A las siete de la mañana del viernes pasado ingresó a una clínica en Floridablanca, Karen Yulieth Cárdenas Uribe, para someterse a una cirugía estética, (rinoplastia) sin saber que sería la primera y última. La joven de solo 21 años de edad, era estudiante de Psicología de la Universidad Pontificia Bolivariana de Bucaramanga, pero falleció producto de una intervención ambulatoria, a pesar que salió de la cirugía a la una de la tarde para su casa y aunque todo parecía normal, comenzó a complicarse, toda vez que cuando llegó a su hogar presentó un primer desmayo, la familia intentó reanimarla con alcohol, pero volvió a desplomarse.
Entre tanto, la llevaron de urgencias y según relata su hermano, tenía sangre en los pulmones y vías respiratorias. ‘Se había desangrado por dentro’. Finalmente falleció.
«Era una niña sana, se graduaba en mayo, queremos saber qué fue lo que pasó. Qué vamos a hacer sin nuestra niña», explicó el hermano en medio de lágrimas.
¿Qué dicen las autoridades?
El director de desarrollo de vigilancia y control de la Secretaría de Salud de Santander, Luis Felipe Tarazona, indicó que la joven presentó complicaciones luego de someterse a la cirugía.
Explicó que los doctores cumplieron con todos los protocolos y se verificaron los requisitos establecidos.
«La paciente ingresa en paro, se hacen todas las maniobras, y falleció; se está investigando», dijo el funcionario.
Tarazona contó que ya se han hecho varios cierres de lugares de cirugías estéticas que no cumplen con la higiene y el profesionalismo para intervenir, pero, en este caso se investigan por qué quienes operaron tenían la especialidad.
En el 2022, cinco personas fallecieron luego de someterse a procedimientos quirúrgicos. El último caso fue un hombre, pero aclaró que este hecho es diferente y atípico.




