publicidad

publicidad

Los dos mundos 

Por: Carlos Orozco Raudales

“No hay nada nuevo; lo único nuevo es aquello que se ha olvidado”. 

Hubo en el pasado, hace miles de años muchas civilizaciones portentosas que tuvieron un  avance tecnológico igual o superior a nuestra civilización actual, pero fueron destruidas porque  se materializaron demasiado, apartándose de las normas morales y espirituales poco a poco,  cayendo en el ateísmo y la perversidad, adorando dioses falsos y practicando toda clase de ritos  satánicos. Escrito está en los Libros Sagrados, que toda Raza creada por las Jerarquías Divinas  (Servidores de Dios, o Ángeles como los llama la Santa Biblia), tiene como propósito fundamental  progresar espiritualmente, que es lo más importante, y al mismo tiempo tener un avance  tecnológico importante que le permita ir conociendo poco a poco el Universo.  

Esto es lo que se llama EL EXPERIMENTO CÓSMICO REALIZADO POR EL SOL, para poder sacar  una “cosecha” y que indudablemente no es perfecta, como en el caso de un agricultor que  aspira a tener un cultivo perfecto pero casi nunca lo consigue. Lo que no sirve “se va para el  fuego y la basura” y lo que sirve, sigue avanzando a niveles espirituales cada vez mayores.  Cuando una Raza se degenera demasiado en un alto porcentaje (la Raza nuestra), EL SOL pierde  todo interés en la misma y es destruida inevitablemente, pues la cosecha es casi cero.  

En este caso, el SOL creará una nueva Raza, para ver si puede sacar “ALGO”. Todo depende de  nosotros, pues Dios nos dio el libre albedrío y nos puso al frente dos caminos: EL BIEN Y EL MAL. Los que perdieron el “CURSO” tienen que esperar un NUEVO CICLO DE MANIFESTACIÓN  CÓSMICA, y empezar de CERO, en un proceso que puede durar miles y hasta millones de años.  Las Jerarquías Divinas nos dieron la “Herramientas Necesarias” para poder avanzar en los dos  campos: El Tecnológico o sea el MUNDO EXTERIOR O DEL CONOCIMIENTO donde solo tenemos  que poner a contribución nuestros cinco sentidos, y el Espiritual o sea EL MUNDO INTERIOR O  AUTOCONOCIMIENTO donde tenemos que aprovechar las enseñanzas de los Maestros  Espirituales y Profetas que fueron enviados, así como los Libros Sagrados que deberíamos haber  estudiado y ponerlos en práctica, para avanzar en este campo. Desgraciadamente nosotros casi  nunca aprovechamos estas valiosas enseñanzas, y lo que hicimos fue despreciarlos, perseguirlos, torturarlos, asesinarlos, porque nos sentíamos autosuficientes, celosos y lo más importante  estábamos por dentro llenos de perversidad.  

Podemos citar algunas de estas civilizaciones del pasado que fracasaron rotundamente: Sodoma  y Gomorra, La Lemuria, La Atlántida, el Imperio Egipcio, el Imperio Persa, el Imperio Asirio, el  Imperio Romano, el Imperio Griego, etc., que duraron muchos siglos pero “se cansaron de estar  bien”. En los siglos recientes hubo varios Imperios que duraron (hablando a nivel cósmico) muy  poco; fueron destruidos porque sus niveles de maldad llegaron a limites impresionantes: Las  Monarquías Europeas, el Imperio Nazi, Los Barbaros Orientales, y muchos Imperios pequeños  de Oriente y Occidente.  

Actualmente hay algunos Imperios Occidentales y Orientales (Comunistas y Socialistas), que  mantienen a la Humanidad en un estado de tensión y miedo permanente por una posible guerra  nuclear, que prácticamente está a puerta de desatarse. Se puede decir sin temor a  equivocarme, que estas Potencias Mundiales solo se preocuparon por EL MUNDO EXTERIOR O  CONOCIMIENTO, o sea que han avanzado mucho en el Campo Tecnológico, pero en lo  relacionado con EL MUNDO INTERIOR O AUTOCONOCIMIENTO, están casi en CERO.  

No se necesita ser Sabio para darnos cuenta que la mayoría de estos Científicos no creen en  Dios, se creen autosuficientes y desprecian todo lo que tenga sabor a Divinidad. Solo creen en  “las fórmulas y el laboratorio”. 

