Puro ‘buchipluma’ resultó ser la campaña de Kaleb Villalobos, quien a dos semanas de las elecciones se desinfló ‘como bola de soplá pinchá con alfiler’ y mientras tanto la campaña de Libardo Cruz va ‘viento en popa’ ganando terreno en cada uno de los municipios del Cesar.
La gente no es boba y no le creen al camaleón que se pintó de diferentes colores para cumplir su deseo de ser elegido por voto popular, cosa que no ha logrado a pesar de las muchas campañas en las que se ha lanzado a todo y las mil mentiras que se inventa.

