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Gabriel castilla Castillo, la ficha nefasta del icbf en el cesar 

En el paredón está una vez más el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar regional Cesar – Guajira, luego que meses atrás alimentaran las cifras desempleo en Valledupar. Según se conoció de parte de ex empleadas de fundaciones y asociaciones que brindaban los servicios como operadores de esta entidad, hoy son muchas las personas que quedaron fuera de los programas, a raíz de la implementación del nuevo sistema de contratación BETTO.

Una de ellas se atrevió a manifestar que el tema tendría su tinte político, toda vez que, si de requisitos se trata, cumplía con todos, pero el nuevo operador de la ciudad no vio a bien su hoja de vida. “Yo cumplo con el perfil profesional que se pide, en cuanto a la experiencia, piden un año, y yo no tengo uno sino 22 años, de los cuales los últimos seis han sido dedicados a estos programas, por mala trabajadora tampoco… no sé… como este año que se viene es político, no sé si eso habrá tenido incidencia”, dijo la mujer que no quiso revelar su identidad.

Frente a esto, el director del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, regional Cesar, Gabriel Castilla, no se quedó callado y manifestó que “en muchas ocasiones los medios de comunicación, los organismos de control, la academia y algunas veedurías ciudadanas han llamado la atención sobre la aparente subjetividad en la contratación de los servicios de primera infancia, que se traducen muchas veces en incumplimientos o corrupción. Por ello, bajo el liderazgo de Lina Arbeláez, en el ICBF nos dimos a la tarea de blindar estos procesos, para lo cual utilizamos tecnología como herramienta para proteger y garantizar el desarrollo de la niñez colombiana”, dijo.

Quien además afirmó que el objetivo principal de este sistema de contratación es contar con los mejores operadores que garanticen atención de calidad para el desarrollo integral de la niñez colombiana, “Betto impide que los servicios para las niñas y los niños de la Primera Infancia dependan de intereses particulares, ajustándose única y exclusivamente a criterios de calidad, oportunidad, experiencia en el territorio, y capacidad operativa y financiera, como es debido”, dijo el director Gabriel Castillo.

Otro de los datos que pudo conocer Semanario La Calle es que de cuatro operadores que funcionaban en la ciudad, el filtro terminó pasándolo uno solo, el cual es hoy el encargado de toda la contratación de modalidad familiar en la capital vallenata. “En Valledupar en la modalidad familiar quedó un solo operador, el cual debía escoger al mayor porcentaje de talento humano que ya venía porque es un trabajo con niños”, mencionó la mujer.

Por su parte Castilla mencionó que, “primero hay que aclarar que todos los operadores de servicios habilitados en el Banco de Oferentes de la primera infancia pueden participar, que en su mayoría las asociaciones que han estado durante años se han preparado y organizado para ser parte de este banco de oferentes, de tal manera que este cuenta con oportunidades de actualización y si hoy no cumplen tenemos la seguridad que buscarán hacerlo para contribuir a esa prestación de servicios de calidad que se brinda a niños y niñas del departamento y el país”, dijo.

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