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Las obras de Luis Alberto Monsalvo que no estuvieron a salvo

Muchas de las grandes obras que comenzaron a construirse en la primera administración de Luis Alberto Monsalvo tuvieron, literalmente, mil problemas para que pudieran completarse en su primera fase, sin olvidar que aún hay varias a punto de convertirse en ‘elefantes blancos’. Prórrogas a tutiplén, y millonarios recursos dilapidados son el común denominador de estas; Sin embargo, hoy muchos se preguntan por qué la justicia tiene a Monsalvo contra las cuerdas por un tema que parece minúsculo cuando se compara con el complejo panorama que rodea a la gran mayoría de sus obras insignias.

La obra que quizás podría decirse representa lo que fue la primera administración de Luis Alberto Monsalvo es la fallida remodelación del estadio de la capital vallenata. Para muchos es inaudito que, tras la inversión de más de 70 mil millones de pesos, el Armando Maestre Pavajeau sea lo que es hoy.

Omar Maestre

Otra de las particulares más notorias de las obras de Monsalvo es que todas las inició Omar Maestre, quien fue sancionado e inhabilitado en el 2017 en un fallo de primera instancia por un periodo de 11 años para ocupar cargos públicos por parte de la Procuraduría Regional del Cesar. Y recientemente, otra vez la Procuraduría le formuló pliego de cargos por presunto desconocimiento de los principios que rigen la contratación estatal. Este hombre estuvo 6 años al frente de las grandes obras del departamento, los cuatro años de Monsalvo y los dos primeros de Franco Ovalle.

Dicho esto, continuemos con las irregularidades presentes durante la ejecución de la remodelación del estadio Armando Maestre.

Según un informe de la Contraloría se “adicionó a dicho contrato 16 mil 671 millones 600 mil pesos, dentro del cual se incluyó la realización de la tribuna oriental del estadio por valor de 6 mil 6 millones 300 mil pesos”. Con dicha adición en el estadio de Valledupar se gastaron cerca de 70 mil millones de pesos, cifra muy similar a la gastada en el estadio de Santa Marta (68 mil millones), con la diferencia de que allá sí se pudo terminar el escenario completamente.

Coliseo Julio Monsalvo Castilla

Coliseo Cubierto de Valledupar.

El otro proyecto que fue bastante cuestionado fue el 0878 de febrero de 2015 que buscaba la remodelación del Coliseo Julio Monsalvo Castilla también en Valledupar, según un informe de la Contraloría, se consideró que hubo una presunta incidencia disciplinaria en actuación especial de fiscalización a la gobernación del Cesar, puesto que el contrato inició por diez mil 697 millones de pesos y fue objeto de tres prórrogas que el organismo de control consideró injustificadas.

Fueron encontrados en su momento dos hallazgos con presunta incidencia disciplinaria en la ejecución del contrato que culminaron, como ya se dijo, en una actuación especial de fiscalización a la gobernación de Monsalvo Gnecco.

Otro de los puntos controversiales radica en que se suscribió un documento aclarando el valor del contrato de 10 mil 597 millones a diez mil 697 millones, y posteriormente una adición en valor de mil 308 millones, esta última suscrita por Monsalvo Gnecco, lo que sumó un valor total de 12 mil millones.

 

Hospital Regional de Aguachica

Hospital Regional de Aguachica.

No se podía quedar por fuera de este rosario de malas planificaciones y obras mal hechas el hospital de Aguachica José David Padilla Villafañe, el cual duró cerca de 5 años para que se terminara apenas su primera fase.

Las obras en ese centro médico arrancaron en 2014, con una inversión inicial de 39 mil millones, luego de obtener las autorizaciones de Planeación Nacional, del Ministerio de Salud y de gestionar los recursos ante el Órgano Colegiado de Administración y Decisión, OCAD del Caribe. Se pusieron varias fechas de entrega, pero fue sólo hasta el 2019 que se pudo culminar.

Avenida Ciro Pupo

Otra de los contratos que dio bastante de qué hablar y tuvo en la picota pública a Monsalvo Gnecco fue la contratación y ejecución de la obra de pavimentación de la avenida Ciro Pupo, en el municipio de La Paz, contrato de mayo del 2013 con una inversión de 4 mil 414 millones 713 mil 105 pesos, provenientes del Sistema General de Regalías.

Frente a este proceso, el secretario de Obras de ese momento, Omar Maestre, tuvo que rendir cuentas ante la Procuraduría Regional del Cesar, puesto que tuvo que dar explicaciones por el presunto favorecimiento al contratista de la mencionada obra, además de una presunta indebida planeación del contrato; las tres prórrogas de plazos otorgadas al contratista y la adición presupuestal al contrato por mil 600 millones de pesos para ajustes a diseños fueron el causante de sus males.

Pero aún hay más obras que presentaron deterioro rápido o que colapsaron poco tiempo después de ser inauguradas, entre ellas: el muelle turístico de Chimichagua, el complejo de tenis en Valledupar, la plaza principal en el corregimiento de Simaña en el municipio de La Gloria, y el patinódromo de Aguachica, esta última presentó daños en su infraestructura al mes de ser entregado a la comunidad, y sería causa de la mala calidad de los materiales utilizados.

Por eso, y en medio de tantas irregularidades en las obras ejecutadas que comprometen millonarios recursos de los cesarenses, hoy muchos se preguntan, ¿por qué lo sancionaron por el lado más débil?

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