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La ineptitud de los interventores de Emdupar, llenaron a Valledupar de aguas negras

Un sistema diseñado hace años colapsa sistemáticamente tras cada aguacero mientras la Empresa de Servicios Públicos de Valledupar   Emdupar  argumenta realizar inversiones operativas diarias y combatir un severo problema de cultura ciudadana, los líderes comunitarios denuncian una operatividad insuficiente y la falta de soluciones estructurales en las comunas más afectadas.

El desbordamiento de aguas servidas e infiltraciones pluviales en las calles de Valledupar ha dejado de ser una contingencia aislada para convertirse en una constante emergencia de salud pública, basta con que caiga un fuerte aguacero para que las corrientes no solo invaden las avenidas principales, sino que los pozos de inspección conocidos popularmente como manjoles se presurizan y expulsen aguas residuales frente a las viviendas de miles de vallenatos.

La problemática que afecta de manera crítica a sectores del suroriente y el noroccidente de la ciudad como los barrios La Nevada, Brisas de la Popa, Panamá, la Comuna 2, etc, expone una compleja trama en la que confluyen el crecimiento urbano acelerado, infraestructuras obsoletas, decisiones administrativas cuestionadas y una extendida falta de cultura ciudadana en el manejo de los vertimientos, los habitantes de estos sectores conviven a diario con malos olores, riesgos de enfermedades y brotes de vectores infecciosos.

Frente al panorama de reclamos en las vías públicas, la respuesta institucional de la Empresa de Servicios Públicos de Valledupar enfatiza que los esfuerzos de mantenimiento no se detienen, según explicó el jefe técnico de la entidad, el ingeniero Henry Luis Pérez, la empresa mantiene un plan de mantenimiento continuo diarios para mitigar los taponamientos y emergencias en la red sanitaria.

“Aquí todos los días se le hace inversión al alcantarillado, eso es continuo nosotros tenemos tres cuadrillas dedicadas exclusivamente al alcantarillado, tenemos vehículos especializados, cuadrillas que andan en camión con equipos de rotosondas para hacer limpiezas y mantenimientos, adicionalmente se sostiene un contrato anual para el funcionamiento del camión succionador Bactor que supera los 1.500 millones de pesos y que opera de lunes a domingo sin descanso”, comentó el Jefe Técnico de Emdupar, Henry Luis Pérez.

El jefe técnico sostuvo que gran parte del desbordamiento que sufre la ciudad no obedece a una inacción de la empresa sino al uso indebido que la misma comunidad le da al sistema ya que el alcantarillado sanitario de Valledupar fue diseñado para transportar de manera exclusiva las descargas domésticas como baños y lavaderos, por ende puede pasar que el sistema es forzado a operar como un sistema combinado debido a las llamadas conexiones erradas.

“El problema más grande en las residencias son las conexiones erradas, la gente acostumbra a pavimentar los patios de sus casa, instalan un sifón y lo conecta directamente a la red de alcantarillado sanitario, un sistema pensado en recibir dos descargas de inodoro termina recibiendo hasta 50 veces esa capacidad y cuando llueve la tubería principal se presuriza ocasionando que el agua busque salir por donde encuentre espacio, levantando las tapas de los pozos en las calle”, afirmó el Jefe Técnico.

La empresa también reporta la extracción diaria de toneladas de pañitos húmedos, grasas de restaurantes, escombros, plásticos e incluso cadáveres de animales depositados en los pozos tras la ruptura de las tapas por parte de algunos habitantes.

Los Líderes de acción comunal manifiestan estas situaciones para la empresa Emdupar donde coinciden en que los arreglos de las cuadrillas son solo soluciones temporales que no resuelven el problema de fondo que es la saturación de las redes. 

Sostienen que las acciones operativas de la empresa carecen de una visión integral y preventiva.

