«En el municipio cuatro de cada 10 delincuentes relacionados con esos actos son menores de 18 años». ¿A quién culpamos?…
Son muchas e identificadas las circunstancias que llevan hoy día al preadolescente y al adolescente a delinquir o sustraer ilegalmente lo que no es suyo. En esta sociedad decadente, tanto o más que hace una década, una de la circunstancia más notable para potencialmente concebir un hampón es la ausencia de enseñanzas de valores que marquen a una persona para que sea agente de servicio y coadyuve a construir una comunidad sana. Esta Sociedad es atacada por uno de los enemigos más poderosos, el Capitalismo causando consumismo, representado en muchas facetas: La televisión y las redes (internet) con publicidad abrasiva y subliminal, transporte importante del consumismo.
En Colombia, un trabajo investigativo reveló que los jóvenes que delinquen, la gran mayoría, no lo hacen por cubrir necesidades primarias, delinquen empujados por la “necesidad” de lo banal. “La palabra consumismo es un término para describir los efectos de igualar la felicidad personal a la compra de bienes y servicios o al consumo en general», “el compro, luego existo”, en reemplazo del “pienso, luego existo”.
También podría estar afectado o desmotivado por el rechazo, la falta de apoyo familiar, la mala y vacía crianza, los contaminantes (ocio, vicios, malas amistades), malos testimonios o relaciones de los padres (divorcios, violencia intrafamiliar), es una ensalada de situaciones adversas en donde en algunos casos el individuo pasaría por una o todas estas situaciones, ¿sensibilidad?, no la encontrarás en esos corazones destruidos o endurecidos por tantas circunstancias amargas.
¿Malas crianzas?. “Instruye al niño en su camino y aun cuando fuere viejo no se apartará de él”, la niñera por excelencia en muchas familias de esta década se llama «la televisión», ésta hace parte de la familia, decide en muchas situaciones, es casi la jefa del núcleo, hijos, padres, tíos y abuelos, pasan más tiempo con este electrónico personaje que con los infantes o adolescentes, en otros casos también muchas familias contratan a niñeras reales, sustituyendo en gran parte el tiempo de los padres biológicos, erosionando la relación padre-hijo, la excesiva complacencia, enseñar a los niños a ganarse las cosas no hace parte en los planes de una crianza contemporánea.
El matoneo en las escuelas, jóvenes con problemas de desorientación psicológica que agreden a los que él considere, un efecto dominó interminable, estudios revelaron que una cifra importante de adolescente entre 10 y 14 años dijeron haber sido víctimas de algún tipo de agresión física o psicológica en su escuela, sin contar aquellos niños que prefieren permanecer callados por temor. Con tantos vacíos existenciales, comprar para llenar esos vacíos, es lo que el mundo consumista nos orienta, ¿hacia dónde vamos?, erradamente pensamos, “Yo lo tengo, Yo Soy”. Hay mucho por considerar y mucho por hacer, más políticas preventivas y no represivas, sin una no habría la otra, más enseñanza de valores y menos cárceles, empecemos desde ¡YA!, Se nos acaba el tiempo, ayer estuvimos dormidos, o lo hacemos o nos cambiamos de nombre, de Valledupar a Corintios.




