En su intervención de este martes, el presidente Gustavo Petro volvió a respaldar la reforma tributaria —también conocida como ley de financiamiento— presentada en el Congreso el pasado 1 de septiembre por el ministro de Hacienda, Germán Ávila.
El jefe de Estado aseguró que los impuestos contemplados en la iniciativa no recaerán sobre la clase trabajadora, sino sobre quienes trasladan sus fortunas a paraísos fiscales. “La secretaria de un banquero termina pagando más impuestos que el propio banquero, y eso es lo que queremos corregir”, manifestó.
Petro advirtió además que la oposición a la reforma no responde a la preocupación por el pueblo, sino a la intención de proteger los intereses de los sectores más adinerados. “Dicen que si no se aprueba el país se hunde, pero lo que ocurre es que no quieren que los ricos paguen lo que les corresponde”, enfatizó.
En cuanto al tributo a la gasolina, el mandatario aclaró que este no impactará a las familias de bajos ingresos, pues “el pobre casi no consume gasolina; los que más la utilizan son quienes tienen vehículos de cuatro puertas y de alto cilindraje”. Asimismo, justificó el gravamen al sistema financiero, señalando que “las ganancias de los banqueros provienen del esfuerzo de los demás colombianos”.


