El Gobierno Nacional estaría en proceso de realizar cambios en algunas de sus entidades del Ejecutivo con el objetivo de permitir el regreso de Laura Sarabia. Anteriormente, Sarabia ocupaba el puesto de jefa de gabinete y era una figura cercana al presidente Gustavo Petro.
Sin embargo, en esta ocasión, se espera que Sarabia no vuelva a asumir exactamente el mismo cargo que tenía cuando dejó el gobierno. En su lugar, se ha mencionado que sería designada para liderar el Departamento de Prosperidad Social (DPS), una posición que actualmente está a cargo de Cielo Rusinque.
A pesar de que fuentes de la Presidencia han calificado esta información como «rumores», otras fuentes cercanas al Ejecutivo han indicado que el nombramiento de Sarabia podría estar próximo a concretarse. Solo falta la emisión del decreto oficial que confirme su nombramiento, además de que su currículum vitae debe ser publicado en el sitio web de la Presidencia con al menos tres días de antelación antes de que se oficialice su designación.
En cuanto a Cielo Rusinque, se ha mencionado que pasaría de su cargo actual en el DPS a asumir la jefatura de despacho. Actualmente, la función de actuar como enlace entre el presidente, los ministros y la agenda presidencial está a cargo de Carlos Ramón González, quien es el director del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre). Carlos Ramón González asumió esta posición después de la salida de Sarabia y es un exmilitante del movimiento M-19.
En medio de estos rumores, el abogado de Laura Sarabia, Jorge Gómez Restrepo, emitió un comunicado en el que asegura que no hay ningún obstáculo legal que impida que ella vuelva a desempeñar funciones en el ámbito público. Este comunicado casi confirma el regreso de Sarabia al gobierno. Además, se ha mencionado que el departamento que estaría a cargo de liderar maneja recursos financieros considerables. Según la revista Semana, para este año, la entidad que Laura Sarabia dirigiría tendría a su disposición más de 10 billones de pesos, mientras que el sector en su conjunto dispondría de más de 20 billones de pesos. Esto implica no solo la gestión de recursos, sino también una plantilla de personal considerable.


