El gas natural fue el florero de Llorente en la comunidad indígena Kankuama que terminó con dos cabildos gobernadores, tras un periodo de 23 años de Jaime Arias en el poder.
Aunque ya venían las molestias por la manera como Arias venía manejando los proyectos y recursos del cabildo, en diciembre cuando algunos líderes de la comunidad habían conseguido una cita con el viceministro de Hacienda y del Interior, y la empresa Gases del Caribe, la cual fue cancelada por el gobernador indígena, las comunidades de Atanquez, Ramalito, La Mina y Río Seco tomaron la decisión de crear una parcialidad indígena.
De esta manera buscaron la independencia del cabildo gobernador kankuamo, Jaime Arias Arias, por considerar que no ejerce su labor adecuadamente, un grupo de kankuamos eligieron el cabildo indígena Chiskuinya, conformado así: Lot Usiel Villazón Arias, gobernador; María Sofía Martínez López, secretaria; Orlando Romero Vargas, tesorero fiscal; Daniel Arias, coordinador de mayores; Estefany Carrillo, coordinador de mujeres; Gustavo Montero, cabildo menor de Atánquez; Rafael Montero, cabildo menor de La Mina; y Fénix Arias, cabildo menor de Río Seco.
Lot Usiel Villazón Arias explicó que la decisión se tomó en una asamblea general de estas comunidades, por lo que ahora inician un proceso jurídico para fortalecer temas como educación, salud, vivienda, agua potable, gas natural, el fortalecimiento de la cultura e identidad y tener buenas relaciones con las autoridades.
«Una vez nos eligieron, nos presentamos ante el alcalde de Valledupar para hacer la posesión oficial, quien nos manifestó ser respetuoso de las decisiones que como indígenas tomáramos y que se iba a regir a la normas del Ministerio del Interior, por lo que espera respuesta del ente nacional para brindarnos las garantías; pero eso es un acto protocolario», expresó Villazon Arias.




