
Nombres, alianzas y viejas casas políticas comienzan a moverse por los 25 municipios del departamento, que enfrentan desafíos de pobreza, falta de acceso a los servicios públicos, oportunidades labores, desarrollo agroindustrial, y otros.
A más de un año de las elecciones regionales de 2027, la carrera por la Gobernación del Cesar dejó de ser solamente una conversación de pasillo. Las personalidades empiezan a aparecer en eventos públicos, reuniones políticas, fiestas patronales y encuentros comunitarios; mientras las distintas estructuras tantean el terreno para saber quién tiene con qué dar la pelea por el despacho que hoy ocupa Elvia Milena Sanjuan Dávila.
Todavía falta mucho para que se conozcan las candidaturas definitivas, pero el sonajero ya tiene suficientes nombres para comenzar a calentar la conversación política.
En el escenario aparecen Ricardo ‘Quintín’ Quintero, Viviana Monsalvo Gnecco, Carlos Felipe Quintero, Diana Molina Carvajal, José Eliécer Salazar, Mildreth Suárez, Antonio Sanguino, Andrés Pérez Villalba y Alaín Jiménez, mientras otros sectores posiblemente todavía guardan sus cartas bajo la mesa.
Uno de los nombres que más ruido viene haciendo es el de Viviana Monsalvo Gnecco, quien aparece relacionada con la estructura política de la familia Gnecco. Monsalvo es hija de Cielo Gnecco Cerchar y hermana del exgobernador Luis Alberto Monsalvo, una familia que cerca de dos décadas ha tenido una presencia determinante en la política departamental.
Su nombre no comenzó a sonar ayer. Desde hace meses viene apareciendo en escenarios políticos y comunitarios y su presencia se ha hecho cada vez más visible. Distintos reportes la han ubicado como una eventual carta de ese sector para 2027.
Entra la posible opción de Ricardo ‘Quintín’ Quintero Baute, quien tiene una trayectoria política ligada principalmente a la Asamblea del Cesar y al ejercicio de oposición. Militó inicialmente en el Partido Conservador y posteriormente llegó al Centro Democrático, colectividad con la que obtuvo una curul en la Asamblea para el periodo 2020-2023, con 9.702 votos. Desde la Duma se caracterizó por una posición crítica frente a la administración departamental y protagonizó debates relacionados con las obras del estadio Armando Maestre Pavajeau, el CDT Ganadero y Pesquero, el hospital de Aguachica, el Centro Histórico de Valledupar y otros asuntos relacionados con el manejo de recursos públicos.
Su nombre volvió a tomar fuerza rumbo a 2027 después de que, en marzo de 2026, planteara públicamente desde sus redes sociales preguntas sobre el desempleo juvenil, la pobreza, la falta de agua potable en municipios y el destino de las regalías del Cesar. En junio confirmó que su intención de llegar a la Gobernación estaba tomada y dijo que se trataba de un proyecto que venía construyendo desde hacía unos doce años.
En esa misma intervención cuestionó que el departamento haya recibido importantes recursos por regalías mientras persisten problemas de pobreza e informalidad, y puso sobre la mesa la necesidad de mayor transparencia en la inversión pública, oportunidades para emprendedores y pequeños empresarios y una renovación de las estructuras políticas que han tenido el control del departamento.
En sus planteamientos más recientes también aparecen como ejes la independencia frente a las estructuras políticas tradicionales, la seguridad, la lucha contra la corrupción y el manejo de los recursos públicos.
En septiembre, por ejemplo, sostuvo en redes que el debate de 2027 debería girar alrededor de una “independencia ciudadana”, mientras que en una columna reciente abordó el problema del secuestro en el Cesar desde su propia experiencia como víctima. Así, el discurso que viene construyendo Quintero apunta a presentarse como una alternativa de oposición, con énfasis en recuperar la confianza ciudadana, vigilar el uso de los recursos y llevar inversión y oportunidades a los municipios, aunque el detalle de un eventual programa de gobierno todavía tendría que concretarse en propuestas formales.

Otro nombre que puede terminar moviendo varias fichas es Carlos Felipe Quintero.
El exrepresentante a la Cámara renunció a su curul en junio de 2026, una decisión que abrió públicamente la posibilidad de que compitiera por la Gobernación del Cesar. Ha indicado que recorrerá el departamento para recolectar firmas e inscribir su candidatura. También planteó la construcción de un frente amplio con sectores de diferentes corrientes políticas.
Asimismo, ha sonado el nombre de José Eliécer Salazar, una baraja que cuenta con una larga trayectoria política y administrativa. Fue diputado del Cesar, secretario de Hacienda departamental y representante a la Cámara por el Partido de la U durante dos periodos. Su experiencia en asuntos administrativos y fiscales lo mantiene dentro de las conversaciones sobre una eventual candidatura.
Diana Molina, otra mujer que pudiera llegar a una candidatura a la Gobernación del Cesar. Su nombre ha comenzado a circular en las conversaciones políticas. Su trayectoria en el sector público y su paso por entidades nacionales le han permitido mantener presencia en este ámbito.
Su nombre también tiene un componente familiar y simbólico: es nieta de la recordada Consuelo Araújo Noguera, he hija del exgobernador del Cesar, Hernando Molina Araujo.


El sur del Cesar también quiere hablar
Desde Aguachica aparece Andrés Pérez Villalba, un dirigente con trayectoria política y social en el sur del departamento. Su eventual aspiración introduce un ingrediente territorial que podría tener peso en la discusión de 2027: la histórica reclamación del sur del Cesar por una mayor participación en las decisiones departamentales.
En 2024 fue candidato a la Alcaldía de Aguachica y su nombre quedó asociado a sectores alternativos y de izquierda. El Consejo Nacional Electoral registra su candidatura en aquella elección bajo el Partido Comunes.
El propio Pérez Villalba ha planteado que se encuentra evaluando una eventual candidatura a la Gobernación o un nuevo intento por la Alcaldía de Aguachica.
El Pacto Histórico prepara sus fichas
Dentro de los nombres que aparecen relacionados con el Pacto Histórico para la Gobernación están Mildreth Suárez y Antonio Sanguino. La información más reciente sobre la organización interna del movimiento señala que esos nombres aparecen en el listado que circula para una eventual consulta.
Sanguino tendría además el antecedente de haber competido por la Gobernación en 2023, luego tuvo su paso en el Gobierno nacional, al ser ministro de Trabajo, en el gabinete del expresidente Gustavo Petro.
Mildret Suárez, fue asesora y directora territorial de la Agencia Nacional de Tierras, donde estuvo relacionada con procesos de formalización y acceso a tierras para comunidades campesinas, indígenas y afrodescendientes. Su recorrido político está ligado al progresismo y al Pacto Histórico, colectividad que ha acompañado durante varios años. Para las elecciones de 2027, su nombre aparece entre los perfiles que se mueven dentro de ese sector en Aguachica, aunque ella ha señalado que una eventual candidatura dependería del proceso interno que defina esa colectividad.
Y otros de los nombres políticos es el de Alain Jiménez Fadul, quien ha tenido protagonismo en esta estructura política, desde hace varios años. Su trayectoria en el sector salud y su anterior candidatura a la Alcaldía de Valledupar lo mantienen vigente dentro de los sectores alternativos.


