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La destitución del rector de la UPC, crónica de una muerte anunciada

Escándalo público fueron las elecciones del mes de junio de este año, cuando se elegía los cinco candidatos para nuevo rector de la Universidad Popular de Cesar para el periodo 2015-2019, donde desde antes de efectuarse ya se cantaba el ‘tramoyo’ que estaba por realizarse.
De este proceso electoral, muchos hablaban que estaba amañado, manipulado y listo para que dentro de los cinco elegidos por la comunidad estudiantil, saliera  Carlos Oñate Gómez y posterior, el Consejo Superior de la institución lo eligiera sin problema alguno y sin piedras en el zapato.
El día 9  de junio, día en que se dio la elección del rector, ‘la crónica de una muerte anunciada’ le dio la razón a las múltiples denuncias que hizo la comunidad estudiantil, donde a través de este medio de comunicación describieron detalladamente cómo se robaron dichas elecciones.
“Dentro del recinto yo estaba como testigo electoral, donde pude corroborar muchas situaciones donde profesores que estaban como jurados de mesas de votaciones direccionaban al estudiante para que votara por x o y candidatos y en la parte externa, como se evidencia en algunas fotos, se dieron algunas eventualidades como compra de votos y coacción de profesores con listados en  manos, llamando a los estudiantes para que votaran por el candidato que ellos preferían”, dijo para ese entonces Jaider Guerra Morales, representante y vocero estudiantil de la UPC a este medio de comunicación.
No tragaron entero
De forma concisa y clara describieron cómo  se desarrollaron dichas elecciones; así mismo como el Consejo Superior estaba trabajado para elegir a Oñate, el nuevo rector de esta casa de estudios; hecho que  como estaba anunciado, fue la razón más clara para que muchos se pronunciaran al respecto.
El Ministerio de Educación Nacional fue otro que dejó ver ‘la sal que caía en la llaga’ con los resultados, sin mesura y públicamente la Ministra Gina Parodi y la Viceministra Natalia Ariza,  hablaban en diferentes medios de comunicación ‘sin pelos en la lengua’ sobre la situación, “las elecciones se demandarán ante el Consejo de Estado, las irregularidades mencionadas anteriormente en el proceso electoral y de designación de rector, la cual sería impetrada con la urgencia debida para obtener resultados pronto u oportuno para corregir las falencias o irregularidades presentadas en dicho claustro superior”.
 
Dicha denuncia fue lo que llenó de fuerzas al docente de la Institución William Lasso, para también denunciar la parafernalia que habían montado con dichas elecciones, aludiendo el resultado a un tema de politiquería interna donde la contratación reina convirtiéndose hoy esta casa de estudios en un fortín político.
Fue así como Lasso hizo una denuncia oficial ante el Consejo de Estado Nacional, donde en las elecciones estamentarias para designar el rector UPC efectuadas el pasado 6 de junio  Carlos Emiliano Oñate Gómez resultó elegido, para ocupar el principal cargo de dicha institución; el hecho se puntualizó en la solicitud de la  nulidad del acuerdo No. 017  del 02 de julio de 2015 proferido por el Consejo Superior de la Universidad Popular del Cesar; con la cual, se designó como rector de este ente educativo a Oñate Gómez por un período de cuatro años,  período 2015-2019, así como también la nulidad del acta de posesión dada el 7 de julio.
El Pacto
Sin embargo, para ese entonces dicha denuncia solo era una luz al final del túnel tenebroso que le esperaba a los estudiantes de la Universidad, pues la posesión de Oñate se dio para el 7 de julio sin problema alguno, aun pasando por encima de la Ministra de Educación, de las quejas interpuestas ante la Procuraduría por las irregularidades en  las votaciones de los estudiantes para la elección del nuevo mandamás de la Universidad Popular del Cesar – UPC.
Lo que para ese entonces nadie sabía y La Calle hizo público fue el supuesto pacto que se estableció para poner rector hasta el 2025, hecho que sobrepasó las diferentes estrategias que cada candidato para ese entonces utilizó a su favor, en búsqueda de salir ganador, porque fue para ese entonces cuando el Semanario La Calle conoció en exclusiva y de la misma forma publicó   una declaración realizada por un testigo estrella que tiene la Fiscalía, quien develó la inmersión de grupos delincuenciales en la universidad Popular del Cesar, y la relación de las Bacrim con los manejos del claustro educativo.
Para ese entonces, el testigo aseguró que las Bacrim desde el año 2011 son los que manejan la casa de estudios, pues ellos tendrían un plan para montar a los tres rectores desde dicho año hasta el 2024. Según las declaraciones hechas por el testigo de la Fiscalía el pacto habría iniciado con el mandato del actual rector Jesualdo Hernández Mieles, quien al parecer  habría llegado al cargo con el apoyo de  este grupo.
Para esa edición donde salió completa la declaración del testigo, este relataba paso a paso cómo se dio el pacto para elegir rectores durante largo tiempo en la UPC, quien afirma en su declaración, “cuando llegamos a la reunión tomó la palabra Jaime Maestre quien replicó, … este es  un gran proyecto, un proyecto integrador, que da para doce años, en los cuales iniciará, Jesualdo Hernández Mieles, después de él, Carlos Oñate Gómez y el tercer periodo de cuatro años lo haré yo, Jaime Maestre”, relató el testigo.
Una demanda que prosperó
Sin embargo, dicho pacto en pasados días se desboronó, hoy la inconformidad por el resultado del rector, donde algunos no se quedaron con los brazos cruzados  y mucho menos tragaron entero, trae sus frutos; el podio al rector de la UPC Carlos Oñate Gómez se vino a pique, tras  cinco meses de estar en el principal cargo de la universidad.
Fue el mismo Consejo de Estado quien suspendió la elección de Carlos Emilio Oñate Gómez, como el rector de La Universidad Popular del Cesar por las presuntas irregularidades que se dieron en su elección, las cuales este medio de comunicación ya había hecho públicas en su momento.

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