A continuación voy a transcribir algunos apartes de una de las Obras del Maestro Espiritual  Samael Aun Weor (escribió más de setenta). Este poderoso Maestro tiene el grado de Arcángel  en los Mundos Internos. 

“Observar y observarse a sí mismo son dos cosas completamente diferentes, sin embargo  ambas exigen atención. En la observación la atención es orientada hacia afuera, hacia el mundo exterior, a través de la ventana de los sentidos. En la autobservación de sí mismo, la  atención es orientada hacia adentro y para ello los sentidos de percepción externa no sirven,  motivos éste más que suficiente como para que sea difícil al neófito la observación de sus  procesos psicológicos íntimos.  

El punto de partida de la ciencia oficial en su lado práctico, es lo observable. El punto de  partida del Trabajo sobre sí mismo, es la auto-observación, lo auto-observable.  Incuestionablemente estos dos puntos de partida renglones arriba citados, nos llevan a  direcciones completamente diferentes. Podría alguien envejecer enfrascado entre los dogmas  intransigentes de la ciencia oficial, estudiando fenómenos externos, observando células,  átomos, moléculas, soles, estrellas, cometas, etc., sin experimentar dentro de sí mismo ningún  cambio radical. 

La clase de conocimiento que transforma interiormente a alguien, jamás podría lograrse  mediante la observación externa. El verdadero conocimiento que realmente puede originar  en nosotros un cambio interior fundamental tiene por basamento la auto-observación directa  de sí mismo. Es urgente decirles a nuestros estudiantes que se observen a sí mismos y en qué sentido deben auto-observarse y las razones para ello. La observación es un medio para  modificar las condiciones mecánicas del mundo. La auto-observación interior es un medio  para cambiar íntimamente.  

Como secuencia o corolario de todo esto, podemos y debemos afirmar en forma enfática, que  existen dos clases de conocimiento: el externo y el interno, y que a menos que tengamos en  sí mismos el centro magnético que pueda diferenciar las calidades del conocimiento, esta  mezcla de los planos u órdenes de ideas podría llevarnos a la confusión. Sublimes Doctrinas seudo-esotéricas con marcado cientificismo de fondo, pertenecen al terreno de lo observable,  sin embargo son aceptadas por muchos aspirantes como conocimiento interno. Nos  encontramos pues ante dos mundos, el exterior y el interior. 

El primero de estos es percibido por los sentidos de percepción externa; el segundo sólo puede  ser percibido mediante el sentido de auto-observación interna. Pensamientos, ideas,  emociones, anhelos, esperanzas, desengaños, etc., son interiores, invisibles para los sentidos  ordinarios, comunes y corrientes y sin embargo son para nosotros más reales que la mesa del  comedor o los sillones de la sala. Ciertamente nosotros vivimos más en nuestro mundo interior que en el exterior, esto es irrefutable, irrebatible. 

En nuestros Mundos Internos, en nuestro mundo secreto, amamos, deseamos, sospechamos,  bendecimos, maldecimos, anhelamos, sufrimos, gozamos, somos defraudados, premiados,  etc., etc., etc. Incuestionablemente los dos mundos interno y externo son verificables  experimentalmente. El mundo exterior es lo observable. El mundo interior es lo auto  observable en sí mismo y dentro de sí mismo aquí y ahora. Quien de verdad quiera conocer  “Los Mundos Internos” del planeta Tierra o del Sistema Solar o de la Galaxia en que vivimos,  debe conocer previamente su mundo íntimo, su vida interior, particular, sus propios “Mundos  Internos”.  

“Hombre, conócete a ti mismo y conocerás al Universo y a los Dioses”. Cuanto más se explore  este “Mundo Interior” llamado “Uno Mismo”, tanto más comprenderá que vive  simultáneamente en dos mundos, en dos realidades, en dos ámbitos, el exterior y el interior.  Del mismo modo que a uno le es indispensable aprender a caminar en el “mundo exterior”,  para no caer en un precipicio, no extraviarse en las calles de la ciudad, seleccionar sus  amistades, no asociarse con perversos, no comer veneno, etc., así también mediante el  Trabajo Psicológico sobre sí mismo, aprendemos a caminar en el “Mundo Interior”, el cual es  explorable mediante la auto-observación de sí.  

Realmente el Sentido de auto-observación de sí mismo se encuentra atrofiado en la raza  humana decadente de esta época tenebrosa en que vivimos. A medida que nosotros  perseveramos en la auto-observación de sí mismos, el Sentido de auto-observación íntima se  irá desarrollando progresivamente”. 

publicidad

publicidad