En el año 2024, Curumaní se convirtió en sinónimo de cambio y desarrollo bajo la dirección de su alcalde, Hermes Martínez Úrsula. A sus 33 años, este visionario mandatario ha logrado consolidar una verdadera revolución en infraestructura, educación y programas sociales, dejando huellas imborrables en su primer año de gobierno.
Un año de obras que transforman
La infraestructura ha sido una de las grandes apuestas de Martínez. Con la pavimentación de más de un kilómetro de la Calle 12 y otros dos de la Calle 10 en el casco urbano, sumados a 300 metros logrados mediante autogestión comunitaria, se transformó la movilidad y calidad de vida de los habitantes. Además, la reactivación del banco de maquinaria amarilla permitió intervenir 67 kilómetros de vías rurales en 14 veredas, así como 10 puntos críticos en el casco urbano. Entre las obras destacadas también figuran siete kilómetros de pavimento en la vía hacia el corregimiento El Mamey y los 10.1 kilómetros de la vía Sabana Grande – Champán – Vía Férrea – Guaymaral.
Los espacios públicos también han sido una prioridad. La construcción de parques en El Mamey y el Sacúdete del barrio La Ciudadela se convirtieron en lugares de encuentro y recreación para las comunidades.
Una revolución educativa
Bajo la gestión de Hermes Martínez, Curumaní avanzó hacia una educación de calidad con la entrega de 5,433 mobiliarios escolares donados por la empresa CENIT, beneficiando a 4,481 estudiantes y docentes de los nueve colegios y 46 sedes educativas del municipio. Además, la remodelación de siete escuelas rurales permitió que 150 niños ahora estudien en condiciones dignas gracias al apoyo del Ministerio de Educación y FINDETER. La Institución Educativa Agustín Rangel del corregimiento de San Roque, también recibió un cerramiento para proteger su infraestructura y brindar mayor seguridad a la comunidad educativa.
Saneamiento básico para todos
En materia de servicios públicos, el corregimiento de Champán está a punto de contar con un tanque elevado que garantizará el suministro de agua potable a todos sus habitantes, una obra ya avanzada en un 75%. En San Roque, se construyó un sistema de alcantarillado sanitario y tratamiento de aguas residuales, mientras que en el casco urbano se desarrollaron 4.5 kilómetros de línea de conducción que permitirán un mayor flujo de agua para Curumaní.
Impacto social y apoyo a los más vulnerables
El componente social de su administración ha sido igualmente transformador. Bajo el liderazgo de la Primera Gestora, Maryluz Úrsula, se entregaron 100 prótesis dentales y gafas a adultos mayores del programa ‘Años Diferentes’. Además, 140 abuelos de los siete corregimientos recibieron kits de aseo, suplementos nutricionales y atención médica, psicológica y recreativa. En un hecho histórico, 150 bastones, 160 caminadores, 60 sillas de ruedas y tres coches neurológicos fueron entregados a personas con discapacidad.
Seguridad, cultura y desarrollo comunitario
La reactivación de 57 cámaras de seguridad fortaleció la vigilancia en Curumaní, mientras que el impulso a 20 escuelas deportivas proyectó al municipio en eventos regionales y nacionales. Además, el programa “Curumanao Ancestral” permitió a artesanos víctimas de la violencia y afrodescendientes comercializar sus productos, posicionando al alcalde como el mejor Alcalde Social e Incluyente de Colombia.
Perfil de un líder
Hermes Fernando Martínez Úrsula nació en Curumaní, Cesar, heredó de su padre, Hermes Martínez Palomino (Q.E.P.D.), el liderazgo político, y de su madre, Mary Luz Úrsula Beltrán, el compromiso social. Es abogado de la Universidad Autónoma del Caribe, especialista en Gestión Pública y maestrante en Gobierno, Políticas Públicas y Desarrollo Territorial.
Su carrera política inició a los 21 años como Concejal de Curumaní (2012-2015), donde se destacó como presidente en 2015. Posteriormente, fue asesor jurídico de la Cámara de Representantes y Secretario de Gobierno de Curumaní (2021-2022). Hoy, como alcalde, Hermes Martínez ha demostrado que con compromiso y visión se puede transformar un municipio.


