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Las tiendas de barrio, un negocio de libre albeldrío

Que los precios en las tiendas de barrio son altos, que los cachacos en la ciudad ‘mandan la parada’ en estos negocios, que abusan y muchas cosas más  dice más de un habitante de algunos sectores de Valledupar a los que diariamente les toca acudir al servicio que las tiendan ofrecen para suplir las necesidades alimenticias que hay en sus hogares. Sin embargo este servicio que permite comprar en pequeñas proporciones tiene sus pro y contra que a la hora del té terminan afectando el bolsillo del consumidor y beneficiando al del tendero.

El costo elevado de algunos productos o la diferencia en algunos pesos son hoy por hoy el karma que día tras día viven algunos valduparenses que sin querer queriendo terminan pagando más por un producto, por el simple hecho que lo tiene al alcance de su barrio. Esto y muchas quejas más llevaron que este medio de comunicación ahondará en esta problemática y conociera cómo funciona el negocio.

Al libre albeldrío

Sin una ley que los regule y sin una autoridad que ‘les respire en la  nuca’ funcionan cerca de tres mil tiendas en la capital del Cesar, las cuales están distribuidas de norte a sur y su tamaño y servicio depende de su dueño; razón por la que los altibajos en los precios  de los productos que se ofrecen en este tipo de mercado responde llanamente a la decisión del vendedor.

“Cada quien es libre de ponerle el precio que a bien tenga, a menos que sea un producto regulado como los medicamentos o como los servicios de transporte, todo lo demás lo regula la oferta y la demanda, si bien es cierto también influye los proveedores de algunos productos que colocan una notica que dice precio sugerido”, afirmó el director de la Federación Nacional de Comerciantes, Fenalco en Valledupar, Octavio Pico Malaver.

Quien además atribuye que establecer precios exagerados es un riesgo que el tendero quiere correr, pues estos chuzos en barrios son de fácil acceso para el consumidor, mejor dicho en cada esquina hay una tienda, razón por la que el comprador tiene de donde escoger y de acuerdo a lo que quiera consumir.

“Él también determina el precio que le coloca, de acuerdo al riesgo que quiere correr, que significa ponerlo a mayor o menor precio, en cuanto a la tienda no es mucha la diferencia entre una y otra, por lo menos en las que son del mismo estrato o localización; quizá haya diferencias entre las tiendas y las de grandes superficies pero son dadas en cuanto al tipo de oferta, la calidad de la oferta, la presentación, el contenido y el plus que se le pueda dar a la oferta”, explicó Pico Malaver.

Por su parte el Presidente de la Cámara de Comercio, José Luis Urón, reforzó dicha acotación, manifestando que la regulación de precios es algo que decide cada tendero según su parecer, dependiendo el valor agregado que este ofrece en el producto “no hay regulación de precio, por ejemplo el consumidor compra la gaseosa donde se siente cómodo, no importa que sea más cara, si se la venden bien helada eso tiene un valor agregado”, afirmó.

 

Una cuestión de oferta, demanda y estratos sociales

Sin embargo en este tema son muchas las  características que se desprenden pues el éxito de las tiendas de barrio radica en la necesidad que tiene el consumidor de acceder al producto en el día a día, donde se refleja la compra de pequeñas proporciones, la facilidad de acceder al producto, la distancia de la tienda a la casa y en algunas ocasiones el crédito que le ofrece el tendero a la vecina.

“Es un tema que no está regulado, los bienes y servicios depende del mercado. Son las libres fuerzas del mercado las que regulan la economía; yo tengo la opción de ir y comprar la yuca allá a mil pesos o ir a otro lado y comprarla en 500; aquí lo que se necesita es que haya suficiente oferta y dependiendo de eso se regula la demanda; esto es un negocio donde se cobra de acuerdo a los clientes que se tienen, la calidad del servicio, la atención y otras cosas más”, aseveró José Luis Urón, Presidente Ejecutivo Cámara de Comercio de Valledupar.

