publicidad

publicidad

ICBF en La Guajira se mueve de manera ‘truculenta’

El 24 de diciembre de 2024, el ICBF presentó un plan que prometía formalizar los contratos de aporte para comunidades Wayúu entre el 21 y el 24 de enero de 2025. Pero la realidad fue otra. Una verificación en el SECOP II muestra que procesos por $169 millones, $646 millones y uno por $8.401 millones —todos con el objeto de atender integralmente a la primera infancia, infancia, adolescencia y sus familias en municipios priorizados por la Sentencia T-302— fueron cargados apenas entre el 28 y el 31 de julio de 2025. Es decir, la ejecución real arrancó en pleno segundo semestre, muy lejos de lo prometido.

Operación directa: el Instituto como su propio operador

El 16 de mayo, un comunicado oficial del ICBF anunció que la entidad asumiría directamente la operación de ocho unidades de atención a primera infancia, medida prevista solo para casos de ausencia o retiro de operadores. Menos de dos semanas después, el 29 de mayo, informó la terminación de otro contrato y la asunción de siete unidades adicionales. Dos episodios que revelan que a mitad de año el servicio estaba sostenido con parches, no con contratos ordinarios.

Pagos atrasados: la deuda con las madres comunitarias

El problema de los retrasos tampoco se resolvió con el cambio de año. El 2 de mayo de 2025, el medio comunitario Consonante publicó “Retrasos y promesas incumplidas afectan el trabajo de madres comunitarias en Fonseca”, donde educadoras denunciaron pagos y contratos demorados, pese a compromisos previos. El impacto fue directo: familias de trabajadoras sin ingresos a tiempo y atención en riesgo. 

Cobertura sí, pero a punta de contingencias

En febrero, el ICBF celebró que más de 10.800 niños y niñas recibían atención en Hogares Comunitarios, con meta de llegar a 12.700 antes de diciembre. Sin embargo, para mantener esa cifra fue necesario activar operación directa en mayo y firmar la mayoría de contratos recién a finales de julio.

Conclusión: lo planeado y lo ejecutado no coincidieron

Los comunicados oficiales, las bases de datos de contratación y las denuncias locales dibujan un mismo patrón: el ICBF sostuvo cobertura en La Guajira en 2025, pero lo hizo tarde, con medidas de emergencia y sin resolver los problemas históricos de pagos atrasados. Entre la planeación de escritorio y la realidad del territorio, la brecha sigue abierta.

publicidad

publicidad