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Lluvia de críticas contra el Mello Castro por agudizar crisis de los comerciantes de Valledupar

Pese a que comerciantes, domiciliarios, concejales, senadores, e incluso el mismo ministerio del Interior le solicitaron al mandatario de los vallenatos Mello Castro que aplicara las excepciones que permiten el funcionamiento de algunos establecimientos que distribuyen alimentos durante el toque de queda, el alcalde no dio su brazo a torcer, ganándose con ello una lluvia de críticas pues terminó agudizando la crisis por la que atraviesan los comerciantes de la ciudad. Esta semana muy seguramente tendrá que modificar el decreto.

 El alcalde de Valledupar, Mello Castro González, mediante el Decreto 356 del 10 de junio de 2020, estableció el ‘toque de queda por la vida’, el cual empezó a regir el pasado sábado 13 de junio a las 6:00 de la tarde hasta este martes 16 de junio a las 5:00 de la mañana, asimismo aplica para los dos puentes festivo del 20 al 23 de junio y del 27 al 30 de junio de 2020. Es importante mencionar que, para la celebración del Día del Padre, que es el domingo 21, el mandatario hizo una excepción para que los restaurantes y demás sectores del comercio les dieran reapertura a sus actividades desde las 6:00 a.m. hasta las 4:00 p.m., según indicó el mandatario la medida se efectúa con el fin de darle continuidad a la ejecución del aislamiento preventivo obligatorio, garantizando el orden público en la ciudad.

Correo de Mininterior solicitado la modificación del toque de queda en Valledupar

«El toque de queda por la vida es una medida para lograr el cumplimiento del confinamiento estipulado para evitar la propagación de la pandemia en Valledupar, teniendo en cuenta el aumento de casos de Covid–19 que se han presentado en los últimos días en el municipio. Esta administración está dispuesta a darlo todo por la comunidad”, explicó el alcalde.

Sin embargo, la medida no fue bien recibida en la ciudad, sobre todo los comerciantes, domiciliarios, tiendas de barrios, y demás, quienes a través de redes sociales mostraron su inconformidad, asegurando que fue una decisión apresurada, y que ningún momento les fue socializada, toda vez que algunos locales después de casi tres meses cerrados apenas fueron abiertos.

El propietario del café restaurante, El Poder de Dios, ubicado en el centro de la ciudad, le hizo un contundente llamado al alcalde Mello Castro para que se asesore e imparta medidas que no afecten al sector comercio.

“De ninguna manera estoy de acuerdo con el toque de queda, es una medida que nos afecta. No podemos abrir nuestros locales y bastante hemos tenido ya con los días de cuarentena, son pocas las ventas que tenemos durante los días de semanas, y los sábados y domingos las ventas son mejores, y ahora sin trabajar estos tres fines de semanas en los que estaremos de brazos cruzados mientras nuestros ingresos se van a pique. Nosotros tenemos que pagarle al empleado, tenemos que pagar servicios, además de eso arriendo, y hasta ahora no hemos recibido ningún tipo de ayuda por parte del gobierno nacional y mucho menos local, esta es una situación muy triste y lamentable para el sector comercio. Sabemos que hay una pandemia, y que él como mandatario debe tomar medidas, pero el toque de queda no es la salida, lo que debe hacer es militarizar los sitios estratégicos en la ciudad que son los que llaman aglomeraciones y es ahí donde se están violando las medidas que fue lo que pasó en el río”, expresó el comerciante.

De otro lado, para el propietario del asadero Cali Cali, la medida se va en lo absurdo, puesto que las personas durante los tres fines de semanas del toque de queda están en sus casas, mientras que el martes salen como locos a abastecerse de alimentos, situación que genera aglomeraciones en las tiendas de abasto.

“No estoy de acuerdo con ese toque de queda, ya que para mi negocio genera pérdidas económicas, nosotros venimos funcionando a medias para que el alcalde salga con esa medida, por lo menos hubiese tenido en cuenta que se trabajará a domicilios bajo todas las medidas de bioseguridad, en estos tres fines de semanas con las puertas del local cerrada estamos teniendo una pérdida más o menos de ocho millones de pesos”, expresó el propietario de Cali Cali.

Otros de los restaurantes que manifestaron su inconformidad a través de sus redes sociales y pancartas alusivas contra el alcalde Mello Castro, fue Santa Bárbara. “El toque de queda por la vida acabó con la vida del comercio en Valledupar”, decía uno de los carteles colgados en la fachada del local.

El restaurante Santa Brasa colgó este letrero manifestando su inconformidad.

En otro se leía. “El Mello va a quebrarnos, el hambre va, el desempleo va, y la inseguridad va”, esto contra el alcalde y el toque de queda.

Los domiciliarios también alzaron la voz

“No estoy para nada de acuerdo con la medida que adoptó el Mello Castro, esto porque nos perjudica por muchos lados, el primero de ello es que son tres fines de semanas en los estaremos dejando de recibir ingresos, son los días más movidos en los que nosotros trabajamos para poder llevar un sustento a casa, los días de semanas no es que uno haga muchas ganancias, no son iguales, ya que por la cuarentena han salido muchos domiciliarios, situación que tampoco ha sido controlada por el alcalde”, dijo Danilo Floraison.

Jhovany de La Cruz Rodríguez. “La media del toque de queda del Mello me parece apresurada, toda vez que él recoge a la ciudadanía durante esos fines de semanas y el martes la gente sale como loca generando aglomeraciones en sitios públicos como bancos, cajeros, mercados y demás, porque en mis recorridos como domiciliario lo he visto. Otra cosa es que estaremos dejando de ganar al redor de 500 mil pesos durante esos tres puentes festivos, una situación injusta porque él como alcalde no nos ha brindado ninguna ayuda, no nos da otra salida viable”.

La comunidad también habló

Otros de los sectores afectados por el toque de queda son los habitantes de los barrios más retirados de la zona céntrica de Valledupar, quienes argumentan que durante el toque de queda no se les brinda ninguna garantía en cuento al tema de seguridad, toda vez que los ladrones se aprovecha de la soledad de las calles las cuales no son patrullada por ningún Policía para hacer de las suyas.

La habitante de la urbanización de Villa Dariana, sur de Valledupar, Carmen Sepúlveda, explicó. “El toque de queda es una situación que nos preocupa mucho, por un lado, está que muchas personas necesitan del pan de cada día para poder sobrevivir, y esa es una situación que el gobierno no ha abarcado a todas las comunidades, el segundo de ello es que hay personas que no tienen ningún mercado para poder abastecerse durante esto tres días de toque de queda. Esta es una medida que no fue socializada con la comunidad y que debió ser así ya que parce eso cada barrio tiene un líder comunal”, indicó.

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