Ante esto se indagó en el gremio de tenderos para conocer cómo regulan los precios en los productos que ofrecen en sus negocios, donde se encontraron diversas respuestas:

“Según se compre se estipulan los precios, por lo general uno le gana es el 20, pero no a todos los productos, siempre hay que bajarle a otros productos. Hay constancia de clientes, por ejemplo en estos momentos la alteración de los productos es bastante, hoy amanece un producto en un precio, mañana a otro y ahí es donde tenemos que aumentarle al producto”, dijo, Javier Rueda, de la tienda ‘Donde Javi la 11’ en el barrio Obrero.

Por otro lado pasando al barrio Alfonso López, se encontró la siguiente información, “cuando los precios suben, la gente se molesta pero entiendo que les preocupa, por ejemplo los productos a los que más se le cambia el valor son la verdura porque el resto se mantiene; igual llegan porque la gente tiene que comer, igual si afecta porque todo caro”, dijo el señor Carlos Ramírez, tienda ‘Granero la 15’ de este sector.

Por su parte el señor Miguel Velazco, propietario de la tienda ‘La esquina tropical’ ubicada en el barrio Dangond, es consciente de que a los productos hay que aumentarles el precio, razón por la que implementa estrategias para que la clientela siga firme, “uno acomoda al comprador vendiéndole pequeñas proporciones de cada producto, a la medida como él quiera., lo que viene empacado se vende diferente por ejemplo el arroz sale a mil 600, se vende a mil 800 y así, lo que es suelto se acomoda a la necesidad del cliente”, afirmó.

Por ultimo en el barrio Las Delicias, el señor Álvaro Zuleta de ‘Delicias el Yulu’, “para mantener la clientela hay que bajarle un poco a los productos, trato de no subirle mucho porque hay que aceptar que todo es caro y tengo que vender caro, por lo que la gente empieza a quejarse”.

 

La que podría hacer la tarea

Pese a que por ahora no hay cuatro ojos que revise la situación, si hay una sectorial del municipio que debería estar cumpliendo dicha tarea para que así haya una debida regulación de estos precios, “la secretaría de Gobierno Municipal tiene la posibilidad de regular precios, poner en cintura a los microempresarios y empresarios que distribuyen artículos de la canasta familiar y buscar una sustentación de precios, sostenibilidad de los precios, a través de listas publicitadas en sitios visibles de cada establecimiento de comercio, además de hacer un ejercicio donde se socialicen precios y que el consumidor final cuente con una lista de precios en algunos productos que no son cambiantes en el mercado”, afirmó, José Luis Urón, Presidente Ejecutivo Cámara de Comercio de Valledupar.

Por su parte la Secretaria de Gobierno Sandra Cujia, manifestó que a través de la oficina de Protección al Consumidor han  iniciado una tarea que va encaminada a muchos sectores que son de uso del ciudadano y que las tiendas es el próximo objetivo a cumplir, “ eso lo vamos hacer, iniciamos con las estaciones de gasolina a través de la oficina de Protección al Consumidor, se está realizando los operativos para determinar que estén vendiendo la medida y precio exacta por galón, es algo que se va a realizar con el tema de las tiendas para hacer una revisión a los precios que ellos tienen que deben obedecer  a unos precios estándar, pero ese trabajo hay que apoyarlo con Cámara de Comercio”, dijo.

Por último se conoció la opinión de algunos consumidores de tienda:

Holman Murgas: “hay algunas tiendas que abusan de los precios, de la confianza del cliente y los venden mayor al precio sugerido, esto se da por falta de control”.

Alexander Carreño: “manejan precios normales, prácticamente pienso que depende del barrio y el status que este, aquí en el barrio Guatapurí es un poco costoso frente a barrios subnormales que manejan precios por el estrato”.

Luis Eduardo Díaz: “están bien, no están tan caros, por aquí en esta tienda todo vale 100, 200 pesos más pero no es algo que sobrepase los niveles del costo de cada producto”.

Maximiliano Salcedo: “la cuestión es que todo sube y la mayoría en las tiendas no suben mucho, son precios adecuados”.
 

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