es el dueño de la fundación Fundicop, de la cual fungió hasta el año 2017 como representante legal, la misma que le vendió el predio a Sicarcol, otra empresa que aseguran es de su propiedad, y que es manejada por Antonio María Andrade, esta última también obtuvo contratos en la alcaldía para el suministro de mercados que fueron entregado durante la pandemia, hoy en líos, por posibles sobrecostos.

 

El impuesto de la infamia

 

Y la cereza del pastel la cierra la Indignación que se vive en el municipio a raíz de un impuesto de 500 mil pesos que está cobrando la administración municipal para poder enterrar en el cementerio central del municipio.

Esta situación generó que una familia que no contaba con los recursos para tal fin, se vieran en la penosa necesidad de trasladarse a la orilla del río de la población para darle cristiana sepultura en ese lugar ante la negativa del alcalde Meza de permitir el entierro en el cementerio central.

“La resolución 1447 de 2009, que regula el tema de exhumación, inhumación y cremación no establece concepto de impuesto a favor de nadie, ni siquiera el municipio”, sostuvo al respecto, Faidith Guevara Guerra, una habitante del municipio que ya había denunciado enormes inconvenientes por parte de la administración para sepultar unas semanas atrás a su abuela en El Copey, por lo que tuvieron que llevar el cuerpo a Bosconia.

Por esta razón decenas de habitantes han manifestado su inconformidad contra el alcalde, a quien señalan de ser un arbitrario y poco solidario, un personaje que se mostró diferente para ganarse el apoyo de la comunidad.

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