Por: Carlos Mejía
En el departamento del Cesar, la minería ha sido y sigue siendo uno de los motores económicos más importantes. Para los jóvenes, representa mucho más que una fuente de empleo: es una oportunidad de formación, desarrollo y proyección a futuro. Empresas como Drummond han desempeñado un papel clave en este proceso, siendo aliados estratégicos del desarrollo regional.
La minería formal y responsable genera empleos directos e indirectos, impulsa programas de educación técnica y profesional, y promueve iniciativas de emprendimiento juvenil. Gracias a estos espacios, muchos jóvenes han encontrado una alternativa real para construir una vida digna, sin tener que migrar a otras ciudades o recurrir a actividades informales.
Además, el impacto positivo de la minería se refleja en la inversión social que realiza en las comunidades: infraestructura, salud, educación y proyectos productivos. Esta actividad, bien regulada y sostenible, puede ser el mejor aliado del Cesar para construir un futuro con más oportunidades, especialmente para las nuevas generaciones.




