El municipio de Fonseca, en La Guajira, se encuentra en el centro de una polémica política y judicial que culminó con la anulación de la elección de Micher Pérez Fuentes como alcalde para el periodo 2024-2027. La decisión del Consejo de Estado, en segunda instancia, revocó el fallo del Tribunal Administrativo de La Guajira y ordenó la convocatoria de nuevas elecciones, tras determinar que el proceso electoral estuvo viciado por irregularidades en la expedición de actos y la aplicación de normas.
El proceso comenzó formalmente el 12 de febrero de 2024, cuando el abogado José Manuel Abuchaibe Escolar radicó una demanda de nulidad electoral de 966 páginas ante el Tribunal Administrativo de La Guajira. En el documento se denunciaban hechos vandálicos durante las elecciones del 29 de octubre de 2023, entre ellos la destrucción y abandono de material electoral en tres de los doce puestos de votación del corregimiento Conejo. Sin embargo, el Tribunal determinó que las denuncias fueron presentadas de manera genérica, sin cumplir con la carga probatoria exigida por la ley, y concluyó que la Comisión Escrutadora Departamental tenía competencia plena para garantizar la integridad de los comicios y la voluntad de los votantes.
A pesar de esta decisión inicial, el proceso siguió su curso hasta el Consejo de Estado, donde la Sección Quinta revocó el fallo y concluyó que sí existieron vicios que afectaron la validez de la elección. El alto tribunal determinó que se habían expedido actos de manera irregular y que la Comisión Escrutadora no estaba facultada para algunas de las decisiones tomadas, lo que motivó la nulidad del acto de elección del alcalde.
En medio de esta compleja disputa judicial, Alfredo Deluque ha sido señalado por múltiples fuentes locales como un actor determinante en el proceso. Mientras públicamente mantenía cercanía con Pérez Fuentes, en Bogotá habría gestionado acciones que favorecieran los intereses de Hamilton Raúl García Peñaranda, quien lideró la demanda contra el alcalde. Fuentes de la política local aseguran que Deluque movió fichas estratégicas para acelerar y orientar el proceso en favor de García Peñaranda, consolidando una doble postura que ha generado críticas entre los habitantes de Fonseca.
El proceso no estuvo exento de maniobras dilatorias. Diversos actores, incluidos Diana Patricia Quintero Echávez y el abogado Álvaro Ignacio Alario Montero, denunciaron que la defensa del alcalde implementó estrategias para retrasar la resolución de la segunda instancia. Estos memoriales buscaban que el Consejo de Estado tomara decisiones rápidas y evitaran actuaciones que dilataran indefinidamente la sentencia de fondo. Para la comunidad, estas maniobras contribuyeron a que el caso se prolongara y permitieran que actores externos intervinieran en la determinación final.
La acumulación de procesos también complicó el caso. El 21 de agosto de 2024, el Tribunal Administrativo resolvió unir varias demandas relacionadas con la elección de alcalde, incluyendo las promovidas por José Manuel Abuchaibe Escolar, Diana Quintero Echávez, Enrique Luis Fonseca Pitre y Enrique Javier Orozco Daza. La magistrada a cargo, Carmen Cecilia Plata Jiménez, reconoció que en algunos casos se vencieron los plazos procesales, lo que evidencia la lentitud con la que se tramitó el caso en primera instancia.
El fallo del Consejo de Estado dejó claro que las irregularidades y la falta de competencia de la Comisión Escrutadora fueron determinantes para la nulidad. El alto tribunal ordenó a las autoridades competentes adelantar todas las gestiones necesarias para garantizar la realización de nuevas elecciones en Fonseca, asegurando así que el proceso refleje con exactitud la voluntad de los votantes.
El Doble Cara lo logró
Para los conocedores de la política está claro el papel de Deluque en este proceso, mientras le aparentaba apoyo al alcalde de Fonseca, movía sus tentáculos en Bogotá para que destituyeran a Micher.
El papel de Alfredo Deluque en este proceso continúa siendo objeto de debate en Fonseca y La Guajira. Mientras algunos actores políticos aseguran que su intervención benefició a García Peñaranda, otros lo ven como un gestor que buscaba mediar en el conflicto. Lo cierto es que su doble actuación, de aparente apoyo a Pérez Fuentes y simultánea promoción de intereses contrarios en Bogotá, dejó una huella que marcará la política local en los próximos meses.
Con la anulación de la elección, Fonseca deberá elegir nuevamente alcalde para lo que resta del periodo.

