El Gobierno del presidente Gustavo Petro tomó una decisión clave dentro de su política de “paz total” al retirar a Iván Márquez de la lista oficial de negociadores de paz. A través de una resolución de la Presidencia de la República, se revocó la designación que el disidente de las FARC había recibido en julio de 2024, poniendo fin a su papel dentro del proceso de diálogo con la Segunda Marquetalia.
La medida llega luego de varios meses de ausencia y tensiones en la mesa de negociación. Márquez, cuyo paradero actual es desconocido, no participaba en los diálogos desde noviembre de 2024, lo que generó preocupación y dudas sobre su compromiso con el proceso. Incluso, en su momento, había expresado rechazo a reuniones en territorio nacional, lo que marcó un distanciamiento evidente entre él y los delegados del Ejecutivo.
Con la revocatoria, el Gobierno busca reencauzar los esfuerzos por la paz con las estructuras disidentes que aún mantienen presencia armada, dejando claro que no habrá impunidad ni excepciones para quienes no se comprometan activamente con el diálogo.
Cabe recordar que la designación de Márquez como negociador había permitido que la Fiscalía General levantara temporalmente la orden de captura en su contra, para facilitar sus desplazamientos y gestiones dentro del proceso. Sin embargo, tras esta decisión, su situación jurídica podría volver a activarse.
El retiro de Márquez simboliza un nuevo capítulo en los esfuerzos del Gobierno Petro por consolidar una paz real y verificable, en medio de un panorama complejo y con varios grupos armados aún sin definir su posición frente al proyecto de paz total.