“Ya que hace meses hemos tratado de solucionar temas pero la respuesta no realiza la operatividad que le compete, llegan, destapan un majol puntual pero al poco tiempo se vuelve a rebosar porque no se hace una limpieza general en toda la tubería del barrio o urbanización, padecemos esto a diario en la comuna 2 porque todo el caudal corre hacia el suroriente”, afirmó el líder comunal.

Enfatizó que la falta de un plan de contingencia sectorizado vulnera zonas de alta fragilidad social, citando casos críticos en el barrio Panamá donde el rebosamiento recurrente de aguas servidas

 afecta de manera directa a entornos escolares y sectores con alta población de adultos mayores.

A este reclamo se unen testimonios de habitantes de sectores como el barrio La Nevada, quienes denuncian que tras años de radicar peticiones, denuncias y llamados a la línea de atención 116, las calles continúan inundándose de aguas negras días después de haber cesado las precipitaciones, creando focos permanentes para la proliferación del dengue y afecciones respiratorias.

La ciudadana Angela Mendoza expresó el agotamiento de la comunidad al señalar que el rebosamiento recurrente de aguas servidas impide a los habitantes abrir sus puertas o sentarse a las afueras de sus viviendas, dada la severa contaminación y los olores insoportables que penetran en sus hogares.

“Estamos cansados, porque siempre es el mismo problema con el alcantarillado, porque está contaminando las casas, uno no puede vivir tranquilo con la puerta abierta para que entre fresco porque lo que pega es un olor terrible, entonces necesitamos que Emdupar actúe ya para tener este problema solucionado, necesitamos este cambio lo más pronto posible”, comentó Angela Mendoza.

A este reclamo también se sumó el residente Jhon Edward Max, quien advirtió que la problemática se agudiza de forma alarmante durante y después de las lluvias, cuando las calles quedan inundadas por aguas residuales. 

“Bueno yo vivo acá en el barrio La Nevada y si es muy frecuente, muy común, de que al momento de que llueva o después de las lluvias se vea mucho rebosamiento de aguas residuales en las calles, lo que genera una situación alarmante ya que pues bueno esto causa afectaciones a la salud y riesgos también como por ejemplo está el dengue o los malos olores despertar afectaciones en la salud de las personas” comentó Jhon Max.

Un ingeniero y exfuncionario de la entidad que prefirió omitir su nombre, detalló que la red de alcantarillado cuenta con sectores donde todavía yacen tuberías de gres y cemento instaladas hace más de medio siglo, cuyos diámetros reducidos son incapaces de absorber el flujo de una población que ha multiplicado su tamaño de forma acelerada.

Sin embargo, «en 11 años no se ha hecho una inversión estructural de gran envergadura en redes de alcantarillado, la ciudad tiene una de las tasas de crecimiento más altas del país, pero la cobertura y el diámetro de la tubería siguen siendo los mismos de hace 50 años, la falta de gestión y de voluntad política ha llevado a que el Plan Maestro se ejecute en un orden inverso al priorizado, dejando la renovación del alcantarillado rezagada», Comentó una expresidente del sindicato de esa empresa de agua. 

La incertidumbre sobre el futuro de la infraestructura sanitaria de Valledupar se acentúa con el estado administrativo de Emdupar, entidad que desde hace varios años fue intervenida por la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios. Por la gerencia de la empresa han desfilado diversos agentes interventores sin que se concrete la inyección de capital requerida para ejecutar las obras de ingeniería que la ciudad demanda.

Mientras la administración técnica insiste en apelar a campañas de concienciación social sobre el correcto uso de los sifones y las basuras, la comunidad y los técnicos coinciden en que la solución definitiva no llegará mediante la sola limpieza de rejillas o la atención de emergencias puntuales por cuadrillas.

Valledupar requiere con urgencia la viabilidad de recursos nacionales y locales para la separación efectiva de las redes pluviales y sanitarias, y la sustitución masiva de sus tramos de tubería obsoleta, de lo contrario, con cada nueva temporada de lluvias, la historia volverá a repetirse en las esquinas de los barrios y avenidas de Valledupar.

 

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